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UNA MISIÓN ESPIRITUAL DE DINO Y YO PARTE II

UNA MISIÓN ESPIRITUAL DE DINO Y YO PARTE II

11-06-2021

Ciencia ficción/fantástica cuento o relato

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A veces podemos contactarnos con nuestras mascotas fallecidas, con un don especial de poderlos tener en espíritu y comunicación celestial. 

Vivificar de nuevo todas las aventuras con besos y aroma a cielo fresco. 

                                                                           

Leer primer capítulo

 

Primer capítulo

                                                                            CAPÍTULO 1
                                                                 UNA LLEGADA INESPERADA

 

Los destellos no cesaban de resplandecer de aquel corazón mágico, agotado bajo mi mirada; algo impaciente por poderlo tener en mis manos y seguir hipnotizada bajo su brillo. Su color rosa se hacía cada vez más intenso. Fui acercándome poco a poco, pero el asombro no dejaba de enmudecer mis pensamientos. En el acercamiento su destello atrapó el recuerdo y rostro de Dino transfigurado en la luz parpadeante. Inmediato a ello, el corazón en cuarzo terminó en mis manos, listo para descubrir los misterios y empezar a vivificar una nueva llegada.

 

Alejandra pareciese estar emocionada de encontrar a su viejo amigo en un cuarzo rosado, pero tenía cierta zozobra de que todo fuera un sueño, o quizás un recuerdo venidero; a pesar de estar acostumbrada en verlo, oírlo y sentirlo en su casa; ésta vez su rostro y presencia se hacía más latente en aquel cuarzo, guardado en la inmensidad de la oscuridad de la maleta, siento zarandeado por la corrida que ella hacía, por las ansias de llegar a casa y revisarlo.

 

Al entrar en su habitación, lo arrojó sobre la cama, esperando que su luz volviera a parpadear y su rostro volviera a sobresalir. La intermitencia y el ingreso de su madre al cuarto, hicieron que Alejandra acomodara su cuerpo encima de la figura, para que no la contemplara nadie más hasta no ser revelado el secreto de esa extraña figura de cuarzo. Bajó a cenar un poco estresada y algo nerviosa; en la intermitencia de la nada escuchó a su madre que le decía:

 

¿Qué tal el día de hoy, te encuentras bien?
Si madre, algo cansada por la labor educativa.  Respondía Alejandra. Al mismo tiempo, comiendo un poco más rápido para poder estar al lado del cuarzo, esperando que hiciera de nuevo lo mismo.
Madre, debo irme, ya que debo realizar muchos trabajos a las cuales evaluar de los estudiantes.
La madre: ¡Entiendo!  Deberán ser muchos.

 

Alejandra salió corriendo inmediatamente para su cuarto, distendió su cama, de dónde había ocultado el cuarzo.  Revisó en todos los lados, la posibilidad de que volviera a iluminar como una vez lo había hecho. Lo tomó entre sus brazos, se concentró muchas veces; pero éste sólo era un cuarzo, que había perdido su brillo incandescente con el que fue tomado.

 

Alejandra, sabía que su viejo amigo estaba en todo lado, porque lo detectaba por su aroma, lo escuchaba y en ocasiones se ponían a jugar pelota, cuándo la soledad la atrapaba. Sabía que su amigo no podía hablar; pero, lo veía pasar y acostarse en su regazo. Pero, era más extraño para ella ver iluminar el cuarzo con el rostro de su amigo. Era sorprendente imaginarse como su presencia no le daba escalofríos; pero aquella perla en forma de corazón, ese día fue la presencia de una situación que la pusiera a maravillarse y asombrarse de la condición.

 

Desde el día en que lo vio asomado en el balcón, con su presencia espiritual, siguió observándolo en su condición normal de vida terrenal, pero ya sin generarle gastos en su comida, ni en su limpieza. Juega, corre y duerme en las noches. Lo inquietante es verlo desaparecer en la mañana sin saber nada de él. Algo que Alejandra le inquieta, pero le funciona mientras va al trabajo. Ella sabe que está cerca porque las cosas empiezan a sonar, porque lo siente dormir en su regazo, por lo que lo oye mover y lo escucha ladrar. Aunque su familia estaba al tanto de la situación, a ella siempre le interesaba saber, que hacía su viejo amigo en la otra parte del día. Quizás el cuarzo en forma de corazón podría darle pistas, sobre los viajes misteriosos y aquella otra vida a la que su amigo se dirigía.

