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Primer capítulo

Capítulo I
Una pesadilla…El despertar

 


El tiempo es un vínculo que nos une, el simple hecho de envejecer y de ser tan vulnerables  es lo que hace que todos compartamos un mismo destino: la muerte, la cruel y fría sombra que nos hace abandonar este mundo dejando todo de lado; sueños, esperanzas, emociones, ¡todo!, no discrimina, no sigue suplicas, solo obedece la orden de su destino y arrebata la vida a cualquiera interponiéndose antes los deseos de la misma y de quienes lo aman, solo lo hace
Me desperté en la mañana como acostumbraba hacerlo, me cambie y prepare todo para otro tedioso día escolar, no es que odie la escuela, lo que odio es levantarme temprano y tener que ver la misma cara monótona de los profesores mirándonos y pensando cuando podrán largarse de ahí, cobrar su dinero y huir a la libertad, cosa, que desde hace mucho no saboreo como tal, mis padres me enviaron a una escuela de paga donde duermes, comes, interactúas, en fin, esta escuela es como un hogar para los chicos, que como yo, sus padres ya no los soportan
Carol, se nos hará tarde-me dijo con un tono de preocupación y molestia
Lo sé, lo sé, calma Nicolle, llegaremos a tiempo, solo relájate ¿sí?, aun nos sobran algunos minutos- le conteste con mi típico tono de no me importa nada, ella solo suspiro y cansada salió dejándome sola, como siempre lo hace, ya estoy acostumbrada a estar sola, al parecer nadie puede aguantarme ni cinco minutos por mi “extraña personalidad”, yo solo pienso que soy una chica inusual y nada más, no sigo modas, no me preocupo por lo que visto o por los chicos, me da lo mismo la escuela, las personas, lo que piensen de mí, la vida para mí es una montaña rusa, siempre hay altos y bajos, e irónicamente siempre vivo en los bajos
Salí de mi habitación y camine lentamente mientras observaba como todos corrían apresurados para llegar a tiempo, ¡ja!, eso sí que es absurdo, ¿acaso no comprenden que por más temprano que lleguen, los profesores nunca se darán cuenta de su presencia?, por eso es mejor llegar tarde, así, al menos saben que existes pero eso siempre me ha generado “ciertos problemas”
Señorita Kozlov, de nuevo tarde- me regaño la misma aburrida profesora de siempre
Sí, sí, lo siento-dije y me senté en mi lugar sin decir nada más, observe como escribía varias cosas en el pizarrón, ecuaciones, para ser más exactos, por un momento desee no estar en ese bochornoso salón, solo por una insignificante palabra: matemáticas, odio las matemáticas, de verdad, las aborrezco, son tan exactas y perfectas, siempre hay orden y reglas que seguir, si algo nuevo se descubre siempre tiene las mismas absurdas y tontas reglas, así que ¿para qué descubrir más, sí siempre es lo mismo?, no lo entiendo, es muy tonto, siempre todo debe ser con la mayor exactitud posible o si no, no se puede resolver, con los mismos instrumentos aburridos de hace más de ¡mil años!, es sofocante, aburrida, tan exacta y perfecta que hace que me dé nauseas, en fin, las matemáticas simplemente son…matemáticas.
