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Primer capítulo

Es más fácil encontrarle utilidad si se ve que une más que si se piensa que separa. Cuando lo miras con esos ojos, el punto y coma se convierte en tu amigo, uno de esos que siempre está en los momentos difíciles, cuando las comas revolotean, pero no ayudan en nada y los puntos hacen que parezca que no sabes escribir seguido; cuando unos puntos suspensivos intentan interponerse entre el texto y la sencillez; cuando los dos puntos anuncian, pero no concluyen; y cuando ya no sabes cómo hacer que las ideas no queden ni deslavazadas ni enzarzadas. Y todo lo anterior es un ejemplo de lo útil que resulta un punto y coma.

Todos tenemos ese punto y coma; ese estímulo que nos hizo reaccionar y continuar, que no nos dejó frenar. Todos tenemos un punto y coma en nuestras vidas, el cual nos devolvió las ganas de seguir cuando creíamos haberlas perdido. El punto y coma no es más que todo aquello que te hizo dudar para hacerte comprender que tú eres tu propio punto y coma.

Tú sigues, tú luchas, tú vives. El punto y coma no es más que aquello que te impulsó. Lo que te impulsó a ser quién eres, a ser como eres; el punto y coma son tus pasiones, son tus ganas de comerte el mundo y de vivir; el punto y coma no es más que una lucha contigo mismo. Una lucha en la que no hay vencedor o vencido.

El punto y coma eres tú, con tus defectos y tus manías; el punto y coma es aquella persona con la que te cruzaste en la calle, esa que te sonrió a pesar de que no la conocías e hizo de tu día uno mejor. Uno que no olvidarías, aunque tú no lo sepas.

El punto y coma es aquello por lo que te desvives y te hace sentir más vivo que nunca; el punto y coma es ese pilar en tu vida en el que te puedes apoyar. Pero, el punto y coma te puede traicionar y darle a tu vida un vuelco de ciento ochenta grados.

El punto y coma es aquello por lo que no duermes, por lo que no ríes; el punto y coma es tu ansiedad, tu depresión, tu yo más personal e íntimo; el punto y coma es aquel atisbo de esperanza que creíste encontrar en aquella sonrisa tan familiar; el punto y coma es aquella persona que creíste jamás volver a ver; el punto y coma es el primer beso, un último abrazo.

El punto y coma es levantarte cada mañana y decir "hoy me como el mundo". El punto y coma es no desistir. El punto y coma es hacer lo que tú quieras hacer con tu vida.

El punto y coma es aquello que te hace pensar "y si..." El punto y coma es lo que te hace libre, lo que inquieta tu mente curiosa y lo que te hace no desistir cuando crees que lo has perdido todo.

El punto y coma es lo que te hizo levantarte un día y decir "basta". El punto y coma puede ser serendipia; el punto y coma es también todas aquellas veces que lo intentaste y fallaste pensando en abandonar y no lo hiciste.

El punto y coma es también aquella paciencia que no supiste de dónde sacar cuando la necesitabas.

Todos somos un punto y coma para alguien, inclusive nosotros mismos. Los punto y coma en la lengua son, por norma general, ignorados e infravalorados porque no se saben emplear, así como nosotros mismos ignoramos aquellas virtudes que tenemos, tal vez por modestia o por falta de autoestima, o tal vez porque no sepamos cuáles son.

Un punto y coma te da un respiro, no muy corto, suficiente para hacerte abrir los ojos y darte cuenta de que no todo es tan simple como parece. El punto y coma es aquella decisión que te arrepentiste de no tomar, pero que te enseñó que mereció la pena el haberla desechado; el punto y coma es también tu debilidad, esa que sin darte cuenta te hace más fuerte con el paso del tiempo; el punto y coma es aquel ramalazo de cordura que necesitamos para darnos cuenta de que la vida empieza a ser más bonita cuando vivimos para nosotros; el punto y coma es también el momento en el que te dejas de buscar a alguien que te complete, porque eres más que suficiente.

El punto y coma es preguntártelo todo y no esperar a que te lluevan las respuestas; el punto y coma es entender que el lobo siempre será el malo si es caperucita la que cuenta la historia.

El punto y coma son también todos aquellos sueños que de tanto gritar se quedaron afónicos; el punto y coma es esa dosis de realidad que te da el perder un ser querido; el punto y coma es aceptar que no sólo el café se enfría, sino también el amor.

El punto y coma es tolerar que el diente de león es también una flor, aunque crezca libre, silvestre y no los puedas comprar; el punto y coma son todas aquellas veces que creíste encontrar al amor de tu vida en aquellas personas que cambiaron algo en ti y resignarte al hecho de que no lo encontraran en ti.