 

La situación se hizo más persistente para la vida de Alejandra, que indagaba y buscaba por todo lado, alguna respuesta que pudiera entender de la situación.  E incluso comenzó a indagar en el mundo espiritual, con el fin de contactarse con alguien que pudiera enseñarle y darle clarividencia de lo sucedido.  Aunque ella no creía en las velas y en la comunicación, pero si en el permiso de un Dios celestial, que habría permitido el regalo de poder ver a su amigo y acompañarlo en la eternidad.  Decidió interrogar a su madre, sobre la efectividad de los estudios espirituales que hace su tía con aquellas luces astrales y comunicación espiritual.

 

Alejandra esperaba que su madre se comunicara con su tía o tener la valentía de escribirle para recibir también la luz espiritual. Le daba cierta impaciencia tomar la decisión de tener la apertura a este mundo, invocado y no dado. Pero tendría ganas de recibir y encontrar el mundo espiritual, para también encontrar a su tío, hablarle y recibir un poco de ayuda. Desde luego podría saber de dónde vendría su amigo, cuál era su misión en aquel mundo en dónde partía en el día, ¿qué hacía? Y tenía muchas ganas de saber y entender el otro lugar, ¿Cómo era? Y por qué ella tenía el don de poder ver, junto con su familia a su viejo amigo y a su tío, como si tuvieran vida normal; pero en una esencia que les hacía aparecer y desaparecer a cumplir ciertas misiones o trabajos en la mansión celestial. 

En las mañanas y en las noches, Alejandra tomaba con amor el cuarzo, lo miraba intermitentemente para estar pendiente de que pudiera volver a iluminar; también, se percató de la hora en que lo vio resplandecer el día anterior, para que coincidiera con la misma; no sabía, si aquel corazón quería llamar su atención ese día, o tendría una función especial por parte de la venta; pero, era muy extraño ver en ese momento la cara de su viejo amigo. Pensaba quizás en la manipulación y viejos trucos de los comerciantes para vender sus productos siempre.

 

En efecto, al siguiente día, fue de nuevo a la tienda mágica, dónde venderían todos aquellos cuarzos, la llamada tienda de los secretos. Al ingresar Alejandra en la tienda, divisó algún cuarzo de corazón sobre la vitrina. Al atenderla, una ancianita se asomó y preguntó: - ¿En qué te puedo atender niña?... Alejandra, perdida su mirada, entre las gemas, le dijo a la señora: - Si señora, es que hace unos días, vi un cuarzo de corazón que iluminaba y por ese brillo y hermosura lo compré. La viejita con una sonrisa un poco abierta intervino: - cómo ves, esta tienda se llama: ¡los secretos! De pronto te has llevado la magia del cuarzo del amor, rosado para cercanía, brillo de luz y comunicación, podrías revisarlo y encontrar su secreto oculto que trae para ti. Alejandra seguía observando y preguntó: ¿Alguno de todos estos cuarzos también tiene la magia de iluminar, o sólo los cuarzos de corazones? La ancianita, cogió un cuarzo verde de malaquita y dijo: - no todos. Normalmente las cosas y los seres se atraen de una forma inesperada como lo depara el destino; el cuarzo te eligió a ti, y percibió una forma de atraer tu atención sólo a ti para que lo adquirieras y vieras los secretos que oculta.  Alejandra prefirió no mencionar la aparición de su amigo, pero, estaría pendiente más conversaciones para conocer un poco más de la funcionalidad de éstas piedras preciosas; se despidió de la anciana y ella con una sonrisa algo perpleja divisó el camino de Alejandra hasta perderse en la lejanía.