Señorita Kozlov, podría pasar a resolver esta ecuación-dijo en un tono imperativo, y me miro burlona, alzo una ceja retadoramente y sonrió complacida al ver mi cara de “preocupación”
Observe la mirada de todos sobre la profesora y sobre mí, siempre lo hacían, cada vez que ella me pasaba al frente sabían que un “encuentro” entre ella y yo no tardaría en empezar y, aunque por lo general terminaba venciendo yo, les divertía, incluso a mí me divertía, ver con que otros retos trataría de ridiculizarme frente al salón, lo cual era al revés, aunque aún no puedo creer como una niña de 14 años pueda vencer a un adulta de como 28 años y ,encima profesora, en inteligencia, sí, eso es digno de ver, quizá por eso siempre prestaban atención  a la clase, por nuestros típicos encuentros
Claro-dije con la misma actitud y alce retadora mi ceja devolviéndole  el “tan hermoso cumplido” que me lanzo, me levante, camine ante el pizarrón, tome el plumón y me dispuse a resolverla pero ante mis ojos vi una ecuación de universidad ¡¿Qué carajo le pasa a esa mujer?! Vamos en tercero de secundaria, no universidad, por suerte en esta materia soy la mejor, irónicamente de lo que pienso de ella, soy muy buena, era de esperar, mi padre es físico-matemático, aunque ante una ecuación de universidad, no sé cómo lo hare, pero, por suerte, mi padre hace algunos años me enseño a resolverlas, claro, antes de que me enviaran aquí, así que, solo debo recordar, cerré los ojos y me concentre tratando de hallar algo útil en mi cabeza, suspire y decidida abrí los ojos; comencé a resolver la ecuación ,al comienzo era algo difícil pero con el tiempo parecía como si mi mano se moviera por voluntad propia, termine y voltee a ver a la profesora esperando estuviese bien, sonreí complacida al ver su cara de incredulidad, tome el plumón lo gire un par de veces y lo detuve de pronto, lo acerque a mi boca y sople sobre él, como una verdadera vaquera del viejo oeste después de acabar con su enemigo, devolví el plumón y triunfal regrese a mi asiento
Clase, continuemos con la lección de hoy-dijo la profesora un tanto abochornada y siguió escribiendo cosas en el pizarrón
Bien hecho Carol-susurro un chico atrás de mí y sonrió ampliamente
¿Quién eres y como sabes mi nombre?-pregunte cortante, en mi vida había visto un chico así; con unos increíbles ojos azules tan profundos como el océano, tan penetrantes que pareciese como si estuviera estrujando tu alma al mirarte, un cabello tan negro como la noche y una tez tan fina y blanca como la nieve y no, no estoy describiendo a Blancanieves versión chico es solo que ese chico parece irreal, no parece un ser humano o al menos eso yo sentía, pero, como siempre, soy la única que nota varias cosas
Eres muy famosa, he escuchado varios rumores de ti, mi no
¿Qué rumores?-lo interrumpí
No te preocupes, no son rumores malos, solo que dicen que eres tan inteligente como los profesores, y al ver esto me di cuenta de que son verdaderos-me dijo alegre sin quitar su vista de mí aumentando su sonrisa
Mmm ya-dije secante, esto era lo único que me faltaba, ahora soy considerada la “cerebrito” de la escuela, genial, suspire, y lo mire de reojo, me seguía mirando- y tu ¿Quién eres?
Mucho gusto mi nombres Alessandro Canetti
Mucho gusto-dije sin ánimos y comencé a observarme en su mirada, cabello largo castaño claro recogido en una trenza de lado, ojos café oscuro un poco rasgados, tez media con algunas pecas, y sonrisa angelical…¡Joder!, que absurda me veo, parezco una muñequita de aparador, mi aspecto físico no va con mi personalidad-soy Carol Ko..
