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Diana

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Diana

22-04-2017

Suspense/thriller novela

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Una animada fiesta de celebración tiene lugar en la propiedad del marqués Rosenbaum.

El afamado productor, Benjamin Cross, es hallado muerto en la piscina de su mansión.

Una lastimada nao medieval entra en medio de la noche en el puerto de la ciudad de La Rochelle.

Estos interesantes y diversos acontecimientos, son punto de partida de la cautivadora novela 'Diana'.

El Profesor universitario Ethan Levitt, tratará de guiarnos por el New York de principios del siglo XX, intentando contestar a los interrogantes abiertos.

¿Cuál será la relación entre los distintos sucesos ?

La original y dinámica novela, 'Diana', nos conduce a través de la investigación de un misterioso asesinato; nos muestra el importante y trascendente desarrollo científico de aquellos excitantes años, y nos abre la puerta a un reservado conocimiento.

'Diana' quiere atrapar al lector, con las inteligentes indagaciones de la policía, las sorprendentes acciones del Profesor Ethan, y el apasionante saber que impregna sus páginas.

'Diana' puede considerarse como un notable 'thriller', apoyado en las ideas y el progreso tecnológico de aquel momento. Ambas vertientes de la obra, son igual de importantes para el autor.

Este relato, humildemente, aspira a ofrecer una absorbente experiencia salpicada de intensas sorpresas.

'Diana' se ha escrito desde el corazón y la inquietud por aprender; y da la bienvenida a aquellos que quieran acercarse a sus letras.

Leer primer capítulo

 

Primer capítulo

París

 

8 de Abril de 1771. La lluvia golpeaba las calles de París. Entre las brumas de la noche, un cesto es abandonado a la puerta de la Catedral. Unos pies descalzos corretean alejándose del lugar. Silencio. Tras unos minutos, se escucha el llanto de un recién nacido. Nadie le atiende. Su quejoso gemido se alarga sin respuesta. La ciudad está ausente. La lluvia tararea en las escaleras. El portal de la Iglesia le protege.

Silencio. La puerta de la Catedral de Notre-Dame se abre. Un anciano clérigo se asoma lentamente y con ojos compasivos, a la luz del pequeño candil, ve sorprendido el delicado presente. Con ternura, sus frágiles brazos recogen el humilde cesto y vuelve al interior. Sus pasos se dirigen por diversos pasillos hasta la despensa, y con cuidado vierte un poco de leche en los labios del bebé, que agradecido sorbe con premura.

La alegre Madelaine tiene siete años. Le cubre una túnica parda. Es delgada, de tez blanquecina y melena cobriza. Ya ha aprendido a leer, enseñada por los monjes; por las noches recita a Esteban pequeños relatos de la Biblia antes de dormir. Hoy ha limpiado la mesa y las sillas de la sacristía; ahora se ocupa de preparar el incensario. Por la tarde, ayudará a recoger los frutos de los árboles del huerto y elegirá algunas hermosas flores para ornamentar el altar.

Madelaine ya es una muchachita. Esteban pasa un tiempo con ella todas las mañanas y le da lecciones de música: las notas, la escala ... y unas nociones de canto. Duda al principio, pero luego canta, canta dulcemente …

Disfruta de años felices entre los monjes, ayudándoles en sus quehaceres diarios. Los domingos, en misa, participa con ellos en el coro. Y, poco a poco, se va convirtiendo en una hermosa mujer.

Domingo de Ramos. Acaba de cumplir 18 años. La vigorosa luz del día ilumina la Iglesia a través de los coloridos cristales de las ornamentadas vidrieras. El gentío bullicioso celebra la fecha en la gran plaza con bailes y juegos. Comienza la ceremonia. El interior, con la nave principal y las dos laterales más estrechas, está completamente lleno. El obispo, con túnica color púrpura, expone la homilía. La hilera de altas y estrechas columnas que componen los arcos contemplan a una docena de niños con sus blancas blusas bordadas que recorren el pasillo central para depositar como ofrenda, cerca del altar, unas pequeñas ramas de olivo. Se escuchan los primeros acordes del órgano. Luis, un joven bien vestido, estudiante de medicina, se encuentra en las primeras filas. El coro se eleva y construye un canto delicado. Madelaine, con tono fresco y enérgico, se alza en un solo celestial. Luis, maravillado por su voz y fascinado por su hermosura, se siente enamorado de la joven 'hija' de Notre-Dame.

Durante el mes siguiente, acude todos los domingos a misa. Y el último de ellos, con valor, se acerca a Madelaine, al bajar del coro, al acabar el oficio. Sorprendida, ve como el apuesto joven le toma una mano y le entrega un pequeño cuadernillo, que pide tiernamente que lea. Tres noches, hasta que Madelaine, en su cama, lee las líneas escritas. En ellas, él explica la devoción que le provoca y le declara su amor; también señala donde puede encontrarle. Ella está confusa, pues sabe poco de estas cosas …

Viernes, tres de la tarde. Los dos jóvenes se ven en la cercana iglesia de St. Chapelle. Tras una tímida presentación, ambos hablan de sus diferentes vidas. Y ya en el sugerente atardecer, Luis acaricia su delicada mano. Y pasean al otro lado del Sena. Se detienen ante el magnífico Hotel de la Ville, y caminan a lo largo de la Galerie du Louvre. Él la explica los turbulentos acontecimientos que están teniendo lugar; el descontento y las miserias del pueblo oprimido; y las tensas relaciones generadas en los reunidos Estados Generales.

Tras varias citas, se volvieron a encontrar a finales de Junio. Luis le regaló un colgante, con una pequeña águila de plata, que logró emocionarla. Caminaron muy enamorados hasta Los Jardines de Tullerías. Se tumbaron en el césped entre los cuidados arbustos. Más tarde, oyeron voces y alboroto. Un tanto sorprendidos, se acercaron a ver qué ocurría. Empezaba a concentrarse una muchedumbre, cada vez más encendida, que gritaba a las recién llegadas tropas del rey que subían por la avenida. Se escuchaban vítores a favor de la Asamblea Nacional, y se comenzaba a lanzar piedras a los soldados y caballería. Estos, en principio, retrocedían ligeramente. Luis se unió a las quejas. Pero, con el paso de los minutos y los ataques más violentos, el ejército cargó y embistió contra los descontentos. Tras una breve y sangrienta confrontación, los soldados hicieron prisioneros a todos los que pudieron de los allí presentes, entre ellos a Luis. Su destino: la Prisión de la Bastilla.

El rey, Luis XVI, remodela su gobierno. El pueblo en abierta rebelión se echa a las calles. El 14 de Julio se encuentran frente a la fortaleza de la Bastilla. Madelaine ha salido y se une a ellos. Sus cañones escupen fuego contra los indignados. Cincuenta mueren en la primera hora. Los sublevados caen en el desánimo. Se parapetan, esperan y se organizan. Llegada la segunda hora, una gruesa columna de hombres se lanza en tromba contra la puerta de entrada. Se cruzan disparos, una carga, otra carga; muchos heridos se retuercen de dolor. Finalmente la puerta cae, y los civiles se deciden a terminar con los defensores y liberar la prisión. Madelaine, con la cara ensangrentada, desciende al piso inferior donde se han abierto las mazmorras. Se abre paso entre los demacrados ex-convictos. Sentado en una esquina contra el húmedo muro de piedra, Madelaine acaricia el pelo de su débil Luis. Le ayuda a incorporarse; le apoya en su hombro y suben pesadamente. El sol se abre paso entre el humo de la batalla e ilumina a Luis, Madelaine y el pueblo, fatigados en su lucha por la libertad.

