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LAS AVENTURAS DE KARIM Y JORDI

LAS AVENTURAS DE KARIM Y JORDI

12-03-2013

Juvenil/Infantil novela

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Karim y Jordi.

Prologo.

Karim y Jordi eran dos amigos de doce años, que además de estudiar en el mismo colegio, tenían en común sus aficiones. A los dos les gustaba mucho salir al campo con la bicicleta, buscar nidos de pájaros, coger pequeñas reptiles... Pero lo que realmente les gustaba y le ilusionaba a los dos, era hacer investigaciones de cualquier cosa. De hecho siempre solían decir, que de mayores serían detectives.

Karim tenía el pelo negro rizado y era muy delgado; hijo de emigrantes marroquíes, nacido en Barcelona. Jordi tenía el pelo rubio y  era delgado como su amigo. De padres andaluces y también nacido en Barcelona. Los dos vivían en un pueblo del Maresme catalán (Vilassar de dalt), cercano a la costa. Al cual bordeaba por la parte alta del pueblo un verde bosque, con bonitos arroyos y variedad de  pequeños animales. Para los dos amigos, aquello era el paraíso terrenal y, siempre que salían con sus bicicletas a pasear, se iban a esa bonita zona.

Solían visitar bastante al señor Merino, que era un viejo muy simpático, que vivía en una casa solitaria en medio del bosque. Tenía un par de perros (raza pastor alemán), que ya conocían a los dos chavales y apenas le ladraban cuando se acercaban a la casa.

Leer primer capítulo

 

Primer capítulo

Capitulo 1      

 La llegada de conquistador

— ¿Buenos días señor Merino? —Dijeron los dos chavales a la vez, parando las bicis y poniendo uno de los pies en el suelo, pero sin soltar las bicicletas.

— ¡Hola muchachos! ¿Dando una vuelta con la bici? –le preguntó el señor Merino, que estaba en el porche de la casa, sentado en una vieja mecedora, fumando con su vieja pipa.

—Sí, vamos al arroyo, que queremos coger renacuajos –le contestó Karim.

Cuando ya empezaban a pedalear para marcharse, les habló de nuevo el señor Merino.

—He traído un cachorro muy bonito y, como se que os gustan los animales ¿si lo queréis ver os lo puedo enseñar? que lo tengo en el corral.

— ¡Un cachorro! —exclamó Karim.

— ¿De que raza es? —Le preguntó Jordi, que había empezado a pedalear y tuvo que frenar.

— De lobo: "lo encontré el otro día en Manresa. Fui a visitar  a mi hermano Miguel y, dando una vuelta por el bosque, lo vimos en la puerta de una lobera. Estaba el animalito hambriento y tiritando de frío. Alguien debió matar a su madre (por qué no es normal), que éstos animales abandonen a sus crías. Me dio mucha pena verlo en aquel estado y me lo he traído para criarlo, o llevarlo a la asociación de animales protegidos. Al principio pensábamos que era un cachorro de perro, pero enseguida nos dimos cuentas que era un lobezno".

— ¿Lo podemos ver?

— ¡Claro! para eso os lo he dicho.

Los dos amigos mostraban alegría en sus rostros, mientras se dirigían al corral, para ver al cachorro.

— ¡Es muy pequeño señor Merino! ¿Qué piensa usted hacer con él?

—No lo se; la verdad que no lo tengo muy claro que hacer con él. No se si criarlo, como si fuera un perro, o llevarlo a esa asociación de animales que hay en Mataró.

— ¿Si usted quiere, lo podemos criar nosotros? –dijo Jordi.

— ¿Cómo que lo podéis criar vosotros?

 —Queremos decir, que nosotros nos encargaríamos de traerle comida y sacarlo a pasear –dijo Karim, que igual que Jordi, era un gran amante de los animales.

— ¿Os gusta verdad?

—Sí mucho y, gracias a usted señor Merino, no ha muerto –dijo Karim, pasando la mano por el lomo del cachorro.

—De acuerdo muchachos... Podéis venir cada día que os valla bien, a jugar con él. Y lo de traerle comida, lo hacéis cuando queráis, pero que no hace falta, que ya le daré yo de comer. Y no os tenéis que preocupar de nada, que ya me encargo yo de todo ese tema.

— Gracias señor Merino.

— ¿Lo que tendréis que ponerle un nombre?

— ¡Sí, es verdad! –exclamó Jordi.

Los dos amigos, se quedaron unos segundos pensando el nombre que le pondrían al cachorro y, después de barajar varios, al final le pusieron conquistador.

— ¿Por qué habéis elegido ese nombre? –les preguntó el señor Merino.  