Kozlov -interrumpió- lose
Claro-respondí extrañada y me volteé
Fue agradable conversar contigo Carol, espero se repita…sé que se repetirá
¿Mm?-alce una ceja y lo mire de reojo, juraría que lo último lo dijo con tono lascivo y esa mirada tan densa que posaba sobre mí me estaba sofocando, así que sin hacer caso a los gritos y regaños de la profesora salí, necesitaba aire, ese chico, es tan extraño, el simple hecho de mirarlo me mareo y que susurre a mi oído me provoca escalofríos, quizá estoy enloqueciendo pero siento que tras esa mirada y sonrisa angelical hay algo oculto, pude percibir…que una especie de aura salía de él, un instinto asesino, un deseo, pero no uno cualquiera si no un deseo desesperado de ¿sangre?, no, no puede ser posible, seguramente ya enloquecí de verdad, si eso debe ser
El tiempo paso lentamente y al fin la hora del descanso llego, decidí ir al lago que está por la escuela, es extraño que haya uno por aquí pero así es y agradezco que haya uno si no este lugar seria como una cárcel, suspire y me recosté en el verde pasto, comencé a mirar el cielo gris y opaco, se aproxima una tormenta, sonreí, amo la lluvia, amo el agua daría todo por poder ser un pez y vivir en el extenso mar, sin reproches, sin castigos, sin que nadie no me tolere, vivir en paz y libertad sin que nadie me moleste, si, esa sería una vida perfecta, nadando y cazando para sobrevivir, recorrer el colosal océano, suspire, ese es mi sueño, lástima que no se puede volver realidad, no puedo volverme un pez, es científicamente imposible y si la ciencia no puede hacerlo ¿Quién lo hará? ¿Dios?, no lo creo, no me volvería pez, o ¿sí?, no lo sé, no lo creo, seria simplemente absurdo y desafiaría las leyes de la naturaleza, aunque, no estaría nada mal
Pasó el tiempo muy rápido, no me di cuenta, el cielo aún seguía nublado pero ninguna gota había caído, escuche el timbre marcando el fin de mi libertad, jmmm, como si fuera a renunciar a esto, la brisa fría golpeando mi rostro y sacudiendo mi cabello, el pasto meciéndome al son del viento, viendo de reojo las ondas formadas en el lago, no renunciare a esto, no me importan los regaños de la profesora, pero no iré a clase, hoy no
Los minutos comenzaron a pasar lentamente, el cielo se tornaba cada vez más oscuro y varias nubes se amontonaban como personas en un supermercado corriendo por la mejor oferta, el viento rugía y movía todo a su paso, y unos pequeños pasos se aproximaban
La maestra está buscándote-dijo una voz conocida
Entonces seguirá buscando, no me iré de aquí-conteste sin  ganas y con los ojos cerrados 
Lo sé-se recostó a mi lado- por eso no vine a llevarte
¿Ah?-mire de reojo y lo vi, era un chico moreno, cabello lacio y ébano, ojos de aceituna y mirada traviesa- ¿Quién eres?
Rió un poco- ¿Por qué no me sorprende que no me recuerdes?, vamos en la misma clase Kozlov
Mmm-susurre tratando de recordarlo- ¿…..Dante?
El mismo-sonrió un poco- realmente no prestas mucha atención a los demás ¿cierto?
Solo me ignoran, no tiene caso prestarlos atención si al final soy la rara del salón
O eso tú piensas
¿Eh? ¿Acaso no es verdad?-pregunte desafiante
Sonrió divertido- Kozlov, solo te digo una cosa-comenzó a levantarse- muchas cosas no son como crees-dio media vuelta- debes darte cuenta de eso y no cerrarte tanto a la sociedad- y sin más, me miro de reojo y comenzó a caminar lentamente
“Muchas cosas no son como crees…debes darte cuenta de eso y no cerrarte tanto a la sociedad”, esa frase no dejaba de sonar en mi cabeza, hacía eco en mi interior, ¿Qué quiso decir?, yo no me cierro a la sociedad, ellos me cierran, me etiquetan de “rara”, “extraña”, “la que no encaja”, no vale la pena tratar de conectar con ese tipo de personas, personas que ni si quiera se tomaron la molestia de conocerme un poco, no, solo me juzgaron desde que me vieron, me ignoraron y tacharon, ¿para qué prestarles atención?, ¿para qué me ignoren?, no, eso sí que no, si quieren que ruegue, deben ser estúpidos porque yo jamás le rogare a alguien ¡jamás!