La luz del escenario se va oscureciendo. Sólo dos cañones iluminan las figuras de los dos atractivos personajes principales de la obra. La intensa y apropiada música, que en todo momento les ha acompañado, baja su tono hasta quedar en un susurro. Redoblan los tambores y los clarines de la orquesta. La voz de Madelaine se eleva bella y aguda, sin fin. Todo el teatro se pone en pie y rompe en una gran ovación. Bravo. Una lágrima cae por la mejilla de la conmovida actriz.

Celebración

 

En la calle 46, entre la 9na y la 10ma avenida, a un par de manzanas de Times Square, los salones de la mansión del marques Günther Rosenbaum se encontraban preparados para acoger la celebración del maravilloso estreno del musical 'La hija de Notre-Dame' que acababa de desarrollarse magistralmente en el gran Teatro Palace, situado en Brodway, la afamada avenida de New York.

La calle, débilmente alumbrada, disponía de unas amplias aceras recorridas por un bello arbolado. A ambos lados, se sucedían las lujosas y elegantes viviendas burguesas, originales en su construcción y con apariencia acogedora. La mansión Rosenbaum se contaba entre las últimas de las mismas. Una puerta enrejada de bronce, flanqueada por gruesos muros de altura media, era la entrada al recinto. Un camino de fina gravilla gris partía desde allí, en media elipse, para morir a los pies de la escalinata de la casa. El edificio de piedra roja constaba de tres amplias plantas. La hiedra, verde oliva, tapizaba caprichosa gran parte del mismo. Cortinas de color crema revestían la mayoría de los ventanales. La planta baja era en gran parte un espacioso pórtico.

Un grupo numeroso de aficionados conocedores del festejo y algunos periodistas y fotógrafos se habían congregado en las inmediaciones del recinto. Varios mayordomos vestidos de negro colocaban un bordón rojo delimitando un pasillo a ambos lados del abierto enrejado. A las once de una despejada noche, comenzaron a llegar los primeros automóviles de las más altas gamas. Uno a uno se detenían junto al pasillo y descendían sus célebres ocupantes para acto seguido adentrarse en la noble finca.

Primero, Benjamin Cross, el productor de la obra, de mediana estatura y grueso; de tez morena y pelo negro, así como su barba. Vestía traje azul. Se detuvo junto a los periodistas y saludó al público que le vitoreaba.

Quiero dedicar este canto a la libertad del hombre, a esta gente maravillosa que esta noche nos acompaña.

El siguiente en aparecer fue Kevin Banister, el actor principal que caracterizaba al noble Luis. Fuerte, joven, apuesto, pelo negro engominado; destilaba aroma de emergente estrella. Vestía frac negro. Sonreía feliz y saludaba con una mano mientras la otra la apoyaba con fuerza en el pecho, respondiendo a los vítores que recibía al tiempo que era fotografiado. Tras unos minutos, se acercó a Benjamin y esperó a su lado. Los aplausos comenzaban a apagarse.

Una potente berlina blanca fue la siguiente en detenerse. Un mayordomo abrió la puerta de atrás, y una dama vestida de blanco marfil descendió con lentitud del vehículo. La bella actriz ladeó con suavidad su cabeza agitando levemente su cobriza melena. Sus finas piernas se abrían hermosas en el corte de su vestido, en sus pasos hacia el lugar de recepción. Animados aplausos volvieron a escucharse. La flamante estrella se detuvo y tímida, pero radiante, sonrió a los presentes. Se alzaron voces: 'viva', 'bravo', 'hermosa'. Claveles y rosas eran arrojados a sus pies. Ella respondía feliz con besos que lanzaba con sus manos agradecida por tanto cariño. Los fotógrafos, a ambos lados, no cesaban de tomar imágenes de Ashley Loman. Cruzaba los brazos sobre su pecho e inclinaba su cuerpo hacia los presentes. Entre vítores, elevó su agradecimiento:

Esta ha sido una gran noche para todos nosotros. Vosotros habéis hecho que sea mágica y especial.

Los periodistas:

Cuándo comenzó a creer en la fuerza de su personaje ?

Cuando me identifiqué con el momento histórico, los hechos que ocurren y el mensaje que nuestra obra transmite.

Cree en la libertad ?

Cada individuo debería poder desarrollar su vida sin las cadenas que otros nos quieren imponer.

Su vida es el musical ? Cómo ha logrado irrumpir en el firmamento con esta fuerza ?

Desde muy niña cuidé mi voz y mi forma de interpretar. Siempre soñé con vivir estos fantásticos momentos.

Qué puede decir a sus admiradores ?

Todo mi esfuerzo y energía está dedicada a intentar ofrecerles pequeños instantes de ensueño.

Muchas gracias a todos, en especial a aquellos que habéis tenido la amabilidad de regalarnos este recibimiento.

 

La gente volvió a celebrar y vitorear. Y así, los protagonistas del evento, ya poco a poco, se dirigieron juntos avanzando por el gris camino hacia el pórtico de la mansión, donde les esperaba la elegante figura del marqués, su anfitrión. Otros muchos vehículos también fueron entrando en el recinto trayendo consigo numerosos invitados que asistirían a la cena de celebración.

 

 

 

En la tercera planta, el gran salón de forma rectangular se encontraba esmeradamente preparado para el festejo que se iba a vivir. Diez grandes mesas circulares estaban dispuestas para diez comensales cada una. Las paredes cubiertas principalmente por terciopelo rojo; y en la zona media de los laterales más alargados había grandes espejos consecutivos desde el suelo hasta el techo. Un pequeño grupo de seis músicos, entre ellos dos violines, amenizaría la velada con piezas de música clásica. Al fondo, una amplia área totalmente despejada sería la zona de baile. A lo largo de las cuatro paredes, figuras con forma de Cariátide estaban dispuestas cada pocos metros sosteniendo un grupo de velas que daban al comedor una tenue iluminación.

Una alfombra con motivos inspirados en la naturaleza de colores rojo, verde y azul cubría la mayor parte de la estancia. Las mesas se colocaron en dos hileras de cinco unidades. Cada una de ellas era cubierta por una tela roja y un mantel blanco bordado. Cubertería de plata y vajilla de porcelana.

Las notas de una obertura de Brahms recibía a los celebrantes. Todos ellos animados fueron entrando, disponiéndose en los lugares asignados. En la mesa principal tomaron asiento Benjamín Cross, Kevin Banister, la delicada Ashley Loman, Ethan Levitt un educado profesor universitario, Samin Carman reputado profesional, Frederic Acker senador por el estado de New York, Theo Merchant destacado pintor, Dennis Rice investigador del Instituto Benjamin Franklin de Física, Anthony Yates rico empresario de la incipiente industria del automóvil y Robin Kinsley íntimo amigo de Benjamin.

Un cócktel de marisco y una copa de espumoso champán esperaban a los invitados. Piezas de suave música clásica continuaban sonando amenizando la cena.