 

Aún con ciertas inquietudes, Alejandra decidió comunicarse con su tía  por medio de los mensajes, tratando de evadir el mensaje hacia el interés urgente de la comunicación astral; pero, quería manifestar un saludo prudencial y una inquietud relacionada con la asistencia al lugar o posiblemente comunicación; ya que Alejandra era una persona espiritual, a la que le interesaba un poco conocer de su aura, guardando los secretos de la gema y de la comunicación con su viejo amigo; trató de ocultar en los mensajes ésta información para recibir algún contacto de la señora quien sabía dominar y tener el poder de hacerlo; por lo que  había visto a su tía interesada en estos temas, y en ocasiones prendía velas  e inciensos y se veía muy tranquila en el estudio de las sesiones.

 

Su tía, parecía no mirar los mensajes, pero al menos habían llegado. Alejandra decidió mantener todo en secreto, aunque mantenía en ocasiones de su trabajo algo distraída, y no hallaba el momento de regresar a casa con el anhelo de volver a iluminar el cuarzo.  E incluso sus clases para los alumnos se tornaban interesantes sobre el color, la magia, la poesía, el resplandecer de las palabras y el iluminar del pensamiento. Los estudiantes recibían una charla de Alejandra interesante, por medio de la fantasía, llevando el análisis de los temas por medios más didácticos.

Sara, la estudiante más talentosa de la escuela se preguntaba, mientras realizaba la tarea en casa: - Qué extraña estaba la docente hoy. Parecía haber hipnotizado su saber, en un momento que lo atrapó por medio de la fantasía y los colores, de una forme en que quedabas atrapado en la clase y no podías salir de ella, porque era como agotarse en el abismo y perder el control. Para Sara lo subjetivo no podría estar en lo objetivo, la ciencia no podía jugar con la fantasía; pero, Alejandra lo estaba logrando y ella no podría dejar que la docente los tratara como niños e incluso perdiera el tiempo en el análisis de teorías complejas, haciéndolos vivificar el color y tratar de encontrar otra enseñanza, distinta a la tradicional, a la misma en la que se ha acondicionado al cerebro por muchos años.  Estaba como contradiciendo la información, pero al mismo tiempo, tendría ganar de innovar y sacar una teoría con modelaciones de la docente, dónde ella fuera la protagonista de ésta teoría que estaba a punto de descifrar.

 Cuándo llegaba Alejandra a casa, lanzaba su mochila y su material didáctico, cenaba, preguntaba a su madre cómo había estado el día. Preguntaba por su abuela, por los medicamentos, saludaba a sus mascotas, entre ellas un pájaro pequeño hermoso y semejante al cielo, una lora parlanchina y su gata Chispitas, juguetona y que, entre risas y mordidas, se quedaba contemplando de la nada un lugar y jugaba cómo si alguien la invitara a las carreras. Todos aquellos que no fueran de la casa se espeluznaban; pero, todos quienes en tantos años vivieran en casa, sabrían que Dino era quién lo hacía; en ocasiones se dejaba ver, se acercaba desde lejos a Alejandra, se echaba en sus piernas a veces; pero, no tenía una comunicación más esencial para poder cruzar otros campos ancestrales.

 

Sobre la medianoche, escuchó el celular, lo encendió y era la señora de los “Ángeles” la llamaban; asustada y perpleja se levantó de la cama, sin saber cómo había ella encomendado el número; divisó el mensaje enviado a su tía y lo observó en pequeñas rayas azules; quizás no respondió nada, pero hizo el contacto con la señora, para que pudiera comunicarse con ella. Alejandra algo asustada leyó el mensaje:

Hola Alejandra, tu tía me comentó que quieres contactarme o dialogar conmigo ¿En qué te puedo ayudar?

A lo que Alejandra, tomó el celular y respondió: Buen día… Quisiera tener una charla con usted, ¿Cómo sería el proceso de conexión?

Se esperó un tiempo hasta el anochecer y no se obtuvo respuesta; quizás al otro día iba a encontrar un mensaje allí abierto a su interrogación.

En el sueño de Alejandra sólo habría luminosidad, brillo, y su viejo amigo sentado, invitándola a jugar; ya no se veía como un espíritu lleno de luz; más bien el lugar era muy blanco y el color negro y amarillo de su mascota se veían muy bien, pareciese haber devuelto los años y jugar con su amigo cuándo podía correr y ver muy bien.