Los vínculos, las cosas más curiosas que podemos encontrar sobre la tierra, tan frágiles pero a la vez tan fuertes hay varios vínculos que compartimos con diferentes personas, en diferente intensidad y en diferente momento, vínculos o también conocidos como lazos, de amor, de amistad, de familia, de trabajo, grandes, pequeños, fuertes, débiles, de años, de días, de meses, de horas, siempre algo cambia en los vínculos excepto una cosa, una sola cosa, una situación específica, en un momento especifico, con  personas específicas y hora ya antes dicha y escrita, todos nuestros vínculos nos llevan a un solo destino en común: la muerte
Sentí las gotas caer sobre mí, primero pequeñas y temerosas y al paso del tiempo incrementaron su rudeza, volviéndose grandes y poderosas, era un hermosa danza, todos en perfecta sincronía, tan elegantes luciendo sus vestidos cristalinos y bailando con todo esplendor antes de perecer en la dura tierra que amenazaba latentemente a los danzantes de la lluvia, suspire y cerré mis ojos relajándome y sintiendo como el agua penetraba hasta mi piel y unos minutos después la lluvia ceso de pronto, sorprendida abrí los ojos pero lo que vi no fue el cielo opaco si no una mano extendida con un paraguas sobre mi rostro
¿Quién eres?-pregunte desconfiada y sin levantarme de mi lugar
Si te mojas más, podrías pescar un resfriado- desde este ángulo no veía su rostro pero esa voz tan melosa y sofocante solo podía ser de el
¿Qué haces aquí Alessandro?
Me sorprende que me reconozcas sin siquiera verme y, con apenas menos de unas horas de conocernos- lo último lo resalto un tanto orgulloso
Quizá sea porque recuerdo más las voces irritables que las que me agradan-conteste agresivamente y me levante
Sonrió ampliamente- será mejor que vuelvas a tu dormitorio a darte un baño, podrías enfermarte 
Lo sé-suspire, pase a su lado y camine lentamente
Se puso a mi lado y cuando estuvo lo suficientemente cerca extendió su mano y me cubrió de la lluvia
Gracias, pero no es necesario-me aleje-deberías preocuparte por ti y no por mi
Quizá-susurro y su sonrisa desapareció por unos segundos pero regreso y aun  con más intensidad
¿No deberías estar en clase?, no pasan de las once
Una cosa es que debería estarlo, otra es que quiera hacerlo
Sonreí un poco, creo que después de todo este chico no es tan ñoño como creí
Y ¿bien?, ¿iras a tu dormitorio?-me pregunto aun con su sonrisa latente
Quizá-dije en un suspiro-antes, quiero caminar-lo mire por unos segundos, seguía sonriéndome y mirándome fijamente, pero esta vez su mirada no me sofocaba, más bien, me calmaba y en un impulso le sonreí levemente-¿quieres acompañarme?
Sería un placer-sonrió y camino a mi lado, aun cubriéndome de la lluvia
Deberías cubrirte tú, puedes enfermarte
Estaré bien-sonrió cálidamente y me tomo de la mejilla, sentí su mano, estaba húmeda y fría, cuando me toco, un escalofrió recorrió mi cuerpo entero, me sentí extraña, sentí calor a pesar de que su mano estuviera helada, y paz, mucha paz, me miro, me miro por unos segundos y se acercó un poco-no te preocupes ¿sí?-dijo finalmente y volvió a su posición original- ¿Qué fue eso?, ¿Por qué lo hizo? creo que encontré a alguien aún más raro que yo
No me preocupo-dije seria-solo que no me gusta depender de otras personas
Sonrió y me miro, como un padre comprensivo a punto de sermonear a su pequeña hija por haber rayado su corbata favorita- no estoy haciendo que dependas de mí, solo quiero ayudarte, Carol me agradas, me agradas mucho, siempre escuche rumores sobre ti, y, siempre me impresionaba, deseaba conocerte y poder ser tu amigo-suspiro- por eso pedí el cambio de salón, por ti-miro al cielo algo abochornado y con un leve rubor en sus mejillas- perdón si, si yo
Reí un poco- ¿enserio quieres ser mi amigo?-lo mire y sonreí-eso no se escucha todos los días pero, si quieres, podemos serlo-extendí mi mano-¿aceptas?, pero ten en mente, que serás considerado como yo, raro, extraño piénsalo bien, si estás conmigo lo más seguro es que los demás te cierren
Me miro incrédulo, me miro a los ojos descifrando mi mirada, se froto los mismos sorprendido y sonrió como el gato de Alicia en el país de las maravillas, feliz tomo mi mano y me abrazo
¡Hey!... ¡hey! suéltame -le dije mientras me abrazaba pero no lo hizo, no me soltó, sentí su calor apoderarse de mi cuerpo, su mano se entrelazaba con la mía, y su respiración tras mi oreja me daba escalofríos, pero me sentía bien, hace mucho que no sentía esta sensación, la sensación de ser querida, sentí mucha paz, tranquilidad, y sin más por pensar, también lo abrace
El tiempo corrió, paso lentamente, sentí su calor posarse sobre mí, sus brazos aprisionaban mi cintura, y su cabeza reposaba tranquilamente en mi hombro, mis manos rodeaban su cuello y estaba parada con las puntas de los pies evitándome caerme, el paraguas cayo, y ambos nos mojamos, el agua recorría mi rostro al igual que el de él, alzo la mirada, me miro con una sonrisa y un leve sonrojo en sus mejillas.