Ha estado espléndida esta noche, srta Loman. – dijo cortés el sr Yates

Muchas gracias, caballero. Ha sido una interpretación muy intensa y muy especial para mí. El trabajo de estos meses ha dado estos dulces frutos. - comentó la srta Loman

Todo el mundo ha estado muy implicado, y han hecho una labor maravillosa. Ha resultado difícil reunir este grupo de talento, y realizar el montaje que se requería para dar soporte a esta obra. - añadió el sr Cross

Es un orgullo para nuestra ciudad acoger eventos artísticos de esta magnitud, que tanto enriquecen su espíritu. - expresó solemne el sr Acker

Creo que el público ha sabido agradecer vuestro esfuerzo y dedicación. - dijo el sr Rice

Sí … durante la obra estás inmerso en tu personaje, en la relación con el resto de actores, las piezas que has de cantar, el momento en que has de hacerlo, tu interpretación individual … Son momentos excitantes y fascinantes … Pero cuando el público se pone en pie es algo que no puedo describir, es una gran emoción, una gran comunión, un éxtasis. – explicó el sr Banister

Cuánto tiempo permanecerán con nosotros ? - preguntó el sr Merchant

Es difícil saberlo … Tanto tiempo como nos acompañe el cariño de la gente. - contestó el sr Cross

Ha sido un musical increíble. – valoró el sr Carman

Muchas gracias a todos por su apoyo y aplauso … De verdad, muchas gracias … - expresó la srta Loman

Bueno señores, nos encontramos en este agradable lugar para celebrar el magnífico estreno. Muchas gracias por su compañía y disfrutemos de la velada. - animó el sr Cross

Señor senador, coméntenos la actualidad de la ciudad … - invitó el sr Rice

Uhm … New York está en plena efervescencia ..., al vigor propio de la ciudad se está uniendo la llegada, estos últimos años, de gran cantidad de afroamericanos procedentes de los estados del sur... que son los responsables de que nuestra población crezca y creen nuevos barrios, bastante humildes … y que está dando más color a nuestra gente. - describió el sr Acker

Sí ..., por qué está ocurriendo esto, señor ? - se interesó el sr Levitt

Estas gentes quieren dejar atrás la discriminación y segregación racial que aún se vive en aquellos estados. Aquí están surgiendo opciones de trabajo, y nuestro trato y tolerancia es mejor. - declaró el sr Acker

Sí, ha sido mucho tiempo de opresión y marginación, que en muchos lugares todavía no se ha superado. Hay que darles una oportunidad. - justificó el sr Rice

Sí ... pero surgen problemas importantes ...; la vivienda escasea y las nuevas zonas están muy densamente pobladas y en malas condiciones … También hay disputas con los trabajadores obreros de origen europeo ya asentados que ven en ellos una nueva competencia; luchar por los mismos puestos y quizá con peores condiciones salariales … - reflexionó el sr Acker

Esta situación puede degenerar en conflictos sociales … - comprendió el sr Levitt

Sí, así es. Estamos haciendo todo lo posible para que esto no se produzca. Pero ya en algunas ocasiones ha debido intervenir la policía. En concreto, cuatro irlandeses con porras trataron de amedrentar y pegar a dos contratados negros a la entrada de una fábrica metalúrgica en las afueras. - indicó el sr Acker

Sí, parece que es un tema importante, que nos tendrá pendientes en los próximos tiempos, señor senador. Bueno, hablemos de estas fantásticas construcciones que se están viendo en Manhattan en los últimos años y que tanto asombran al mundo y fascinan a los que os visitamos. - introdujo el sr Levitt

Sí, la verdad, son construcciones espectaculares. En los últimos veinte años, han aparecido estos edificios tan altos y vigorosos que están cambiando el perfil de nuestra querida Gran Manzana. Al principio, era la reticencia de la gente, pues parecían poco prácticos para vivir y 'creíamos' que iban a caer en cualquier momento sobre nosotros. Pero, poco a poco, la percepción ha cambiado para ser vistos como grandiosos edificios. - comentó el sr Merchant

Cierto. Están salpicando toda la isla, pero los más espectaculares, para mi gusto, son los que se encuentran en las vecindades de Midtown West y Gramercy Flatiron. – señaló el sr Banister

Además es divertido, pues últimamente, cada nuevo edificio que se construye quiere convertirse en el más alto del mundo. Llegaron a los 150 metros de altura, 170 m, 190 m, y quien sabe hasta dónde … – añadió el sr Carman

Con razón los llamamos rascacielos … - dijo el sr Rice

También hay que considerar que son un gran beneficio para la ciudad ya que la construcción de cada uno de ellos proporciona trabajo por varios años a cientos de personas, lo que dinamiza la economía y el progreso de New York. - razonó el sr Acker

La mayor parte son lujosos apartamentos, pero otros son las oficinas de grandes corporaciones que ven en ellos un símbolo de identidad y prestigio. - apuntó el sr Cross

Y su forma suele ser elevada y esbelta, aunque otros son más robustos con base más ancha y más bajos. - aportó la srta Loman

Actualmente, ha abierto sus puertas el más imponente de todos ellos: el Edificio Woolworth. Está ubicado en Broadway y ha sido financiado, como pueden suponer, por el magnate Frank Woolworth. Se eleva 241 m.; y así se convierte en el edificio más alto del mundo. Y cuenta con 60 pisos. – informó el sr Acker

Se sustenta en un tercio de altura más ancha para luego ser la torre principal cada vez más estrecha. Se asemeja a una catedral gótica por sus adornos de pináculos y gárgolas. – ilustró el sr Rice

Mientras conversaban, el servicio, vestido de negro, servía el siguiente plato de la cena.

Profesor Rice …, si es tan amable ... recuérdenos los hechos recientes relativos al paso del Cometa Halley … - pidió el sr Cross

Sí, cierto … hará aproximadamente dos años, 'todos' los newyorkinos y gran parte de los habitantes de este mundo estábamos, al caer el día, en las calles y avenidas, contemplando aquel extraño y a la vez espectacular fenómeno ... Aquel astro errante, con cabellera y larga cola, nos dejaba perplejos y fascinados cada noche … Todos lo mirábamos con respeto y muchos también con miedo. La mayoría lo consideraba el mensajero del fin del mundo. Se veía cercana una gran bola y su cola de plata. Durante varias semanas estuvo ahí presente con nosotros, con cambios casi imperceptibles. Muchos temían que chocara con la Tierra y fuera el fin de nuestros días. Pero sólo los pocos bien informados sabíamos que los científicos habían calculado que nuestro planeta únicamente llegaría a atravesar, en algún punto, su cola gaseosa de millones de kilómetros. Teníamos dudas del efecto de este gas. Algunos creían que sería nocivo y letal. Se oyeron casos de gente que no aguantó la presión y se quitó la vida; se vieron anuncios de venta de máscaras de gas. Con todo, los medios insistían en que ese gas era inocuo, pero, quién tenía la absoluta certeza ? Así que todos contuvimos el aliento … Hasta que llegó el momento … El 18 de mayo de 1910, nuestro mundo atravesó la cola del cometa con nuestras almas encomendadas al destino … Y tras dos interminables días … llegamos al otro 'lado' … comprobando, algo incrédulos, que aún estábamos vivos profundamente aliviados … Lo cierto es que aquel 'gas venenoso' era prácticamente vapor de agua … - explicó el sr Rice

Ha sido uno de los acontecimientos más impactantes de nuestro tiempo. Vivimos una época convulsa … - comentó el sr Banister

Por no hablar del hundimiento del Titanic hace unos meses, que tanto conmocionó a la opinión pública, no muy lejos de nuestra costa. - indicó el sr Merchant

Sí, una gran tragedia, sin duda … - apuntó el sr Carman

Aproximadamente 1500 muertos y solo 700 supervivientes. Creo haber leído que sólo contaba con botes salvavidas para 1100 pasajeros y que no estaba, por normativa, obligado a llevar más. Murieron casi todos los hombres de tercera clase … esos pobres diablos irlandeses, británicos … - intervino el sr Yates

Sí, decían que era el mayor y veloz trasatlántico del momento. Tuvo mala suerte en su primer viaje; encontrar y chocar con ese iceberg en medio de la noche, en las frías aguas de la zona de Terranova … - pensó el sr Rice

Se trataba de un buque de gran lujo y muy hermoso con sus cuatro chimeneas … - dijo el sr Banister

