Biblioteca

Guardame el secreto

Guardame el secreto

Rober Rodriguez

13-02-2013

Suspense/thriller novela

  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
  • Estrella vacía
  • Estrella llenaEstrella vaciaEstrella vaciaEstrella vaciaEstrella vacia  12
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella vaciaEstrella vaciaEstrella vacia  1
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella vaciaEstrella vacia  6
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella vacia  5
  • Estrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella llenaEstrella llena  31

Guárdame el secreto es una novela arriesgada y rompedora. Con un lenguaje claro y directo, narrado en primera persona a modo de diario íntimo, el protagonista nos sumerge en su visión del mundo, marcada por la soledad que le produce el sentirse distinto y superior a los que le rodean. Un personaje asqueado por la hipocresía y la tensión a la hora de tener que acatar unas normas, las de la sociedad, que siente como ajenas y constrictoras, ya que le fuerzan a negar su propia identidad para encajar, para pasar desapercibido. La novela nos sitúa en el momento en que al protagonista salva la vida de una mujer que ha sufrido un accidente de tráfico, con la que creará un fuerte vínculo. A raíz de este incidente, empieza a perder el control sobre la máscara de normalidad con la que sobrevive, y empieza a evolucionar en pos de su verdadera identidad, con toda la confusión y el peligro que eso conlleva. El desenlace es sorprendente, totalmente inesperado.

 

Pirmer capítulo

CAPÍTULO 1.

“REALIDAD”

He mirado mi reflejo en el cristal de la hamburguesería, mientras salía con mi novia, y no he podido evitar reírme. He conseguido ser lo que los demás quieren que sea, he conseguido ser ante los ojos de todos normal. Pero yo sé la verdad, mi inteligencia es demasiado elevada, para que ellos entiendan mi juego. Nadie podría pensar ni mínimamente como soy de verdad. Ella me preguntó de qué me reía, y yo sin apagar mi sonrisa, le he dicho un <>. ¿Por qué es tan fácil engañar a la gente? Todos se obcecan en verte de la manera que quieren verte.

Todavía soy normal, me refiero a que mis vicios no han superado a los que puedan tener los demás, a lo mejor soy la fusión viciosa de todos los que me rodean. Tengo en la cabeza una frase que oí en una película, que venía a decir que en este mundo cobarde, sólo los viciosos sobreviven. No sé qué tiene de verdad pero si es cierto, creo que acabaré siendo inmortal.

        No creo que las cosas pasen porque sí; tengo una filosofía muy distinta de los demás, algo te tiene que hacer diferente. Unos cantan, otros escriben, otros dibujan, yo me diferencio por mi filosofía.

   ¡Qué bueno! todavía recuerdo el reflejo del espejo, y ha sido genial, no tengo cuernos, ni rabo, ni sujeto un enorme tridente en la mano derecha, pero si sigo así, acabaré viendo ese reflejo.     

Calculo todo, aunque me cueste reconocerlo, cada respuesta, cada reacción y cada sonrisa. Y disfruto viendo las respuestas de la gente y comparándolas con lo que yo pensaba que iban a responder estudio a los inferiores.

Los tiempos cambian, los gustos, las modas, y yo tarde o temprano, acabaré cambiando. Mis vicios van creciendo, lo noto, ya no me consuela pensar que son comunes, y hasta ahora no demasiado raros, pero mi hambre hacia el morbo va creciendo,          ¿Qué he logrado? Pues es algo a lo que conseguí dar una explicación coherente, y he llegado a una conclusión: Elevo mi excitación,  fluctuación de adrenalina que me conduce a una relajación casi espasmosa.

Probar diferentes cosas es lo que lleva al placer sin cohibición. El mundo, aunque no quieran reconocerlo, gira en torno al sexo. Todo, hasta el más mínimo gesto, tiene que ver con él. Aquí en este mundo no existen hombres buenos, y comprensivos, ni mujeres que sientan verdaderamente lo que dicen, por muchas lágrimas que puedan tener en sus ojos. No existe amistad, existe mayor o menor deseo de practicar sexo a alguien que conoces, experiencias nuevas.