Gracias-dijo como un susurro y se separó lentamente de mi
¿Eh? Claro, de nada-dije aun extrañada por su comportamiento
Una extraña atmosfera se creó en ese momento, el seguía mirándome fijamente, como siempre, y su sonrisa cada vez se nublaba más, hasta que al fin desapareció, sentí un gran alivio, si seguía viendo esa sonrisa no me contendría y le daría un puñetazo, suspire y di unos cuantos pasos, me detuve y gire un poco mi cabeza esperando a que me siguiera pero, no fue así
¿Eh?, ¿no me digas que te arrepentiste?-dije burlona pero a la vez dolida, por primera vez alguien quería ser mi amigo, conocerme por como soy no por cómo me ven y ver que se arrepienta, me provoco un vacío en el estómago, suspire al no obtener respuesta de su parte- como quieras- y seguí mi camino, y antes de dar un paso escuche un susurro, o al menos eso me pareció, al voltear el seguía inmóvil  con la mirada perdida y su melosa sonrisa se había transformado en una mueca de dolor ¿Qué estaba pasando?, me acerque lentamente- hey, ¿estás bien?
No se movió ni un solo centímetro solo me observo, me observo con ternura, demasiada ternura
Alessandro, estas comenzando a asustarme-dije algo alterada, su comportamiento era inusual, y mientras más pasaba el tiempo más me costaba respirar, era sofocante estar ahí, pero por más que trataba de alejarme una fuerza mayor me detenía algo, a mi parecer, sobrenatural
¿Tienes miedo?-pregunto con su boca entreabierta imitando una especie de sonrisa burlona, y ese tono me daba escalofríos, ¿Qué estaba pasando?
No-susurre- ¿Por qué debería tener miedo?
No lo sé-  me miro diferente, sus pupilas se hicieron ligeramente más grandes y su tierna mirada paso a ser una mirada perdida, melancólica, parecía inhumano como un muñeco sin vida…controlado…sentí miedo, mucho- eso deberías decírmelo tu Carooool-enfatizo la “o” y la alargo, giro un poco su cuello y dejo caer sus brazos pesadamente, en esa posición parecía una especie de caníbal a punto de cazar a su víctima, las rodillas me comenzaron a temblar y el aire era viscoso, ¡¿Qué estaba pasando?!