Cómo no pudieron ver aquel bloque enorme de hielo ? …, no me lo explico … - comentó el sr Merchant

Otros barcos trataron de ayudar al Titanic, pero llegaron ya tarde, con él prácticamente hundido … solo pudieron recoger los cuerpos ahogados y algunos supervivientes ... - señaló el sr Acker

Sí, todos fueron traídos aquí, a la ciudad de New York. - añadió el sr Cross

Dicen que el casco del buque, de 270 ms de largo, se partió en dos cuando iba hacia el fondo del mar … - aportó el sr Rice

Un episodio realmente triste. Es curioso, todo un símbolo del empuje tecnológico e industrial del hombre vencido y destruido por un poco de agua sólida. - reflexionó el sr Acker

Bueno … está siendo realmente una velada apasionante, con temas de gran interés y actualidad para todos nosotros … - expresó la srta Loman

Señor Yates ... qué tal se encuentra la industria del automóvil ? - preguntó el sr Cross

Uhm … es aún una industria muy joven, todavía incipiente … Las primeras compañías de fabricación no artesanal de coches se han instalado en nuestro país a comienzos de este siglo. Actualmente, las fábricas de mi corporación Cadillac están consiguiendo producir 1000 vehículos al mes. Y estamos intentando reducir los costes de forma continua. En la actualidad, un utilitario básico de mi firma cuesta al cliente alrededor de 800 $. Queremos conseguir que el coche sea algo común entre el norteamericano medio. Como ven, nuestras calles todavía permiten una conducción fluida y tranquila. Aunque la intención de todos es que la producción se incremente notablemente … - explicó el sr Yates

Cuántos centros de producción posee su compañía ? - quiso saber el sr Levitt

Cinco. Dos en Detroit, uno en Chicago, uno en Boston y otro en New York. Tengo aproximadamente 1200 empleados. De todos modos, la fabricación todavía requiere la participación de mucha gente; muchos mecánicos y operarios intervienen, aunque su labor se les ha facilitado al poder contener todo lo necesario: materiales, equipos y herramientas en las modernas fábricas, donde el vehículo pasa por diversas fases y cada grupo aguarda para intervenir. De todos modos, continuamente estudiamos como mejorar nuestro modo de producción. - informó el sr Yates

He oído que Henry Ford tiene mucho éxito con su modelo Ford 'T' … - planteó el sr Rice

Cierto. Es un modelo muy sencillo, pero muy práctico; barato y fácil de conducir. Henry sabe lo que hace. De hecho, sé que hace un par de meses ha introducido lo que él llama 'montaje en cadena', usando unas correas de transmisión y guías de deslizamiento, que van desplazando de forma automática el chasis del automóvil entre los grupos de operarios. Aseguran que ha disminuido sustancialmente el tiempo de elaboración y así el precio bajará notablemente. Ahora, hay que ver si todo es cierto y estar atentos a estos cambios … De cualquier modo, caminamos hacia la producción masiva y económica, mejorando su funcionamiento, fiabilidad y diseño. Ya está siendo una revolución en nuestro modo de vida, permitiendo, a cada vez más gente, acercar con rapidez lugares hasta hace poco lejanos. - argumentó el sr Yates

Bueno …, queridos compañeros de velada … Quería contaros algo que quizá Kevin y Ashley desconozcan ... En las pruebas que hicimos a todos los valiosos candidatos durante el proceso de selección de los personajes principales para nuestra obra, decidimos que cada uno debía interpretar una canción elegida por ellos mismos. Les dimos esta libertad, pues queríamos conocer un poco su propio espíritu musical. En la elección final pesaron muchos factores, como su enorme valía artística e interpretativa … Bien, escuchad … Kevin y Ashley, cantaron maravillosamente, por supuesto, sorprendiéndonos a todos … Pero lo que no saben … es que eligieron la misma canción ! Era un solo de gospel llamado 'Te seguiré'. Es una coincidencia, pero yo creo que “demostró” la sintonía y química que existe entre ellos, y que ayuda a nuestro éxito … - descubrió el sr Cross

Vaya, Benjamin, realmente es una bonita sorpresa para nosotros … - agradeció la srta Loman

Yo también quiero contaros algo … - intervino el sr Banister – Durante el episodio del enfrentamiento entre las tropas del rey y el pueblo, cerca de las Tullerías, hemos usado cuatro caballos, para dar mayor realismo a las tropas reales, que apenas en escena han avanzado unos pasos para luego retirarse lentamente. Durante la producción, tuvimos muchos problemas ya que la iluminación les afectaba, y alguno relinchaba, alzaba sus patas delanteras, ladeaba la cabeza o giraba con brusquedad de forma incontrolada, con el peligro consiguiente para todos … Pero hoy, en el estreno no ha ocurrido nada en absoluto; los caballos han respondido dócilmente a las sencillas órdenes de sus jinetes … Creo que nadie ha sido capaz de observar, sin embargo, que sus ojos se encontraban tapados por una tela con el dibujo del párpado a medio cerrar … Quizá con buena vista y atención se puede apreciar, pero no es fácil … Ha sido así una inteligente solución ...

JaJaJa, yo nunca lo habría advertido … muy ingenioso señores … - rio el sr Acker

Imposible fijarse en ese pequeño detalle en aquella grandiosa escena … - admitió el sr Yates

Sr. Merchant, …, tengo entendido que la realidad cultural en el mundo de la pintura está cambiando rápida y notablemente en estos años … - se interesó el sr Levitt

Lo que está ocurriendo es una revolución, que se inició a finales del siglo pasado. Los años de la primera década de este siglo han sido vertiginosos, rompiendo con todo lo rígido y académicamente establecido durante mucho tiempo, en cuanto a realismo, formas, color, interpretación y análisis del pintor y llegaría a decir trascendencia del autor. Varias corrientes o estilos se han creado de corta trayectoria todavía; diferentes entre ellos, pero todos arriesgados, innovadores, nuevos, frescos, que rompen y cambian nuestro modo de apreciar, valorar e interpretar la pintura, haciendo, entiendo, para el que sepa comprenderla que ésta sea mucho más rica ya que transmite mucho más … Abandona el 'aburrido' y 'monótono' estilo de pintar tradicional para aportarnos nuevos colores, texturas, conceptos, mensajes … Desde Italia llega lo que están llamando Futurismo, a quien interesa lo contemporáneo, la velocidad, la tecnología. Destaca su uso del color y las formas geométricas … El Fauvismo desde Paris … que enfatiza también los valores de la forma y un uso expresivo del color … O el Cubismo, desde Francia y España, donde las figuras son abstractas, se 'rompen en trozos; se usan colores 'planos', oscuros … Yo creo que, dentro de poco tiempo, alcanzará y apasionará al gran público … Precisamente, en estas semanas, hay una exposición en la ciudad del joven cubista Pablo Picasso … Tengo entendido que muy atractiva … Mis 'amigos', los autores locales están impresionados, y se originan acaloradas discusiones interpretativas … Pero, también he de decir que hay conciencias cerradas a lo nuevo, a la ruptura, que tienen una interpretación maligna del cambio … Así, me contaron que el sábado pasado, a las puertas del museo, había un grupo de mujeres ultraconservadoras con carteles tachando a este autor de loco y mente diabólica. Creo que se armó un gran alboroto allí … - explicó el sr Merchant

Quizá no estamos preparados para este tipo de arte. - planteó el sr Yates

El mundo está evolucionando con celeridad, y la forma de representarlo. - razonó el sr Merchant

Hemos de abrirnos a las nuevas visiones que de él se tienen. - apoyó el sr Banister