Es un pozo sin fondo, al principio te das cuenta que cualquier cosa te pone caliente, eres adolescente y sientes que todo lo que se insinúa excita, pero creces, ya lo creo que creces y eres más selecto.

Hay gente que se queda en un punto y no se atreve a seguir explorando. Yo no soy de esos, ni tampoco de los que se quedan pensando en cómo será hacer esto, o hacer lo otro.

He estado en sucios sexshop masturbándome ante un frío y empañado cristal, viendo como una puta se desnudaba. Al principio no me daba cuenta de que no era natural, ellas solo representaban un papel, aunque no las culpo, porque realmente eso es lo que hacemos todos. También he estado en clubes de carretera, lo he hecho con muchas mujeres, de todas las razas y de todos los gustos, pero ellas también actúan. He estado en locales de intercambio, al principio conseguía mantener mi adrenalina a buen nivel, pero empezaron a cansarme. Toda esa gentuza también actúa, el mundo está lleno de gente que actúa, como mi novia.

Ella cree que me conoce, cree que soy distinto, cree que me quiere, y no se da cuenta de que lo único que siente por mí es dependencia, que el amor no existe, que es una mera proposición de simbiosis que un macho y una hembra realizan para no encontrarse solos, y para sentirse normales. Yo no quiero parecer extraño, pero sé de sobra de que va toda esta mierda.

A veces hablo con ella, sigo el juego, y hay veces que llego a emocionarme de oír tantas ideas bonitas. Me doy cuenta de que ella no comprende nada, que no sabe jugar sus cartas, que no se da cuenta que sólo representa un papel. Que si no nos hubiéramos conocido, hubiera habido otra persona a la que apegarse, y la vería igual que como me ve a mí ahora, porque no se da cuenta, pero me ve como quiere verme, no como soy. Pero no penséis que sólo es ella, todos son iguales.

Entramos en un garito y me pido un tercio, después de varios años con ella he descubierto que no me gusta la cerveza, que prefiero el agua, pero me he acostumbrado y le saco el sabor que quiero, y para mí es agua.

Antes oías canciones cantables, algunas más y otras menos, pero casi todas llevaban algún mensaje condicionante de formas de actuar, de relaciones con las que soñar, hablando de algún mito del que todos sentíamos ganas de honrar del que moriríamos por él.

 A todos nos ha pasado el querer sentirnos identificados con algún héroe de una canción, con alguna situación. A mí me gustaba la muerte de Dallas Winston en Rebeldes, y me gustaba el aire de duro de Dean. Pero luego te das cuenta de que ellos son mierda, y ni siquiera son así, sino que quienes los han dibujado ante nuestros ojos querían vender patrañas, mi héroe soy yo y solo moriría por mí.

Os he descubierto el juego, creéis que os va a durar eternamente todo este teatro, estáis equivocados. Ahora vuestra música no tiene letra, ni es cantable, y no emite más mensaje que un repiqueteo a muertos, que confunde el cerebro y te lleva a la ira.

Puedo pasar horas y horas con la gente o con mi novia, y no enterarme de nada, no oír, estar en mis pensamientos, y ellos ni lo notan.

Salgo del garito, harto de música, y montamos en el coche, no sé que coño de misterio tiene esto de la vida, si no fuera por el sexo. Giro el volante ya que un coche rojo me pasa casi rozando. Me paso el desvío de su casa, y le digo que quiero conducir un rato, ella sonríe y no protesta. Entonces tengo una luz de benevolencia, y como si quisiera tocar a alguien con mi don de sabiduría, la elijo a ella.

        Ella dice que soy muy raro cuando comienzo a darle vueltas a las cosas. Freno de nuevo el mismo coche frena bruscamente, a veces la gente debería aceptar que no están hechos para conducir.