¿Enserio te sientes bien?-dije balbuceando, mientras apretaba mi falda gris fuertemente, seguía mirándome, ahora con deseo, con extrañez, con locura
Sí, ¿Por qué no debería sentirme bien?- se acercó un poco a mí y me tomo de la mejilla, sentí su mano fría y húmeda, pero esta vez era distinto, un escalofrió recorrió mi cuerpo, pero no por lo helada que estaba su mano sino, por el miedo que me causaba en esos momentos- somos amigos-rio un poco, lento, y extraño, con tonos chillones y escalofriantes- ¿verdad? Carol
Trague saliva nerviosa y me aleje lentamente pero a cada paso que daba él se acercaba más, me sentía acorralada, bien podría darle un golpe y echarme a correr pero mis piernas no reaccionaban, solo seguían moviéndose hacia atrás por instinto- A-Aless-ssandro-tartamudee- ¿Qué te pasa?- lo vi a los ojos, ojos llenos de pasión, ira, melancólica, deseo, alegría, ternura, locura, todo mezclado en un enigmático huracán dentro de sus orbes azules
Nada-siguió acercándose peligrosamente- nada…nada…de nada
Cerré los ojos fuerte y me arme de valor, esto ya se estaba tornando muy peligroso, Alessandro ¿Qué rayos le estaba pasando?, suspire y abrí mis ojos lista para darle un certero golpe en el estómago haciendo que cayera sin aire y salir disparada a mi habitación pero cuando abrí mis ojos fue tan grande mi sorpresa que aún sigo sin creerlo
Suspiro aliviada y me miro entre molesta y preocupada con sus orbes esmeralda- que bueno que has despertado, estaba preocupada
¿Eh? ¿Nicolle?-mire todo, estábamos en nuestra habitación, yo en mi cama y ella sentada a lado de mi con una bandeja de comida recién hecha en el buro marrón muerto-¿Qué rayos paso?
Alessandro te encontró desmayada a pocos metros del lago y te trajo para acá, apenas supe vine a verte, estaba realmente preocupada
No entiendo nada, ¡esperen! ¡Esperen un momento!, Alessandro me trajo, puedo aceptarlo, pero ¿lo que paso?, ¿fue un sueño?, no lo creo y lo más extraño de este asunto es- ¿te preocupaste por mi Nicolle?-dije aun desconcertada, ¡¿Qué rayos está pasando?!
Claro que si- dijo con cara de puchero y acomodo un mechón de su cabello rubio platinado que salió de su lugar- eres mi amiga
¿Qué?-solté impresionada-  ¿tu amiga? ¿Desde cuándo?
Carol- me miro preocupada- ¿te sientes bien?, estas muy rara
Aun no respondes mi pregunta
Pues no lo sé, tenemos catorce jmmm quizá…desde el pre-escolar 
¿Pre-escolar?-¿eh?, llevo poco más de dos años conociéndola y dice que desde el pre-escolar, toque mi cabeza confundida- no entiendo nada
Creo que, será mejor que llame a la enfermera, mientras te dejo con tu novio, está muy preocupado por ti-sonrió picara y se fue dejando pasar a mi supuesto “novio”
¿Estás bien Carol?-dijo acercándose y tomando mi mano melosamente-cuando te encontré estabas pálida, e inconsciente, ¿Qué paso?
¡¡Alessandro!!-grite conmocionada y me aleje rápidamente de él
¿Qué sucede?-se acercó a mí- estas muy alterada- me miro preocupado
¿Qué sucede? ¡¿Qué sucede?!¡Eso me gustaría saber a mí!, hace algunas horas era la chica más ignorada de la escuela, Nicolle ni siquiera me tomaba en cuenta y llevaba apenas unas horas de conocerte, ¡¡eso sucede!!-grite alterada y vi que me miraba extrañado y preocupado, evadí su mirada y toque mi cabeza tratando de encontrar una respuesta lógica a todo lo que estaba sucediendo pero por más que trataba de hallar una solución, no encontraba nada- ¿Qué está pasando?-dije en un suspiro
Carol-me miro y alzo mi rostro para quedar hasta pocos centímetros de él- no sé qué te pasa, pero te prometo que todo volverá ser como antes, lo juro- y sin más poso sus cálidos labios sobre los míos, eran suaves, tiernos, cálidos, eran…perfectos, cerro sus ojos y me pego más a él, comenzó a besarme lentamente y mordió un poco mi labio inferior intentando hacer que reaccionara y siguiera el beso pero no fue así, se separó de mi algo desilusionado-Carol
Lo siento pero-dije apretando mis ojos tratando de contener mis lágrimas, estaba frustrada, realmente frustrada, ¿Qué estaba pasando?- yo ¡no sé qué está pasando!-dije desesperada y sin poder contenerme más, mis lágrimas comenzaron a salir rodando por mis mejillas, sonrojadas por ira, pena y desesperación
Tranquila-me abrazo tiernamente, sentí su calor cubrirme, sentí paz y amor, calidez, lo abrace necesitada, repose mi cabeza en su hombro y comencé a llorar amargamente
¿Qué está pasando?-dije entre susurros aun con mis ojos húmedos- no…no entiendo nada, ¿cómo rayos paso esto? ¡¿Cómo mi vida cambio en un abrir y cerrar de ojos?!