Desde luego … Sr. Rice … los avances de la ciencia también están siendo vertiginosos … - introdujo el sr Cross

Sí, así es. En la actualidad, uno de los proyectos en los que estoy invirtiendo más tiempo y recursos es la adaptación y perfeccionamiento de una máquina de Rayos X. Como sabéis estos rayos se descubrieron recientemente en Alemania, y hace muy poco han llegado los primero aparatos a nuestro país. Mi departamento, en la Universidad, quiere aplicarlo a la medicina y modificarlo para tomar imágenes de la mano y la muñeca. También hemos organizado unas jornadas científico-divulgativas sobre este tipo de radiación, con mucho éxito entre nuestros estudiantes. De todos modos, durante el último mes, mis jóvenes colaboradores del grupo que dirijo han estado regulando la potencia con la que se emiten estos rayos, y sólo hemos estado consiguiendo láminas oscuras o incluso quemarlas, pues tal puede llegar a ser la potencia … Hasta que hace unos días, por fin, hemos acertado con la frecuencia adecuada y hemos visto, por primera vez, el resultado de esta máquina, una lámina crema con unas líneas negras 'espectrales' de los huesos de la mano ... Realmente impactante y fascinante. - comentó el sr Rice

 

Los comensales de la mesa principal disfrutaban de la animada conversación. Por un instante, hubo un momento de silencio. Samin Carman entendió que era ocasión para dirigirse a sus compañeros.

Caballeros, siendo hoy un día de alegría y celebración, quería dedicarles esta bella melodía.

Las miradas se dirigieron hacia él, expectantes. Y alzó su voz:

….

Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
por la víbora y su veneno.

….

Mi verso al valiente agrada:
Mi verso, breve y sincero,
Es del vigor del acero
Con que se hunde la espada.

….

Las hermosas notas y palabras deleitaron a sus oyentes. Le aplaudieron con entusiasmo.

Bravo.

Muchas gracias, señor.

Excelente interpretación, Samin.

Muy amables. Gracias por su acogida.

Esta canción nos ha dejado a todos maravillados …

Tras este cálido paréntesis, retomaron su amena charla.

Según me han comentado, usted y Benjamin se tienen gran aprecio. Cómo se conocieron ? - preguntó curiosa la srta Loman

Benjamín y yo fuimos compañeros de colegio, en el barrio de Manhattan Valley, y compartimos allí nuestra infancia. Yo era tímido e introvertido y Benjamin, siempre un poco corpulento, era mi 'protector'. A mí me gustaban los números y los juegos de ingenio, y a Benjamin los libros e interpretar. Aun así, nos fuimos haciendo grandes amigos. Siempre recordaré su mirada penetrante y su cara seria y pintada con rayas rojas, caracterizado de indio, en la función de final de curso … - explicó el sr Kinsley

Sí, luego cada uno siguió su camino, hasta que un día decidí localizarle y volver a hablar con él. No había cambiado mucho, la verdad … Y le invité a que se uniera al club social al que yo pertenecía … ahora compartimos largas horas de billar o cálidas tertulias … - añadió el sr Cross

Las notas de un vals de Johan Strauss comenzaron a sonar desde el fondo de la sala. La gente escuchaba encantada. Poco a poco, las parejas fueron animándose, saliendo a bailar al ritmo de la alegre música.

Ethan sonrió a Ashley y le ofreció la mano. Ashley, agradecida, tomó la suya y juntos se acercaron al área de baile. Comenzaron a girar lentamente para incrementar el ritmo paso a paso …

Ashley, has estado espléndida esta noche … Como siempre, como toda la vida … - dijo Ethan

Ashley besó la mejilla de Ethan.

 

Y bailaron, bailaron hasta el fin de la velada ...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El barco

 

La mar bramaba en la noche. Las aguas se agitaban con gran fuerza. La nao trataba de maniobrar torpemente y abrirse paso entre el gran oleaje. El buque era, en realidad, un juguete mecido con brusquedad por las fuerzas naturales. Dos días llevaban en medio de la tempestad ...

Grandes olas volvieron a pasar por encima, arrastrando con ellas toneles, cabos o algún tripulante poco protegido. El capitán, desde el castillo de popa, volvía a gritar y gesticular a los hombres que se mantenían en cubierta para que de una vez acabaran de bajar la única vela cuadrada que quedaba sin guardar de las tres, en el palo medio, ya que el fortísimo viento, en múltiples direcciones sobre la vela, hacía la nave ingobernable. También se corría el riesgo de que se partiera dicho mástil.

Cabalgó breves minutos sobre las aguas. El timón era muy difícil de controlar y tratar de seguir un rumbo … El viento se calmó ligeramente. Dos marineros comenzaron a trepar por el palo y otros tres, abajo, desataban con habilidad los nudos y cabos de la cordelería de la vela. Desde la profundidad, la mar volvió a bramar; y se alzó y se alzó, esperando el 'pequeño bote' que las lenguas de agua cayeran sobre él. Y así fue, arrastrando con fuerza a los dos hombres que estaban subiendo por el mástil. Pobres diablos …

Casi de inmediato, el encapotado y negro cielo comenzó a resquebrajarse en luminosos rayos y sonoros truenos. Uno, entre ellos, cayó sobre el barco y quebró el mástil de proa por la mitad. Éste cayó sobre el castillo de proa y, rompiendo la balconada del mismo, fue cayendo a la mar. Pero, debido a los aparejos, el trozo de palo seguía unido a la nave, suponiendo un gran peligro con sus golpes a la quilla. Los pocos marineros que, a duras penas, se mantenían en cubierta, con hachas y cuchillos se aprestaron a cortar las fuertes cuerdas que lo retenían. Allí, aún, se olía a madera quemada. Con golpes decididos, una a una fueron cortadas, con lo que el trozo de mástil fue liberado, con gran sosiego, y dejado atrás por el navío.

La noche y el día casi se confundían, pues la oscuridad de las nubes tapaba cualquier 'rayo' de esperanza. Los hombres estaban fatigados por el esfuerzo, el poco descanso y la escasa comida disponible, ya que el agua había echado a perder gran parte de las provisiones.

El capitán y el timonel siempre en su puesto, y la nao 'deslizándose' penosamente por las aguas ...

Cinco días ya … el oleaje, la lluvia, las nubes impenetrables. Pero, sí …, allí a lo lejos, lejos …, qué atisbo ? qué veo ? un poco de luz ? creo que sí … El capitán pidió virar hacia aquella zona … Avanzaron … El viento racheado se hacía más débil cada vez; las olas reducían su tamaño … Avanzaron … El cielo comenzó a abrir … Al fin, un poco de luz Media jornada más … La tormenta quedó atrás. Los hombres, extenuados, mostraron su júbilo. Llegó la noche, esta vez 'clara'; el capitán aprovechó el cielo estrellado para saber aproximadamente su posición y establecer un rumbo mejor determinado.

En el atardecer de la segunda jornada de calma, la tripulación divisó paulatinamente el faro y las construcciones de una gran ciudad. Con la caída de la noche, el bajel entró con la mitad de hombres, grandes daños y solo una vela, en el magnífico puerto de la gran ciudad de La Rochelle, donde permanecían decenas de galeras, naos y otras naves, mercantes o bien armadas para la guerra.

