Descarga gratis 10 libros

y consigue premios y promociones exclusivas

Regístrate

Comienza a leer

Iniciar sesión con Entreescritores

¿Has olvidado tu clave?

Crear una cuenta nueva

Libros publicados

Crónicas Antarianas: Despertar

Crónicas Antarianas: Despertar

07-01-2018

Ciencia ficción/fantástica cuento o relato

  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
0
  • Estrella llenaEstrella vaciaEstrella vaciaEstrella vaciaEstrella vacia  0
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella vaciaEstrella vaciaEstrella vacia  0
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella vaciaEstrella vacia  0
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella vacia  0
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella llena  0

Axel, un vampiro que no consigue separar su " mortalidad" pese a tantas vidas y luchas, un ser que vislumbra luces para los otros , que filtra con su obscuridad, acompañado de brujas, cambia formas y demás personajes mágicos , se adentra en una búsqueda del sentido de su " no vida" , búsqueda que va guiada por sus vidas pasadas y ocurre si no en contra de su voluntad , en una " no consciencia" de lo que va ocurriendo.

Leer primer capítulo

 

Primer capítulo

Martha

 

Entraba en aquel bar, amplio y clandestino. Todo alfombrado de color rojo y con luces tenues, una barra enorme con bastantes banquillos tapizados de igual modo en escarlata, pequeños y atestados de gente, algunas mesas redondas y altas con banquillos idénticos a los de la barra lo convertían en un pequeño laberinto a sortear hasta el cantinero. En los rincones, había sofás que hacían juego en el color con mesillas de centro de caoba oscura,  colmados de vasos y botellas de alcohol, el ambiente pesado por las densas nubecillas de humo de tabaco que rodeaban el lugar y se mezclaban con las luces tenues de colores varios. La barra; bien provista de dos cantineros que a sus espaldas tenían una amplia variedad de diferentes licores y tipos diferentes de vasos. había recibido la invitación por parte de un conocido de poco tiempo, había muchas personas de distintas razas y tipos de vestimenta, hablando entre ellos, era una especie de barsucho clandestino donde se reunían algunos “espíritus libres”

La mujer tenía 35 años, y sufría amargamente de la autoestima, padecía sobre peso lo cual le afectaba bastante, además de tener el rostro cubierto con un paño marrón producto de una enfermedad en la piel, ese día escogió ropa sencilla y discreta, un blusón de color hueso cubierto por un saco gris y un pantalón formal también gris con líneas blancas verticales, un par de zapatos bajos y todo adornado por un collar conformado por pequeños medallones de imitación de oro, un par de arracadones delgados pero enormes pendían de sus orejas y su cabello largo planchado y dividido en capas, tenía entre las manos un bolso pequeño que hacia juego, con el cual jugueteaba entre la piel de imitación del que estaba hecho y el broche que lo mantenía cerrado. Fue invitada por sus tendencias a la magia, sin embargo solo quedaban en tendencias, nunca se había inmerso totalmente en ese oscuro mundo prohibido para la mayoría, según se le había dicho en ese lugar se reunían muchos tipos de blancos, los cuales se reunían para intercambiar textos, objetos y otras cosas, así como información útiles para sus actividades “ilícitas”.

Había conocido a Jacob hacia unas semanas en un pequeño ritual lunar en el que había participado y le había parecido una gran persona, tenía clase y un porte elegante y misterioso que distaba mucho del de su maestro, era quizás por ello que ella empezó a frecuentarlo sin contarle siquiera al resto de sus amigos frecuentes. Y ni siquiera lo conocía bien, solo sabía que era un mago versado en la doctrina pagana naturalista y que era una especie de líder de un pequeño coven, era lo más que sabía , pero deseaba conocer más, tal vez así tendría más valía de la que ella creía tener para sus “hermanos”.

 

Al entrar pudo verlo, sentado en uno de los sofás del fondo, con una botella de whisky sobre la mesa y un pequeño vaso en la mano. portaba un traje de tela común, pero de corte fino, su cabello relamido hacia atrás, y unos anteojos plateados semi redondos coronando su cara morena, el con mirada distraída, mirando de cuando en cuando alrededor al resto de los presentes al notarla él se levantó del sofá inmediatamente, haciendo un ademan con la barbilla y la mano, la cual dejaba ver por las mangas del saco una camisa blanca con franjas del color del traje, no traía corbata, y su aspecto era sobrio y reservado, ella camino tímida intentando mirar hacia otro lado, mesas donde los cortejantes leían el destino a otros y mesas donde licántropos median sus fuerzas riendo a carcajadas.

Al acercarse él se hizo a un lado, y la invito a sentarse a la mujer. Ahora que lo veía le parecía más joven y así era, el apenas tenía 23 años y ya había avanzado bastante en el camino espiritual.

-Cómo has estado Martha?- dijo esbozando una sonrisa que no mostraba sus dientes mientras ella se sentaba sosteniendo con ambas manos su pequeño bolso de mano no disimulando siquiera sus nervios característicos-

-Bien- dijo como si intentara creérselo -para que me enviaste mensaje? parecía urgente- dijo ella curiosa-

-Y lo es corazón- inquirió tajante- tú me habías dicho que aun cuando tu aun no eres practicante, pero que conocías a algunos que si lo eran y contaban con gran poder no es así?

-si….pero eso que tiene que ver?- pregunto ella tartamudeando

-Veras, voy a ser franco contigo- dijo acercándose a su rostro lo que hizo que la mujer se helara y echara la cara hacia atrás sin mover el cuerpo - tu como sabrás tengo contacto con muchos covens, hemos notado algunas…..interferencias llamémosles así , en el flujo astral- hizo una pausa sacando un pañuelo y limpiando sus gafas -el caso es que creo que se necesitaran muchísimos practicantes de confianza para hacer algo al respecto y me preguntaba...si podrías contactarme con el líder de ese grupo.

 

Ella se sorprendió ante tal petición, ¿pedirle al maestro que interviniera en un asunto así? y porque iba a hacerlo, si bien era una buena persona a su modo de ver las cosas no era seguro que le interesara participar en ese tipo de cosas.

-A propósito, ¿Qué tipo de practicante es?- pregunto un tanto inquisitivo aunque fingiendo no interesarle en realidad.

-El? bueno el…..es un am no es como decirlo- se pauso rascándose la cabeza- es complicado sabes? digamos que maneja energía…

-un energético? fascinante! nos hará mucha falta! podrías llevarlo a la reunión? anda di que sí!- rogo mientras tomaba sus manos que sudaban mientras se aferraban al bolso

-Es que no sé...él es muy especial  y no le agrada mucho estar entre mucha gente -contesto con una mueca.

Has lo posible ¿quieres? mira- dijo entregándole una pequeña tarjeta -ahí tienes el día y hora de la reunión, irán muchísimos practicantes de todo tipo me gustaría que asistieras con el líder te espero ¿vale?

-Hare lo que pueda, pero no sé si lograre llevarlo- dijo tratando de evadir una responsabilidad que se había impuesto como obligación para quedar bien con su nuevo amigo, tendría que rogar, suplicar y quizás arrastrarse y llorar horas para ver si “el” accedía a aparecerse ahí.


5% de descuento para los lectores de entreescritores.com en casadelibro

5% de descuento para los lectores de entreescritores.com en casadelibro

Comentarios