Shhh, Shhh-acaricio mi cabeza con dulzura- tranquila Carol, todo estará bien, quizá te golpeaste en la cabeza y solo estas confundida-alzo mi rostro y seco mis lágrimas- así que solo relájate pequeña-me miro con calidez y me dio un beso en la frente para de nuevo posarme sobre su pecho y seguir sacando mi dolor
Gracias Alessandro
Las horas pasaron, en la habitación solo retumbaba un estrepitoso tic-tac, tic-tac, ese maldito sonido estaba enloqueciéndome, suspire y salí cuidadosamente de mi habitación, Nicolle estaba en la cama de al lado, me destape lentamente y tome una bata, me puse mis botas y salí, aún no sé qué sucede, ¿acaso sigo soñando? suspire, pero ¿Qué rayos pasa?, me dirigí al lago, el único lugar en esta loca pesadilla que logra calmarme, me acosté en el pasto y me deje envolver por la cálida noche, toque mi cabeza frustrada, me quite mis lentes y cerré mis ojos con fuerza deseando que todo acabara- ¿Por qué está pasando esto?
Así que no soy el único-escuche una voz familiar
¿Ah?-me levante-¿Quién eres?
Tranquila Carol-salió de las sombras- no te hare daño
¿Qué? ¿Dante? ¿Qué haces aquí?-pregunte desconcertada
Ahora no importa, lo que si es que-me miro serio y con un rayo de esperanza en sus ojos- a ti tampoco te cuadra nada de lo que está pasando ¿verdad?, es decir, de repente eres la chica más popular, de la nada me volví el presidente del comité estudiantil cuando era un chico simple, ambos nos volvimos respetados y aclamados sin explicación alguna-suspiro
¿Tú también?-dije impresionada- Dante ¡tú también!
Suspiro y miro la luna, sus ojos negros se iluminaron- si…no sé qué está pasando pero es demasiado raro
Si -suspire-pero es aún más raro, el hecho de que solo hayamos sido nosotros dos
Lo sé -ajusto su chaqueta- ¿Por qué nosotros dos? 
 No lose, ahora no me importa, solo quiero averiguar una manera de salir de esto-dije con determinación- y la mejor manera de averiguarlo es buscando donde todo empezó
¿Dónde todo empezó?-pregunto dudoso
Para mí fue el lago, precisamente ahí-señale donde estaba parado, un poco asustado se apartó de ahí, reí un poco, ¡ja!, que cobarde
Para mí fue en la biblioteca, estaba ayudando a Alessandro a…
¡¿Alessandro?! , ¿Estabas ayudando a Alessandro?
Sí, ¿Por qué te exaltas tanto?
Ayer, yo estaba con Alessandro aquí en el lago-suspire, quizá…él es el causante de todo esto, quizá todo empezó por él
¿Tú crees que él…?
Sí, lo creo- lo mire- pero antes de sacar conclusiones será mejor investigar
¿Qué investigaremos? ¿A Alessandro? 
En efecto-lo mire-tu compartes habitación con el ¿no?
Afirmo con la cabeza- ¿por?
Tú eres quien más lo podrá vigilar, sabrás lo que hace y lo que no-suspire- bien, comenzaremos con esto-golpee mi puño con mi mano decidida y sonreí-¡plan alfa 004! ¡La cacería ha empezado!


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