El paseo

 

La mañana del domingo, minutos antes de las 9:30, Ashley Loman se encontraba ya próxima a las escaleras de entrada del gran Hotel Seville. Poco a poco fue deteniendo sus pasos. Vestía un traje verde, de falda larga y chaqueta de dos botones que resaltaba su piel sonrosada y su proporcionada melena. La sensación era agradable, temperatura media y cielo azul adornado con algunas grandes nubes blancas esponjosas. El Hotel, de estilizado perfil, estaba ubicado en la intersección de dos vías. Contaba con once alturas. El ladrillo rojo granate predominaba en su fachada, con toques de piedra gris claro. A las 9:30, puntual, apareció el apuesto Ethan Levitt, con traje negro y sombrero. Bajó las escaleras … se miraron fijamente … y sonrieron …

Te veo igual que siempre Ashley … quizá un poco más alta ...

Tú también. Te veo tan 'joven' en mis ojos …

Hace un día maravilloso. Estás dispuesta a disfrutar de él ?

Por supuesto, Ethan.

De acuerdo. Bajaremos primero por Madison Avenue.

Caminaron hacia el sur durante unos minutos por la amplia acera de la avenida. No había mucha gente todavía a esas horas. Sí, algunos chicos que vendían los periódicos locales u otros que ofrecían un 'oscuro' café por unos centavos. A la derecha, los bloques de edificios concluían para dejar paso a un gran espacio verde y separado arbolado de tronco corto y copa frondosa. Continuaron disfrutando de la apacible vista que el Madison Square Park ofrecía.

Al poco tiempo, comenzaron a ver majestuosa, a su izquierda, la esbelta y bella Metropolitan Life Tower. Imponente, sus cincuenta plantas eran culminadas por una especie de pináculo. Toda ella asemejaba al campanario de la Piazza San Marco en Venecia. En la parte alta, en las fachadas observables, se veía la esfera de un gran reloj.

Es hermoso, verdad ? Me han comentado que acabó de construirse en 1909, y que hasta ahora era el edificio más alto del mundo, con 213 metros hasta la punta. Pero, actualmente, el recién concluido Edificio Woolworth, ya le supera. - comentó Ethan - Te apetece subir ? Creo que hay una galería abierta al público en las plantas superiores.

Me encantaría.

Por 50 centavos compraron su ticket. A 180 metros de altura podían divisar todo Manhattan ya que la galería estaba abierta por los cuatro lados de la torre. Desde algunos puntos se alcanzaba a ver el agua del mar o de los ríos que rodeaban la isla. Y en todas direcciones se apreciaba el perfecto entramado de las calles de la ciudad. Largas avenidas, paralelas y perpendiculares entre sí, que formaban perfectas cuadrículas. La vida comenzaba a animarse. La mayoría de las calzadas estaban asfaltadas. El 'paisaje' era variado. Una gran parte eran construcciones salpicado por pequeños espacios verdes. Parte de los edificios eran de piedra o ladrillo y normalmente alcanzaban cinco o seis alturas … Pero entre ellos, 'sintiéndose' un tanto aislados, se abrían paso algunas nuevas y grandes estructuras de cemento impresionantes que se elevaban alrededor de los 100 metros, como la propia Metropolitan Life Tower … Allí abajo, ya se veían numerosos puntos en movimiento: personas a los lados de la calles, y en la calzada algún carruaje a caballo, algunos coches a motor o bicicletas … Más allá, un gran buque llegando al puerto de la ciudad.

Es bastante diferente a Londres – dijo Ethan – no crees ? La planta de la ciudad, el ordenamiento de las avenidas, el aspecto de los edificios, la altura de ellos …

Sí, lo es. Nuestro querido Londres es bastante caótico y desordenado, con sus calles, estrechas muchas de ellas y recorrido variado. Los edificios son más antiguos y de peor acabado y no pueden rivalizar en altura con los de aquí. De todos modos, recuerdo con añoranza mis años de infancia allí.

Sí, nuestro barrio y el colegio, Ashley. No fue fácil aquel tiempo: la difícil relación de mis padres, ciertos compañeros de estudios … De cualquier modo, tú fuiste en todo momento una luz para mí … A tu manera, nunca dejaste de brillar. Recuerdo también que siempre estuviste en la obra de fin de curso. Yo sólo lo conseguí un par de veces. Era un premio … En esa época no era muy aplicado.

Sí, Ethan …

Aquella mañana de Diciembre, te pusiste sin más en pie sobre tu pupitre y comenzaste a recitar parte de un diálogo de uno de los fantasmas de 'Cuento de Navidad' de Charles Dickens … Todos en silencio escuchábamos. Nos dejaste con la boca abierta y el profesor sin saber que decir …

Aquellos días soñaba con aquel libro, el cual leía con entusiasmo … Creo que aquella mañana aún no había llegado a despertar …

Fue bonito Ashley …; bueno … te acuerdas de Jhon Delaney, que jugaba con nosotros algunas tardes en el parque ? Mantuve algún contacto con él en estos años … Sabías que había entrado en el cuerpo de policía ? Recientemente ha sido nombrado inspector.

Increíble ! Nunca llegué a tener mucha confianza con él, la verdad; parecía seco y distante … aunque también decidido y firme …

 

Cerca del mediodía, la pareja bajó de la Torre, y continuó su camino.

Enseguida llegaron a la calle 23. Muy cerca de allí, en el cruce con la 5ta avenida había una parada de tranvía a la cual se acercaron y esperaron. En la intersección perpendicular de las dos calles mencionadas cruzaba, de forma casi excepcional, una avenida principal en diagonal hacia el noroeste. Avenida Broadway. La línea de tranvía que esperaban recorría esta avenida. Tras diez minutos, llegó el transporte eléctrico. Constaba de dos pequeños vagones de madera con remaches de metal. Había ocho asientos en cada unidad y las ventanillas no tenían cristal. El conductor iba 'fuera’, de pie, en la parte delantera del primer vagón. Habría ya unas doce personas en el 'pequeño tren'. Subieron Ashley y Ethan y otro hombre mayor. El billete costaba 5 centavos y podrían bajarse donde quisieran, en paradas de esa línea. El tranvía echó a andar lentamente. Poco a poco animó su paso y mantuvo un ritmo ligero y continuo. Se encaminaron por la afamada y ancha avenida. Apenas había que aminorar su marcha, pues los otros vehículos y bicicletas evitaban el cruzarse con él o se iban apartando del carril según advertían su presencia, pues daban prioridad al 'tren eléctrico'.

Tras siete minutos de circular, se detuvo en la parada de la calle 28 donde ‘esperaba’ una pequeña marquesina. Bajaron dos personas y subió una mujer. Continuaron su recorrido. Broadway, como una de las avenidas principales, era ancha y permitía, al menos, la circulación de cuatro vehículos en paralelo al mismo tiempo. A aquella hora, por los laterales ya paseaba multitud de personas normalmente de corte elegante. Los edificios que observaban eran 'ricos'; y en general tenían entre tres y seis plantas. Muchos de ellos eran de trabajada piedra, o bien ésta acompañaba de manera importante a la construcción de ladrillo. Oficinas de banco, de correos, galerías comerciales, viviendas de clase media-alta con sus miradores, balconadas y escaleras a pie de calle, algún teatro. Tras varios minutos paró en la calle 34. La avenida era una recta diagonal hacia el norte. El tranvía reanudó su marcha.

Poco después, en este avance, alcanzaron un gran espacio abierto prácticamente diáfano en el que desembocaban varias calles. De 300 ms de largo por 80 ms de ancho, estaba rodeado de edificios, algunos muy afamados: el singular New York Times Building, el Teatro Apolo y grandes anuncios, como Coca-Cola … era Times Square.