Él le decía: - Vamos Aleja, puedo tapar tu lanzada.

Ella se deslizó ante la nada y de un golpe despertó de su cama algo angustiada, prendió la lamparita de muñequitos, revisó si la señora habría respondido el mensaje y en este decía: - Claro que sí, por favor en dos días, lleva a la sesión tu cuarzo rosado en forma de corazón, una vela de color verde, una foto de tu amigo; nos veremos a las 18:30. Alejandra respondió en agradecimiento. No sabría si contarle a su madre lo sucedido, de igual forma ella sabía que Dino seguía acompañándolas, pero no sabría si cruzar y arriesgarse a los otros umbrales previstos.

 

El día anterior, Alejandra se sentía algo ansiosa por lo que pudiera ocurrir; se levantó el sábado muy temprano, se organizó, orientó su trabajo y se dispuso a dialogar con su madre, sobre la posible comunicación que realizaría con la señora de los “Ángeles”. Su madre estaba de acuerdo, quizás podría saber sobre el tío y sobre el perrito un poco más de información, sobre el trabajo de ellos, su partida o muchas situaciones que se tenían en mente.  Alejandra se sintió muy segura del apoyo que recibía con su madre y estuvo ansiosa de poder contactarse con la señora y sería estupendo si pudiera dialogar con su mascota y si pudiera hablar, sólo deseaba eso, porque siempre lo veía y lo tendría en sus brazos.

La fecha era especial, el 9 de junio del 2021, le parecía increíble porque su mascota cumplía mes, y de pronto con las oraciones que ella le hacía y la luminosidad del corazón y la luz podrían hacer contacto de una manera extraordinaria.

 

Todo estaba predestinado, para el encuentro, Alejandra tenía lista una vela blanca, unas flores, sus oraciones y sobre todo la paciencia y la tranquilidad para enfrentarse a este nuevo mundo. En pocos minutos de espera, recibió conexión por parte de la señora desde la virtualidad, ya que presencial a ella le ocasionaba cierto terror y quería observar cómo le iba en el primer momento. La señora le enviaba ciertos mensajes de información como la fecha de nacimiento entre otros, para poder encontrar el ángel de la guarda de Alejandra y además ciertas oraciones de protección. También observó cuando la señora se puso en rostro en la videoconferencia y le dijo que podría contarle lo sucedido y aquello que ella quisiera saber. Alejandra con una voz algo cortante, decidió comentarle lo sucedido a la señora la historia de Dino, el motivo de su fallecimiento y las situaciones legales en las que se encontraba sobre la negligencia veterinaria de su mascota como también la ocultación de la historia clínica que le generó el veterinario de urgencias, del cual hoy en día no le ha querido entregar y no se ha hecho un estudio de lo ocurrido con la veterinaria Danna sobre hechos y situaciones.

De ante mano, Alejandra se perdió entre lágrimas y recibió una comunicación por parte de los ángeles quiénes decían:

El mensaje lo envía san Rafael, y te manifiesta que por parte tuya puedes

estar muy tranquila que hiciste muchísimo por tu mascota, que siempre

estuviste al tanto de él, que sepas que él está en un excelente lugar, en un buen estado, su alma trascendió rápidamente gracias a tus cuidados y al amor que siempre le has tenido, pero también quiere que sepas que por favor no sigas más con estas situaciones, indagando, buscando, porque la verdad todas las personas que actuaron, lo hicieron con la mejor de sus voluntades, y además el tiempo de tu perrito ya era, él estaba demasiado comprometido y además él ya estaba cansado con todos sus padecimientos. El arcángel que está a su lado de forma permanente en su proceso de evolución espiritual, es Thuriel, es un arcángel que cuida las mascotas y el mensaje que trae para ti de parte de Dino, es que te agradece por todo el amor incondicional que siempre le has tenido, que sepas que solo tiene amor para brindarte, pero que también quiere que superes este duelo, que por favor no indagues más, no busques culpas ni culpables de hechos   frente a los cuales , el ya estaba dispuesto para terminar su camino acá en la tierra ya que era su momento.  Dice que siempre está al lado tuyo, que sepas que te custodia y te protege y quiere verte feliz.