 Le comienzo a explicar que ella cree que todo esto es normal, que hace las cosas porque quiere, pero que son muñecos manejados, que tienden a parecerse los unos a los otros. Ella me dice alguna vez que frene un poco, que voy muy rápido. Por fin el coche molesto desaparece de mi vista. No se está enterando de nada, le pasa constantemente yo intento explicarle cosas, abrirla los ojos, y ella no se da cuenta de nada.

        De nuevo veo al coche molesto, hace un extraño pierde el control y se parapeta contra el quitamiedos. Freno de golpe ya que al principio pienso que al comenzar a dar vueltas de campana, el coche se nos va a echar encima. Mi novia comienza a gritar, yo intento enderezar mi coche, que me esta culeando. La carretera estaba totalmente oscura, pero se perfectamente que no va a pasarnos nada, ya que de no ser así, no estaríamos intentando enderezar el coche tras ver el accidente.

El Golf rojo queda ruedas arriba. Y yo gracias a que no va nadie más por la carretera, consigo detener el coche. Mi novia sigue histérica y esta a punto de darle una crisis de ansiedad. Abro la puerta, es increíble pero tengo la adrenalina a cien, me bajo rápidamente y corro hasta el otro coche. El tipo que esta dentro posiblemente esta a punto de morir, tiene la cabeza partida en dos, o al menos esa es la impresión que me da. Vomita sangre contra la destrozada carrocería e intenta hablar. Dice no sé qué de su novia. Lo cierto es que al decirlo, me doy cuenta de qué la luna esta rota, posiblemente ella ha salido despedida del coche.

–Tranquilo chaval, estás jodido, pero tu chica estará mucho peor.

Me ha puesto perdido de sangre. Me acerco a mi coche, mi novia sigue histérica. Entonces comienza a gritar más al verme lleno de sangre.

-Llama a la policía por el móvil, ¡Escuchamé, llama a la poli!. Creo que una de las dos personas que iban en el coche ha salido despedida, di que venga la UVI por que está mal la cosa.

Después creyéndome mi papel de buen samaritano, emprendo el camino para encontrar a mi novia. Veo un bulto a lo lejos, no distingo bien si es una persona o se trata de algún bicho, ya que la noche es bastante cerrada. Comienzo a correr, apenas veo mi coche, ni a mi novia. Según me acerco al lugar donde he visto el bulto, comienza a llegar hasta mí una especie de alarido con llanto, que me hace saber que no es un bicho. A cien metros descubro un trozo de carne, que por la forma, aunque algo destrozada, supongo que es un brazo, hasta altura del antebrazo. Casi al llegar a la altura de la chica me resbalo con su sangre, y casi caigo encima. Sonrío ya que me parece anecdótico, te destrozas en una hostia de coche, y un gilipollas se resbala con tu sangre y te cae encima. No sé que coño voy a sacar yo en claro de esta mierda, pero se que las cosas no pasan porque sí. La chica esta medio desnuda, las ropas se han quemado por el roce, al igual que media cara y el costado. El muñón del brazo no deja de sangrar. Y parece que susurra un “ayuda”... Mantiene brevemente la conciencia, la pérdida de sangre la va a matar. Entonces, como algo normal en mi vida cotidiana, me rasgo la manga de la camisa y comienzo a hacerle un torniquete para cortar la hemorragia. No se si eso servirá de algo, pero me hace ilusión comportarme como una buena persona. Después le pongo mi cazadora en el cuello, para qué... no sé para que se la pongo, a lo mejor para seguir actuando.

Y sé que parecerá raro, pero me excitó sobremanera esta situación, tanto que no puedo evitar besar en la boca a la chica, y magrearla las tetas, después despisto sus restos de ropa interior y palpo su coño...


Comentarios



75% de obras comentadas, 500 nuevos lectores al mes

Búsqueda avanzada
 

Ver premios

ACTIVIDAD