Ashley y Ethan sonrieron, sorprendidos al advertir las peculiaridades del lugar. El tranvía se detuvo ya dentro de la gran plaza. Ashley y Ethan bajaron del transporte. Automóviles y carruajes circulaban por aquel ámbito. Allí también confluía la 7ma avenida. Las edificaciones eran elegantes, aunque no muy elevadas, teatros, hoteles, oficinas ..., excepto el NYT Building, original, estrecho, esbelto y de gran altura, destacaba entre los demás. Debía su nombre a que dicho periódico había establecido sus oficinas en este edificio. También podían verse grandes y divertidos anuncios en las fachadas.

Cruzaron al otro lado de la explanada y sus pasos avanzaron por aquella acera. Junto a ellos se elevaba el afamado Hotel Astor. De reciente construcción, era de estilo francés y contaba con once alturas. Se decía que tenía 1000 habitaciones y un jardín en la azotea. Los dos primeros pisos eran de piedra, los seis siguientes de ladrillo rojo, y los tres últimos eran los desvanes cubiertos por tejado color verde-cobre. Ocupaba toda la manzana. Era conocido por las grandes fiestas sociales que allí se celebraban.

Continuaron; alzaron la vista a su izquierda para contemplar dos grandes carteles que llamaban su atención: una gran botella de cerveza con fondo amarillo y las letras de la marca 'Miller', y en el otro la imagen de un niño mal vestido y mal alimentado anunciando la obra 'Oliver Twist'.

Así, disfrutando del ambiente de gente y vehículos, y de la vista de inmuebles y publicidad, Ashley y Ethan recorrieron Times Square.

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Desde allí pasearon hacia el norte de Manhattan por la 7ma avenida. Al llegar al cruce con la calle 50, giraron por ella hacia la derecha. Anduvieron un rato y fueron dejando atrás algún consulado de países amigos, algunos ‘jóvenes’ rascacielos, un auditorium ...

Cuando alcanzamos los dieciocho, yo comencé a estudiar Física en la Universidad de Londres. En ella moldeé mi carácter y adquirí una buena formación. Busqué buenos compañeros e hice grandes amigos. Creo que supe disfrutar de la vida universitaria. Tú empezaste a estudiar Bellas Artes …

Sí, pero sólo hice el primer curso. Al acabar aquel año académico, seguí reflexionando sobre lo que quería para mí. Creo que fue entonces cuando descubrí mi verdadera vocación. En Septiembre, comencé a recibir clases en una Escuela de Arte Dramático de Londres. Trabajé duro aquellos cinco años, pero también fui feliz trabajando por un sueño. Aprendí a cantar, a hablar al gran público, a dominar mi expresividad y pude actuar en una obra. Fue una época de muchas ilusiones.

Pronto comenzaste a conseguir pequeños papeles …

Sí. Londres tiene una atmósfera cultural muy intensa. Empecé a interpretar en grupos de aficionados … Apenas recaudábamos para los gastos … Pero había muchas salas de teatro y pequeñas compañías. No era difícil interpretar en público. Representé varias obras sencillas: 'El amor se mueve', 'Magnolia' … ante treinta o cuarenta personas … Fue una gran experiencia para foguearte como actor. Y luego llegaron los pequeños éxitos … 'El mercader de Venecia' …

Sí, por supuesto … Por qué decidiste venir a Estados Unidos ?

Londres … aunque ofrece buenas oportunidades, es un tanto conservador … New York en muchos aspectos se puede decir que es algo nuevo. Y poco a poco se está poniendo a la vanguardia de la cultura mundial. Los magníficos actores, la sorprendente realización de muchos montajes, los temas, ideas y forma de las obras … La vida aquí … enriquece enormemente, Ethan.

 

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Continuaron caminando. A los pocos minutos … se detuvieron. Habían llegado ante la imponente San Patrick´s Cathedral. Comenzó a construirse en 1858, se completó en 1878 y fue consagrada en 1879. Era de estilo neo-gótico, haciendo uso de todos los elementos del mismo. La entrada principal estaba culminada por un bonito rosellón y flanqueada por dos grande torres. La planta era de cruz latina. Sus dimensiones, cincuenta y cinco metros de ancho, cien metros de largo y sus torres unos cien metros de altura aproximadamente. Era formidable. Dominaba completamente aquel espacio.

Ashley y Ethan contemplaban la bella y rica fachada frontal. Tres puertas daban acceso al templo. Las dos laterales eran más altas y estrechas y se encontraban en la base de los dos 'conos' estilizados, de pequeña base, que se alzaban hacia el cielo. Sobre ellas, se abrían en el muro ventanales a diferentes niveles de las agujas.

Los dos amigos decidieron entrar y disfrutar durante unos minutos. Lo hicieron por las puertas centrales de bronce. El interior estaba bien iluminado. La iglesia constaba de una nave principal alargada, de gran altura, y dos naves más bajas a ambos lados. En ellas había numerosas filas de bancos de madera. Pudieron ver varios feligreses sentados, rezando o centrados en sus pensamientos. Una sucesión de esbeltos arcos ojivales determinaba cada uno de los tres espacios. En la nave central, sobre los arcos, se disponía el triforio, un conjunto de arcos muy pequeños y encima de ellos, los ventanales.

De las columnas que definían las naves menores partían 'nervios' en varias direcciones que ayudaban a conformar la bóveda de crucería. Cada arco exterior se dividía en dos espacios: el inferior, que era una pequeña capilla, y el superior, que era una hermosa vidriera. En la nave mayor, los 'nervios' partían a la altura de los ventanales, distribuyéndose para sostener la bóveda. La estructura y los espacios eran impresionantes.

Ashley y Ethan comenzaron a caminar alrededor del templo, admirando las figuras de las capillas y sus magníficas vidrieras. Pasearon tranquilos y conversando; deteniéndose en ocasiones.

Me gustan estos tonos, rojizos, azules, marrones … - dijo Ethan

Sí, son bonitos. Forman escenas de pasajes de la Biblia.

Sí, es cierto. Fíjate en este … el Niño Jesús, José y María, rodeados de pastores … Debe de tratarse de la adoración.

Sí, seguramente.

Y aquel ?

Esta figura es Jesús, y este hombre pálido, levantándose … debe de ser la resurrección de Lázaro, Ethan.

Claro …

Continuaron.

Mira. Cuántas velas encendidas en esta capilla … - observó Ethan

Sí, casi todas lo están. La figura es una mujer. Aquí lo dice … Se trata de Nuestra Señora de Guadalupe. Debe de ser muy querida.

Más adelante.

Contenta con el éxito de tu obra ?

Sí, sin duda. Es muy importante para mí. Es el trabajo más enriquecedor que he tenido y el que me puede consagrar …

Así lo deseo. Por otra parte, la cena posterior del estreno fue muy interesante.

Sí, se trataron temas diversos. Las personas que se reunieron en la mesa eran de gran valía, relevantes en su campo de trabajo. Aprendimos cosas valiosas y actuales.

Tienes razón.

Al completar el recorrido, salieron de la catedral.

 

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Subieron por la 5ta avenida. Era una zona muy concurrida, pues grandes y notables comercios se encontraban a ambos lados. Tiendas de ropa de alta costura, elegantes zapatos, artículos de hogar … y en el cruce con la calle 57, en el bajo de un bonito edificio de piedra, una gran joyería. Tiffany´s era su nombre. Con amplios escaparates a los lados de la entrada mostraban parte de los hermosos artículos que ofrecía. Pulseras de oro y plata, colgantes, gargantillas, ricos anillos y sortijas, algunos adornados con singulares piedras preciosas … Estuvieron observándolos con curiosidad durante algunos minutos.

Ashley, dentro de dos semanas sé que es tu cumpleaños … Y aprovechando este momento en que me encuentro contigo y el evento que nos ha vuelto a unir después de varios años, quería hacerte un regalo.

No, Ethan, no tienes por qué hacerlo ...