Alejandra interviene en el proceso y menciona que de pronto su amigo no estaría muerto, si ella lo hubiese llevado temprano, cuándo llegó de la inyectada de las dos dosis, que estaba respirando rápido y le dio Ensure – Vitaminas, según las indicaciones, del cual pensaba que era calor y lo dejó así; aún se sentía más culpable cuándo su novio le dijo que el perro se notaba algo enfermo; y que ella le había dicho que él siempre dormía con los ojos abiertos; el haber esperado tanto tiempo para llevarlo en la noche y esperar una atención negativa por parte de la veterinaria quién mencionó que era un golpe de calor:

 

La señora respondió según el mensaje de los ángeles: ya era su momento: Dino dice que siempre está al lado tuyo, que por favor superes este duelo, que es lo que te corresponde superarlo que la forma de hacerlo es no juzgar, no cuestionar más, aceptar y soltar, con la satisfacción del deber cumplido a cabalidad. No estaría vivo, el momento que se dio fue el perfecto, él deseaba a toda costa estar a tu lado. Así que acepta, suelta, y fluyes, no generes más situaciones donde indagues, ni juzgues.
Dino dice que si realmente deseas que el este en paz en su condición actual

que es maravillosa, por favor sueltes y cierres este capítulo ya, agradece y bendice

y además suéltalo. Para nada el veterinario le hizo lo que él pudo en el momento preciso, porque tu perrito traía compromisos de base y debes entender que de tu parte le entejaste todo lo mejor. Dice san Miguel: ninguno actúo de forma negligente

para que sepas donde se encuentra, está en el cielo de los animalitos en compañía de muchos otros animales domésticos. Dice Thuriel que está encargado de recibir

los animalitos que van llegando a estos planos para brindarles bienestar y ayudarlos en su transición.

 

Alejandra inquietante, empieza a decirle a la señora, que por ende lo ve todo el tiempo, lo escucha y ve cuándo se acuesta, pero en ocasiones se pregunta a dónde iba el resto del día.
La señora de los “Ángeles” menciona por vía espiritual que si te acompaña, él te lo dijo que es tu custodio permanente y te dejo un mensaje que te pide soltar esto y recuperarte.

Alejandra interrogando y con voz nostálgica menciona:

¿Puede reencarnar Dino de nuevo?
La señora de los “ángeles”: Hasta el momento él está destinado a estar en este plano y prestar servicio como animal de poder para ti, que es un ángel que te custodia permanentemente, no deja que te pase nada.

 

Es un guardián, dice que le han asignado esa labor porque dice Thuriel su encargado que, él lo ha pedido para darte mucho amor, fortaleza, compañía, que agradecen este momento para que, de una vez por todas, todo esto se aclare, y puedas seguir adelante y sabes que hay un pedido de cortar esto de forma definitiva y seguir adelante.

La señora dice que hay una recomendación de hacer sanidad por medio de una vela verde, unas gotas aromáticas y una oración para sanar aquellas situaciones legales que se han venido presentando. Para ello puede ungir las gotas en las palmas de tus manos y realizas oración a los ángeles de curación para que por favor limpien, sanen, pero ante todo cicatricen tu corazón, ayudar también a perdonar y perdonarte, equilibrando tus emociones y abrir de nuevo el corazón para dar y recibir amor en total equilibrio.

 

Alejandra empezó a interrogar a la señora comentándole acerca de luminosidad y aparición de su amigo en aquel cuarzo, del cual le mostró.

 

La señora sonrió y menciona: Con el cuarzo, lo levantas a la altura de tu corazón, una vez enciendas una vela verde, le pides al arcángel Thuriel que es el ángel de las mascotas, que te ponga en contacto con los ángeles de tu mascota, y que si él considera pertinente te haga puente directo con Dino. Tú vas a estar muy atenta, seguramente se van agudizar las señales. Éste cuarzo es uno de los indicativos dentro del espiritual, que permite indicar que por este medio puedes tener un vínculo comunicativo y hasta que te recuperen en cuanto al tema, pueden tomar otra sesión.

