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La toga y el diván II (Los misteriosos nuevos casos de Alejandro)

La toga y el diván II (Los misteriosos nuevos casos de Alejandro)

22-03-2013

Novela negra/Policiaca novela

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Alejandro sigue buceando a través de las experiencias de los clientes que va conociendo con su profesión, su vida no deja espacio a la monotonía y cada vez está más llena de sobresaltos por las situaciones que viven los personajes con los que se cruza en su andar diario. Atrás quedaron los tres chilenos que traficaban con marihuana, o Rita la envenenada después de que Dani entrara preso por intentar asesinarla, también José Bermúdez y su trabajo de mascota en el parque de atracciones o las continuas peleas por celos de Miguel y Milena de la Toga y el Diván I, sin embargo en esta parte Alejandro conoce a clientes más sotisficados, algunos de mayor nivel económico pero no por ello dejan de estar anímicamente destruidos. Alejandro trata con ex convictos, prostitutas, personajes como James, el creador de una nueva religión, Antonio que creó un patrimonio pero que no supo mantenerlo, o Jhon que quiere llegar a ser una estrella de la música.....

Además de todos los personajes que se suceden en el novela, Alejandro sigue conduciéndose en su mente a través de sus sueños, éstos cada vez son más complejos y visionarios de algunas investigaciones en las que se ve inmiscuido, y otros de ellos son traducidos por Jorge a través del diván.

Jorge por su parte sigue realizando diariamente su terapia de psicólogo en el diván, misteriosos pacientes le visitan y a través de su conocimiento los va guiando a que lleven un destino mejor, así Jorge tiene que tratar a Fernando un paciente que sufre de insomnio hace diez años, o a Paulo que es un escritor al que los personajes de su novela dominan su personalidad......

 

ENTREVISTAS:

El proceso de creación de una obra judicial.

Leer primer capítulo

 

Primer capítulo

CAPITULO I

Viaje al Caribe

Hacía treinta y ocho grados a la sombra en Barajas, hasta se podía divisar como emergía humo del negro asfalto del aeropuerto. Después de pasar el control de pasajeros y esperar durante cuarenta y cinco minutos en la zona de espera habilitada para mi vuelo, por fin me subí al avión, se trataba de un MD-82 de la compañía Air Europa con capacidad para ciento setenta y dos pasajeros. Eran ocho largas horas en el avión hacia Punta Cana, pero me sentía feliz de estar por fin de vacaciones. Me senté en la fila quince del avión Madrid-Punta Cana y me fijé que el Sr. que estaba en mi asiento contiguo se puso a rezar casi en voz alta agarrando con su mano fuertemente un rosario con cadena de plata y bolas de nacar blancas, lo que me llamó muchísimo la atención. Este Sr. tendría unos sesenta y cinco años, era de aspecto regordete y totalmente calvo, iba vestido con unos shorts beige y una camisa de manga larga celeste remangada a dos vueltas de la marca Yves Saint Laurent, en su muñeca portaba un Rolex de acero inoxidable del modelo Explorer, por lo que su aspecto mostraba que era alguien de buena posición social pero por lo que parecía no controlaba la fobia a volar. Le pregunté intrigado que porqué rezaba en alto y si el motivo es porque tenía pánico a viajar en avión, me respondió que sí, continuó contándome que fue uno de los supervivientes del accidente del DC-10 de la compañía Spantax que en el año 1982 se estrelló poco después de despegar en Málaga y que eso le había traumatizado de por vida a la hora de volar.

Era increíble las experiencias que vivía la gente, por curiosidad le pregunté qué era lo que recordaba de ese accidente, a lo que me respondió que lo que más le dolió del siniestro fue que llevaba con él una maleta con treinta millones de las antiguas pesetas para ingresarlas en un banco de Suiza, encima el dinero no era de él sino de la familia de su mujer los cuales eran todos judíos y perder el dinero en el accidente le costó el divorcio ya que su mujer era más amante del dinero que del matrimonio. El dinero lo perdió sin poderlo siquiera reclamar al seguro del avión porque no lo podía justificar, era dinero negro que querían esconder en un banco suizo y si lo hubiese reclamado encima le hubiesen acusado de evasión de divisas. Sin embargo en lo que respecta a su integridad física como estaba sentado en los asientos delanteros, en concreto en la fila doce, al estrellarse el avión y romperse el morro fue de los primeros despedidos a gran distancia sin sufrir la explosión y el incendio que causó el queroseno en la parte trasera del avión, de manera que él terminó encima de las ramas de un árbol pero al fin y al cabo vivo y prácticamente ileso, aunque del impacto perdió el conocimiento y hasta que lo rescataron los servicios de emergencia pasó desmayado como cuatro horas.

