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Rozando la línea del horizonte

Rozando la línea del horizonte

31-05-2018

Poesía poesía

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 Las poesías de “ Rozando la línea del horizonte “, no tienen tener rima, ni siguen ninguna regla métrica. Mejor podría  decirse  que se trata de prosa poética, en el que el autor traspasa las limitaciones de la poesía tradicional. Tal vez por esto mismo, las poesías de Enrique  sean mas fáciles de leer, el lector comprende perfectamente el significado de sus poemas, nota que no son “fríos”, ni grandilocuentes. Enrique no busca la solemnidad en sus textos, ni busca constantemente el mejor sinónimo en cada línea para no perder naturalidad . Solo busca que sus poemas se lean con la máxima fluidez posible, que tengan ritmo, que sean musicales. Enrique quiere que sus poemas suenen con gran expresividad.

Los poemas de Enrique no son autobiográficos, sino mas bien retratan otras realidades, buscando puntos comunes de felicidad, angustia, libertad, el amor, el desamor, la soledad, el paso del tiempo…

Leer primer capítulo

 

Primer capítulo

ABANDONOS

 

Dame la mano y vayamos a aquel barrio que nunca nos atrevimos a ir.

Dame la mano y saltemos desde lo alto de las cascadas.
No tendremos miedo, no pensaremos en el mañana. 
Solo saltaremos desde el acantilado, y dejaremos que el mar nos arrope.
Y no ilusionaremos, no imaginaremos, no pensaremos,

pues con nuestra realidad será suficiente.

 

 

AIRE

 

Aire, aire 
que te sopla en el lóbulo, que te refresca en la cama, acaricia tu cuerpo, lame tus pezones.
Aire, aire, que aviva el fuego, que despierta la pasión.
Aire, que te besa por las mañanas, te abraza por las noches, y se escapa por las madrugadas.
Aire, aire libre. Aire que huye, se esconde, te acaricia la nuca, se escapa.
Y tú no sabes nada de la brisa, solo dejas las ventanas abiertas por si regresa.
Aire que es silencio, aire que es misterio, aire que te va electrificando la piel, aire que te hace entrecerrar tus ojos, mientras imaginas, mientras dejas de pensar.
Aire que se cuela sensualmente entre tus labios, y juguetea con tu lengua.
Y finalmente huye por la ventana, mientras duermes, relajada, ajena al mundo, dejando que las estrellas iluminen tu cuerpo desnudo.

 

 

AISLAMIENTOS

 

Dejadme fuera de control.
Dejadme solo en la mar.
No quiero educación,
no quiero besos en la mejilla.
Dejadme en una ciudad cualquiera, ya encontraré la salida.
Dejadme en los desiertos, para descubrir mi alma.
No voy a sonreír cuando te vea,
No voy a interesarme por ti.
Dejadme solo en la habitación del hotel,
que pondré el letrero de "No molestar".

 

 

AMBIGUEDADES

 

Te estuve esperando,
en la orilla del mar,
en el borde de los tejados.
Te estuve esperando,
en las calles nevadas,
en el ocio de los cafés , con el ruido de fondo de las televisiones.
Con el ruido incesante, monótono, de las gotas de lluvia.
Te estuve esperando, sentado junto al teléfono mudo,
pintando el color de los amaneceres.
Te estuve buscando,
caminando, en días nublados, por el borde de los acantilados.
Te estuve buscando, mientras todos se iban marchando, y el sol dejó de calentar.
Y la música dejó de sonar.
Te estuve buscando,
mientras dormía sobre las lápidas de los cementerios.
En las iglesias frías y vacías, rezando sin creer, ni buscar penitencia.
Te estuve buscando sin querer realmente encontrarte.

 

 

APRENDIZAJES

 

Cuando veas el sol entrar por tu ventana, y el resto del mundo sumergirse en la oscuridad mas absoluta.
Cuando lloras y rías a cada momento.
Cuando te alegres, te entristezcas con la misma pasión,
entonces es que has vuelto a nacer.
Cuando parezca que vuelas, que pierdes el tiempo, que no te importe si es de día o de noche,
cuando coges el coche sin rumbo fijo,
cuando compras un billete de avión sin importarte el destino,
entonces es que has vuelto a vivir.
Cuando solo buscas las sombras de los árboles,
cuando te tiras al río desnudo,
cuando no esperas nada de nadie,
entonces es que has aprendido a vivir.

 

 

ARMONÍA

 

El verano se fue diluyendo, ahogándose en las arenas del desierto, dando paso a las melancólicas luces del otoño, que invitan a pasarte todo el día vagando por la ciudad.

De la locura y la inconsciencia a la búsqueda de tu yo interior, protegido por las sombras de los atardeceres.

Estás solo, quieres estar solo, no quieres ruido, ni gritos, ni llantos, ni risas, cuando regresas a casa.