—Nos gusta esa palabra y su significado –dijo Karim. No se el porqué, pero siempre me ha gustado ese nombre mucho.

-A mi también me ha gustado mucho –dijo Jordi.

—Por lo que estoy viendo, ese hermoso cachorro, ya ha conquistado a dos nobles corazones catalanes... ¿A mí también me gusta el nombre que le habéis puesto? –dijo el señor Merino, que disfrutaba mucho, viendo a los dos chavales tan contentos y tan comprometidos con sus ideas, con lo jóvenes que eran.

Tanto Karim como Jordi, toda  la comida que sobraba en sus casas se la llevaban (con la escusa que era para los perros del señor Merino), al cachorro de lobo que estaban criando.

Habían pasado tres meses y conquistador se había hecho un lobezno precioso; además era muy juguetón y muy noble. Cuando iban a visitarlo, lo solían sacar por los alrededores del caserón y se les veía a los tres muy contentos. El señor Merino les decía que no se alejaran mucho de la casa, que por aquella zona había muchos cazadores y que era peligroso llevarlo suelto, por que lo podían matar. Cosa que los dos chavales respetaron siempre y solían jugar con él, en un arroyo que había cerca de la casa.

Jordi y Karim se lo pasaban muy bien jugando, por aquel precioso trozo de bosque, tan verde y tan lleno de vida.

—Mira como le gusta el agua –le decía Karim a Jordi, que veían a conquistador, salpicando el agua de una poza del arroyo.

Los dos chavales después de haber estado un buen rato jugando con conquistador y quedar exhaustos, se tumbaron a la sombra de los verdes pinos, mientras el alegre lobezno les lamía la cara.

—Que bien me lo estoy pasando –dijo Jordi—.Es precioso.

—Si que lo es ¿y que gana tiene de jugar? –Dijo Karim—. Está muy sano.

Los dos amigos estuvieron durante un buen rato tumbados sobre las verdes hierbas, mirando hacia arriba "soñando". Soñando, como sólo se hace cuando se tiene esa edad tan inocente y tan bonita. Conquistador se había tumbado entre los dos y con la cabeza entre las manos, miraba a los chavales, que se habían quedado inmóviles.

— ¡Vamos a ver el nido! –Dijo Jordi—. ¿Haber si han nacido ya?

— ¡Vale!

Los dos amigos fueron a donde estaba el nido; que era de jilgueros y acababan de nacer cinco polluelos.

— ¡Han nacido los cinco! –Dijo Jordi—. Que boca más grande abren.

— ¡Tienen hambre! ¿Mira la madre donde está? –Dijo Karim—. Ya sabéis lo que os toca papas jilgueros, traer muchos insectos, para vuestros hambrientos polluelos.

—alejémonos un poco, veras que pronto le trae comida –dijo Jordi.

Los dos amigos se apartaron unos quince o veinte metros y enseguida vieron como los papas jilgueros, les llevaban comida a sus  hambrientos polluelos.

—Es fantástico como los cuidan.

— ¿Mira Karim? ¡Ese es el padre! –Dijo Jordi—. Colaboran los dos en la crianza.

— ¡Sí! Vamos a quedarnos un poco más, veras el montón de comida que le traen –dijo Karim.

— ¡Vale! –le respondió Jordi.

Los dos amigos se sentaron sobre unas piedras y desde allí estuvieron viendo a los padres jilgueros, como les llevaban comida a sus hijos. Mostraban una alegría inmensa en sus rostros y conquistador, como queriendo participar también en todo aquello, observaba con atención el ir y venir de los papás jilgueros

Karim vio como una culebra, se iba acercando al árbol que albergaba a los jilgueros.

— ¡Mira Jordi! ¿Los jilgueros tienen visita?

Jordi miró hacía donde le señalaba su amigo, para ver al inesperado visitante.  ¿Cuando la vio?  se acercó a ella tranquilamente y la cogió con las manos.

— ¡Mira Karim! ¿Qué bonita es? –Dijo Jordi—. Debe tener hambre, pero se tendrá que buscar otra comida.

— Seguro que lleva varios días sin comer ¿déjamela? –dijo Karim, alargando la mano.

—La dejaremos lejos de aquí, si no se comerá a los jilgueros –dijo Jordi—. Y si no, me la llevo a mi casa ¿Qué te parece?

—No dices que a tu hermana le dan miedo.

— ¡Sí! pero esta es muy pequeña y no creo que le de miedo de ella.

Karim cogió la culebra y, mientras se iban alejando del nido, se divertía jugando con ella. Conquistador no le quitaba ojo al pequeño reptil, al cual le ladraba, dando simpáticos saltos alrededor de Karim, intentando cogerla.


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