 

Alejandra un poco ansiosa, calmada y melancólica, decide terminar la sesión, pensando en que en un tiempo cercano se podría tomar otra para saber un poco más sobre lo que hacía su amigo. Además, preguntó por su tío, del mismo modo que la señora respondió que él pudo trascender de una forma rápida gracias a las oraciones, que estuvo en espera; pero que ahora está en trabajo con el arcángel San Miguel en apoyo a las almas que ingresan a los campos celestiales para ayudarles la transitar y ascender.  Lo que le pareció Alejandra interesante, porque a él también lograba verlo.

Al terminar la sesión, Alejandra decidió contarle a su madre todo lo vivido en aquella sesión espiritual. Estaba feliz de contarle sobre su tío del cual, por la enfermedad no se le dio por falta de una EPS sino que todo estaba predestinado desde su ADN para equilibrar la situación, además ya tenía una misión en el cielo. Lo mismo con Dino que no quiere que se hagan intervenciones, que no estaría vivo si se hubieran hecho diversas situaciones para impedir su partida y que desde luego el verlo y sentirlo, es porque es un ángel custodio- animal de poder que me cuida y siempre está conmigo, aunque también con la misión espiritual de ayudar a trascender a las demás mascotas que llegan a los planos espirituales.

Su madre se puso algo melancólica, entre las dos se abrazaron, contaron todo y se sintieron felices de haber recibido éste don maravilloso de poder tener a sus seres queridos con grandes misiones y aun así tener el permiso en el campo terrenal de estar juntos y de que ambos puedan venir, manifestarse y hacer sus cosas como si estuviesen vivos, sólo que sin carne para tocar y palpar.

 

Ese día, Alejandra partió con su madre para el cementerio, en dónde le contaría a Dino que velaría por su cuerpo para que no estuviera sólo, porque sólo sabía que podría llamarlo con el cuarzo o estar juntos sin necesidad de ir al lugar; pero Alejandra le hacía bien, poder llevar flores y poder sentir que el cuerpo aún no desvanecido entre el fuego, se encontraba intacto para imaginarlo y consentir aquel cuerpo con el que ella fue feliz. Aunque ahora lo viera al lado del cementerio en esencia y luz blanca, sabría que la muerte no era un momento final. Sino que podrían estar juntos todo el tiempo y momento, solo que con un poco de cambios.

 

Lo interesante, eran los viajes de moto entre los tres, Alejandra manejaba con su mascota en la espalda y su madre un poco distante, pensando en que podría estriparlo y Dino con su lengua afuera disfrutando un poco de la travesía, sin gastar su energía para volar en el camino. Ya era seguro que Dino a veces estaba y a veces se iba para realizar sus trabajos espirituales. Cuando estaba Alejandra parecía una loca al consentir a su mascota y trataba de apaciguar sus caricias; al igual Dino sabría la incertidumbre de su dueña; ya que en estos campos el razonamiento era impecable; Alejandra no quería que su viejo amigo le hablase, le decía que no estaba lista para cruzar palabra con él, pero cuando estuviera dispuesta le hablaría; ya que la comunicación no sólo serían mimos y lambetazos; sino el estar con el mejor amigo de todos para contar nuevas aventuras.

 

Nadie sabía más que Alejandra y su familia en casa los diversos sucesos que estaban sucediendo; el comportamiento de Chispitas deducía todo lo que pasaba. Solamente esa noche del viaje al cementerio, Dino se acostó entre los brazos de Alejandra en el sueño, buscando dentro del cuarzo, aquel amor que no se rompería, quería decirle que nunca la iba abandonar, que siempre estaría a su lado. En minutos no pudo contenerse y le mencionó. ¡No es una llegada inesperada, es una llegada para quedarme, mientas me ocupe en el plano espiritual! Alejandra lo escuchó en el sueño, viéndolo jugar, lo abrazó más entre las sábanas, tuvo frío; pero el calor del juego, hicieron que toda la temperatura se regulara, hasta el punto de caer en sueños; viendo a su amigo desde una llegada inesperada y una voz cómplice de su esencia.

 

 

 


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