Sí, por favor, insisto. Es un deseo personal.

Entraron en la joyería. Junto a la puerta había un guardia de seguridad. Unas diez personas miraban y probaban las hermosas joyas. Dos alargados mostradores se encontraban en el frente, y además, uno algo más corto en cada lado, formando una singular C. Ashley y Ethan se fijaban en los collares y otras piezas que estaban expuestas en las diversas vitrinas. Esperaron su turno durante unos minutos hasta que fueron atendidos por una esbelta mujer, rubia y de esmerados modales.

Buenas tardes, señores, qué podemos ofrecerles. Qué tenían en mente ?

Yo he pensado, y si es del agrado de Ashley, en un colgante, posiblemente de cadena de oro que esté enriquecido con una esmeralda.

Ashley se sonrojó complacida.

Pensaba en una cadena … de anillas pequeñas y alargadas. Tienen algo de este estilo ?

Es muy probable. A ver que vemos por aquí …

La dependienta abrió grandes cajones del mostrador y eligió algunos modelos del ordenado muestrario. Los puso encima. Cinco finas cadenas cada cual más elegante. Brillaron los ojos de Ashley.

Sí, son deslumbrantes … - comentó Ethan

Con cuidado fueron tomando una a una, colocándolas en el blanco cuello. Todas ahí parecían bonitas. Ashley estaba encantada.

Estás preciosa. Cuál te gusta más Ashley ?

Prefiero esta cadena de oro blanco con una esmeralda. Tú qué opinas Ethan ?

Sin duda es la que mejor te sienta. Una buena elección.

La señorita que les atendía, con una sonrisa de complicidad, la acomodó en una caja de madera forrado el interior de terciopelo rojo. Ethan pagó una cantidad inconfesable, cogió el estuche y lo guardó. Salieron complacidos … Todavía eran las seis y media de la tarde.

 

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Subieron por la avenida principal. El sol comenzaba a descender. Cruzaron una nueva calle. Ante ellos se abría un gran espacio verde con bastante arbolado. Era el gran parque de Manhattan, donde los neoyorquinos disfrutaban largas horas de esparcimiento. Era Central Park. Parecía inmenso.

Llegaron a la zona de paseo del mismo. Por calles de gravilla se avanzaba entre las áreas boscosas. Uno se encontraba con todo tipo de gente, desde el más humilde ciudadano al más rico o extravagante. Algunos paseaban con sus mascotas, otros hacían ejercicio físico y muchos jugaban con sus hijos. Continuaron. También encontraron pintores recreando bonitas estampas del parque; allí un pequeño grupo ensayando una escena de teatro; otros leyendo bajo un árbol; y más allá pudieron escuchar un violín.

Llegaron a un gran estanque con barquitas que cruzaban de un lado a otro. Ashley y Ethan descansaron un rato mientras contemplaban este lugar de recreo. Tres o cuatro personas “viajaban” en cada embarcación aunque una sola bastaba para remar y hacerla avanzar. La leve brisa y los rayos de sol … Los niños chapoteaban en la orilla. Se levantaron, y en un puesto cercano compraron unos refrescos. Caminaron hacia la izquierda y cruzaron una zona de altos y frondosos arbustos … Y entraron en una pradera diáfana, de corta hierba, de cientos de pies de largo y ancho. Muchos se encontraban charlando sentados en el césped, comiendo, jugando, escribiendo, reposando … Buscaron un lugar cómodo. Podía verse el singular skyline que formaban los últimos edificios y algún rascacielos junto al parque. Era pleno atardecer, el sol ya bajo, daba un tono rojizo.

Ethan sacó de un bolsillo el estuche de madera. Lo posó. Acarició la mano de la dulce Ashley. Tomó la joya, y la colocó alrededor de su blanco cuello.

Ashley estaba sencillamente radiante.

Amenaza

 

El gesto de Jean-Bernard denotaba cada vez mayor malestar, ante la lectura de los despachos que llegaban de las distintas provincias, a todas luces preocupantes. Se encontraba en su gabinete en el castillo. Volvió a leer la última carta. El Capitán Jean-Bernard decidió convocar, aquella misma noche, a los cinco oficiales de mayor rango en la fortificación para exponerles la situación.

De este modo, se encontraron los seis fornidos hombres en uno de los salones principales. Calentados por los maderos que se habían puesto a arder en la chimenea, Bernard se atusó la barba y se dispuso a hablar.

Caballeros, les he mandado llamar porque las noticias que me llegan son cada día peores.

Cómo de graves son Capitán ?

En las últimas semanas, en algunas ciudades del país, un gran número de compañeros han sido arrestados por soldados del rey. Muchos de ellos son interrogados, en nombre de no sé qué malas prácticas. También retenidos, y alguno ha sido apresado por unos días. Aunque aún, nadie ha estado en la cárcel por mucho tiempo.

Sí, parece que el acoso del rey hacia nosotros va en aumento.

Se puede hacer algo ante esto ?

Según mi entender es difícil hacerle frente. Mi propuesta es que desde nuestra posición salvemos antes de que sea demasiado tarde a los hombres y riquezas que nos sea posible. Por ello, hemos de hacer embarcar a las personas y bienes adecuados en los barcos con los que contamos en nuestro puerto.

Sí, es posible que en unos meses no podamos reaccionar … hemos de hacerlo ahora.

Creo que en las naves con que contamos en estos momentos han de embarcar la mayor parte de los hombres de esta guarnición y del tesoro: cofres, collares y monedas que aquí custodiamos. El grupo de embarcaciones se hará a la mar y saldrán del país. Y no volverán en un tiempo, creo que bastante largo, hasta que la situación aquí sea de normalidad.

Sí. Aunque nos pese, así se ha de actuar. Hemos de poner a salvo lo que podamos. Apoyaremos tu decisión Bernard.

 

En la soleada mañana del cuarto día, después de la reunión, en una zona discreta del puerto se preparaban los seis barcos que iban a componer la expedición. Los marineros subieron las provisiones necesarias para varias semanas de travesía y entre ellas se contaban varias piezas de ganado vivo que podrían hacer que el viaje fuera más 'agradable'. También grandes baúles y cajas de madera, ayudados con grúas y poleas. Solo algunos altos mandos conocían el gran valor de su contenido. Toneles con agua potable y vino fueron guardados en la bodega. Las naos y galeras ofrecían un aspecto magnífico. Se limpiaron, en lo posible, la bodega, los camarotes y la cubierta. Estas labores duraron toda la jornada.

Al día siguiente, el Capitán Jean-Bernard se encontraba en el puerto, al pie de los navíos, despidiendo, uno a uno, a los hombres que iban a emprender el viaje, tanto a los marineros como a los valientes soldados con los que había compartido parte de su vida en aquel castillo. Poco a poco fueron subiendo a los buques. En uno de ellos también había un pequeño grupo de mujeres junto a otros soldados.

Al mediodía, las seis naves levaron el ancla. Giraron el timón para separarse del muro del puerto e introducirse lentamente en las aguas de la bahía. A medida que avanzaban iban desplegando su velamen. Hacía un buen viento y en la dirección correcta. Los barcos, con sus velas infladas, eran hermosos.

Uno detrás de otro, separados unas decenas de pies, formaban una bonita y alargada fila. Se acercaban a la salida de la bahía. El sol limpio chapoteaba en el pequeño vaivén del agua. Un grupo de gaviotas los sobrevoló en dirección opuesta.

Enfilados, continuaron y entraron en mar abierto. Partían ya en busca de nuevas oportunidades y tareas, y quizá de una nueva vida, quien sabe … más allá, en los Reinos del Norte. 


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