 

Santiago se quedó más relajado escuchando al copiloto de manera que se disculpó educadamente y se despidió de la tripulación de cabina disponiéndose a salir. Sin embargo mientras siguió avanzando recordó que aunque había solucionado lo del despegue sin embargo una vez que el avión estuviese en el aire volando también existiría el peligro de que pudiera impactar con otro avión porque no respetasen el espacio aéreo que le indicasen los controladores desde la torre de control. Santiago que tenía una enciclopedia de accidentes aéreos en la cabeza, recordó el accidente de 1996 en el que un Boing 747 de las lineas aéreas Saudíes chocó en el aire cuando volaba por Nueva Delhi con otro avión de Kazajistán muriendo en total 349 personas por estar los pilotos distraídos y no escuchar que ambos aviones iban por el mismo espacio aéreo.

Santiago sabía que cualquier interferencia que existiese con la torre de control aun en altura podría ser nefasto, por lo que se decidió a dirigirse a todos los pasajeros a través del teléfono de megafonía. Así casi sin darse cuenta la azafata porque se encontraba entretenida preparando la comida, Santiago descolgó el teléfono y comenzó a hablar con todos, diciendo:

--Señoras y Señores, les habla un superviviente del accidente del DC-10 de Spantax ocurrido en el aeropuerto de Málaga en 1982.

La azafata que no podía creer lo que estaba viendo, se dirigió bruscamente a Santiago intentando forcejear con él para arrebatarle el teléfono, obligándole a que tomara asiento sin tener que inmiscuirse en el trabajo de la tripulación.

!!!Señorita haga el favor de dejarme hablar, le dijo Santiago, todavía usted no sabe con quien está hablando¡¡¡ !!Puedo hacer que la despidan¡¡

Y así Santiago siguió con el telefonillo en mano y prosiguió su charla a los pasajeros:

--Damas y caballeros, perdón por estas interferencias, como les iba contando, la mayoría de los accidentes de avión ocurren por fallos humanos, ¿Me oyen? !!Repito FALLOS HUMANOS¡¡ Así que les rogaría encarecidamente que no intenten crear interferencias con la torre de control con sus aparatos electrónicos, ya que sé que las reglas se han hecho para infringirlas, pero en este caso la ruptura de las reglas puede ser mortal de necesidad, de manera que apaguen sus móviles, sus radios, PDA, Gameboys, Mp3, sus portátiles, no intenten saltarse las reglas, porque puede ser el último día de sus vidas, así que no intenten mandar el último sms a sus amantes o a sus tios cuando el avión ya está volando, no jueguen a los jueguecitos del móvil a escondidas de la azafata porque es muy peligroso¡¡

La azafata aún intentaba forcejear con Santiago intentando recuperar el teléfono pero vio como un Sr. sentado en la fila 33 del avión tenía levantada la mano para preguntar algo, seguidamente Santiago le señaló con la mano y le dio la palabra:

--Si caballero dígame, ¿Hay algo que quiera preguntar?

Este Sr. dijo en voz alta:

--Perdone pero yo tengo un marcapasos en el corazón y no se puede desconectar ¿Es peligroso?

Santiago le contestó,---tranquilo caballero, los marcapasos operan en las marcas de frecuencia solamente a una velocidad de 28 mhz, lo cual no implica mucho riesgo, sin embargo le agradecería que la próxima que vuele le comente esa circunstancia a la azafata de tierra y lo acomoden a usted en la bodega donde va el equipaje y los animales.

El Sr. sorprendentemente contestó: --- Gracias Sr. no dude que lo haré la próxima vez.

La azafata se rindió finalmente ante el interés que mostraban los pasajeros con las aclaraciones de Santiago y finalmente cuando éste ya terminó de hablar, se quedó más aliviada y colgó por fin el telefonillo en la pared.

 

Dejando la conversación del fútbol, seguidamente le pregunté que porqué viajaba a Punta Cana, Santiago hizo un movimiento para sacar algo de su bolsa y sacó un paquete de chicles de menta de la marca Trident, me ofreció uno y él deshizo el papel que cubría el suyo, se lo llevó a la boca y respondió en un alarde de franqueza que se había divorciado tres veces y ya no quería volver a tener pareja, sólo quería disfrutar la vida, y máxime ahora que ya se encontraba jubilado.

Me contó que en el Caribe y en concreto en República Dominicana tenía ahora algunas amistades porque solía venir una vez al año y normalmente siempre reservaba en el mismo hotel.