El punto y coma son aquel par de ojos negros que creíste poder salvar del abismo, cuando fuiste tú quien cayó en ellos; el punto y coma son todas esas fotos con personas que consideraste únicas que guardaste en el fondo del armario porque no sabías qué hacer con ellas y no querías romperlas. El punto y coma son todas aquellas veces que de cualquier tontería surge una idea brillante y amistades irrepetibles; el punto y coma es ese momento en el que cruzas la calle con la mente en blanco, sin pensar en nada; el punto y coma es aquella mascota que tenías de pequeño, esa que te dejó un vacío enorme cuando se fue.

El punto y coma es aquel viaje que haces sin pensar, ese que termina siendo el mejor de tu vida; el punto y coma es también esa persona que odiabas antes de conocerla.

El punto y coma es esa ciudad que te quita el aliento cada vez que la visitas.

El punto y coma es esa felicidad que te niegas a ti mismo, porque tienes miedo de sufrir.

El punto y coma es esa historia que tienes en tu cabeza y a la cual no sabes darle forma, pero no te rindes; el punto y coma es aquel poema que escribiste para alguien en especial y que nunca enviaste; el punto y coma es hacer reír a alguien.

El punto y coma es esa muestra de afecto que hace que el mundo se pare a tu alrededor y que te haga sentir que el corazón se te sale del pecho; el punto y coma son tus decisiones, lo que te ha llevado a ser quién eres. Nunca te avergüences de eso.

El punto y coma es cuidarte, ya sea durmiendo, sonriendo o llorando, porque el punto y coma también es entender que llorar no tiene nada de malo; el punto y coma es pensar que llorando eliminas las toxinas del alma y que todo estará bien. Al final siempre lo está. El punto y coma son esas personas que te hacen reír mientras lloras, porque tienen un poder increíble de hacerte ver la luz del sol en medio de la más turbia tormenta.

El punto y coma son esas conversaciones íntimas en las que susurras porque te da miedo que hablar fuerte rompa la magia del momento; el punto y coma también son los aspectos más negativos de la vida, como todas aquellas veces que oíste "no lo lograrás" o "es imposible".

El punto y coma es demostrar que sí puedes, que nada ni nadie te puede parar y que tienes toda una vida por delante; el punto y coma es dejar de lado esos sentimientos tóxicos y entender que tu vida es tuya, que nadie tiene más poder sobre ella que tú y aceptar que habrá gente que se pueda quedar en nuestros corazones, pero que se tienen que ir de nuestras vidas.

El punto y coma es esa abuela que siempre dice que el secreto de sus comidas es el amor que le pone; el punto y coma es ese abuelo que te cuenta su vida mientras ves en su mirada ese brillo que te hace querer darle un abrazo y no soltarle nunca, mientras le suplicas a lo que sea que haya arriba que no te lo quite nunca de tu vida, sabiendo que no hay remedio contra eso. Y lo acabas aceptando.

El punto y coma es tu canción favorita en un día gris, esa misma canción que decías odiar y que empezaste a apreciar por las memorias que te trae; el punto y coma es ese libro del que no te quieres deshacer.

El punto y coma es esa asignatura que odiabas porque no entendías y la cual amaste cuando le viste el sentido; el punto y coma es emanciparte y darte cuenta de que eres el nuevo narrador de tu vida. El punto y coma son todos esos sacrificios que tuviste que hacer para llegar a donde estás ahora.

El punto y coma es el no y el sí que más te dolieron en tu vida.

El punto y coma es aquel corte de pelo que tanto miedo te daba al principio y que terminaste adorando. O como suele pasar, aquel corte de pelo que tanto querías al principio y no dejas de odiar.

El punto y coma son todos esos amigos que tienes, pero no puedes ver tanto como te gustaría porque viven lejos.

El punto y coma es ese momento en el que descubres una película que te encanta y no te cansas de ver.

El punto y coma son todas las palabras poderosas que tienen el poder de llevarse las preocupaciones de alguien en un abrir y cerrar de ojos, también las que te hacen sentir amado. El punto y coma también es una traición, porque de alguna forma te hace parar y mirar a tu alrededor con ojo más crítico mientras contienes la respiración esperando que no vuelva a pasar.

 

El punto y coma es esa persona que en un mundo en blanco y negro te hace ver toda la gama de grises, aunque después se vaya de tu vida.

El punto y coma simboliza la esperanza de las personas que pudieron terminar su vida o, en su defecto, una frase, pero decidieron mirar hacia delante.

El punto y coma es aquello que te hace encontrar lo que te apasiona en la vida, y yo espero que encuentres lo que más quieres en el mundo, como yo, gracias a este libro.

Y este es el resultado de todos mis puntos y comas, todos y cada uno de ellos.


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