Solo quieres ver los rayos de sol traspasar las persianas, escuchar música, fumar, o salir a la calle, beber unas copas de ginebra.

 No querer a nadie, no necesitar a nadie.

Subir a casa, dormir, esperar al siguiente sol, imaginar que pasará en la próxima luna.

Esperar al invierno, desafiar al frío, envolverte con la lluvia para sentirla en tu piel.

La vida pasa tranquila, con nostalgia, con el corazón caduco, tras tormentas pasadas.

Estás ya en paz contigo mismo.

 

 

ARTIFICIOS

 

El viento se llevó mis llantos y mis risas.
Sentado en la oscuridad, mirando las luces brillantes de los mediodías.
No sé en qué estación estoy.
El viento se llevó mi memoria.
Solo quiero estar protegido por la niebla,
ver pasar la gente, observar los juegos de los niños.
Ya no quiero pensar, ya no me atrevo a amar.
No quiero participar más en los bailes de disfraces.
Me despojaré de mis máscaras,
no saludar, no besar a quién no me apetece conocer.
No salir de mi oscuridad. 
Ya me olvidé de todos aquellos que quisieron decidir por mí.
Ahora que nadie me llame, que nadie me intente buscar.
Solo el vendaval puede despojarme.
Solo abriré las puertas cuando yo lo decida.

 

 

AUXILIOS

 

El silencio girando dentro de un vaso.
El aire que envuelve al plato al caerse.
El sonido de las gotas de lluvia en los labios.
El chasquido de la hierba mojada bajo los pies.
El gran negocio del humo que invade las ciudades.
El genocidio de los árboles, que te aplastan sin avisar.
La basura de los océanos que te va ahogando lentamente.
Las flores pisoteadas por los tanques.
Es la naturaleza que te pide auxilio.

 

 

CONFUSIONES

 

La noche arropa al mar mientras duerme.
Los sueños te protegen de la vida, hasta amar la confusión entre lo real y lo imaginado.
Y dejas de rezar, dejas de creer.
Todo es efímero como las hojas que caen en otoño.
Y caminas ligero de equipaje, con el aire que refresca tu cuerpo desnudo, y solo los truenos guían tus pasos.
No necesitas nada más.

 

 

CONTIGO

 

Cuando pienso contigo, imagino habitaciones inundadas por la luz y el calor del sol.
Cuando pienso contigo, imagino desayunos de café, chocolate, zumos de naranja, mermelada, mantequilla y miel.
Cuando pienso contigo, imagino un jardín rebosante de flores multicolores.
Cuando pienso contigo, imagino cenas con abundante vino y pasteles de fresas.
Cuando pienso contigo, me imagino paseando desnudos, al atardecer en playas desiertas.
Cuando pienso contigo, imagino todas las noches sin sueño.
Cuando pienso contigo, ya no tengo necesidad de esconderme.
Cuando pienso contigo, ya no tengo miedo a la oscuridad.

 

 

DEBILIDADES

 

Principio del formulario

La rabia del talento.
La soledad, reflejada en infinitos trozos de cristales rotos esparcidos por vientos de angustia.
La incomprensión del genio que solo se relacionaba con drogas, hablaba con ellas, dormía con ellas, se abrazaba a ellas, y despertaba siempre solo.
El árbol, fuerte, poderoso, inmutable ante cualquier acontecimiento, te recuerda tu debilidad, que solo eres un ser insignificante, que deseas, deseas, deseas. Buscas, buscas, buscas, sin ninguna finalidad
La culpa, el arrepentimiento, la soberbia, la vanidad, la ira, el parricidio, la envidia obsesiva hacia tus hermanos.
La mirada desesperada hacia el vacío.
La mente que nunca descansa.
La paz que no llega.
La muerte como liberación.

 

 

DERIVAS

 

El misterio del silencio, que atraviesa las hojas caídas de un otoño melancólico.

El misterio de fuego que baila al son del viento que se cuela por las ventanas, en busca de la destrucción, en busca de un nuevo orden.

El misterio de las olas que inundan y secan las ilusiones, que acaban con un arduo trabajo que jamás termina. Todo es caos y creación.

Ya no hay preguntas en este lado de la tierra.

Y todos se han cansado de buscar respuestas.

Ya solo nos levantamos y nos tumbamos, ya solo nos levantamos y vamos en busca de las primeras luces del firmamento, en busca de la primera melodía que oímos en este espacio baldío, yermo e infinito.

Ya dejamos de vestirnos, y casi no hablamos. Estamos vacíos, huecos.

Nos han olvidado en este páramo, sin líderes ni dioses que adorar.

Y no sabemos qué hacer, nos hemos olvidado de creer. Nos han matado los estímulos, ya nos han castrado las tentaciones.

Vamos a la deriva, nos hemos olvidado de rebelarnos, porque han conseguido anestesiarnos. Somos espíritus, apariciones, invisibles, etéreos, solo vagamos.

Por fin somos inmortales.

 

 


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