 

Santiago llamó a la azafata del avión y le pidió una bolsa de cacahuetes y siguió con su relato autobiográfico. La segunda esposa era una cordobesa que conoció en el gimnasio, en la fase de novios también era una persona muy atenta y casera, sin embargo cuando ya se dieron el sí quiero, la esposa pasaba más horas fuera que dentro de la casa, se aficionó a jugar al Mus en un casino cercano a la casa que abría a partir de las cuatro de la tarde, y una vez que retiraba los platos del almuerzo salía como una bala a entretenerse con sus amigas con partidas de cartas que aunque no se apostaban nada, sino que sólo se pasaban la tarde merendando mientras jugaban, sin embargo casi siempre llegaba a la casa de noche y enfadaba criticando la suerte que habían tenido sus compañeras de partidas o explicándole a Santiago las trampas que habían realizado tal o cual amiga. Santiago tenía que prepararse la mayoría de las noches la cena y cenar solo por lo que este matrimonio también insatisfactorio para él fue el segundo tropiezo que tuvo en su vida sentimental.

 

Pasó por el pasillo la azafata con bebidas y comidas y Santiago se pidió dos botellitas de vino Marqués de Cáceres, me dijo que le venía muy bien beber en los vuelos para calmar la ansiedad de un posible aterrizaje de emergencia, y ya dispuesto a relajarse sacó de su maletín un libro que leí en la portada “Historias de Asesinos”. Me extrañé muchísimo con la lectura que le gustaba a este hombre, y me quedé pensando si quizás toda esa vida rocambolesca que me contó no sería todo una quimera y realmente este hombre fuese un psicópata que asesinó a sus tres esposas teniéndolas enterradas en algún paraje desierto y que realmente sobre los treinta millones de pesetas mintió diciendo que los perdió en aquel accidente, teniéndolos igualmente escondido en algún banco o paraíso fiscal. Me empecé a fijar en sus manos mientras leía su libro y eran una manos gruesas, bastas, huesudas, porruas similares al estrangulador que defendí hace dos años, lo cual me dio más credibilidad a mis pensamientos, por otra parte este hombre tenía antecedentes de portar maletas ilegales y quien sabe si realmente a lo que se dedicaba era a traer maletas repletas de cocaína al Caribe, el estudio de su personalidad me advirtió que era mejor no continuar la amistad con este Sr., además de que encajaba por todo lo que me contó en el perfil del psicópata narcisista los cuales sólo ven como culpables a los demás, mostrando con gran arrogancia la justificación de sus propios comportamientos.

Bueno no me quise comer más la cabeza pensando en la personalidad de este Sr. y saqué yo también de mi mochila un libro de autoayuda que se titulaba “Cómo ligar en el Caribe”, empecé a leerlo y en el primer capítulo te explicaban claramente que la mejor manera de ligar es llevando una visa oro repleta de dinero. Realmente era un consejo absurdo, no era necesario escribirlo en un libro para saber que con dinero se liga fácilmente, pero claro también hay que plantearse la cuestión de ¿Qué es un escritor?, ¿Un escritor es por sistema una persona culta? ¿Un escritor es por sistema una persona inteligente?, pues la respuesta es fácil: No. Un escritor sólo es una persona que quiere expresar algo y lo hace, y un lector es una persona que está aburrida, desea leer algo y lo hace, y que igual que cogió un libro podría haberse puesto a ver un dvd. Esa es la definición de escritor y lector, o sea mientras que el escritor es una persona con impulso, independientemente de que pueda ser un necio, sin embargo el lector es un pasivo observador o también podría ser un pasivo aburrido. Son dos polos opuestos, pero puede ser que el lector sea más culto que el escritor, lo cual en muchas ocasiones es así. Pensándolo más profundamente existe incluso un punto de inflexión donde ambos se encuentran y es en la fase del aburrimiento, es decir como dije el lector lee casi siempre por entretenerse y combatir el aburrimiento, y el escritor no dista mucho de esta situación tampoco, es decir la mayoría de los escritores aunque desean expresar algo también quieren hacerlo por entretenerse, así encontramos muchos tipos de escritores pero casi todos motivados por el mismo impulso, por ejemplo el típico funcionario soltero que termina a las tres de la tarde de currar y cuando llega a casa se entretiene escribiendo algunos poemas, o la típica mujer separada que después de acostar a la siesta a su hijo no tiene con quién hablar y se entretiene escribiendo alguna historia en la que plasmar sus propias experiencias, o el típico presidiario que cuando lo encierran cada tarde a las siete y media en el chabolo coge su bolígrafo y cuaderno y se evade escribiendo algunas historias que vive en la cárcel a modo de diario.


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