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Gladiadores de la Luz II: Light Troopers

Gladiadores de la Luz II: Light Troopers

24-12-2015

Ciencia ficción/fantástica novela

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~~La unión anunciada por Mina llega a darse, V Trooper y los Light Warriors se unen al grupo de las Light Troopers comandadas por Pink Trooper. Bajo un solo mando, los siete Light Troopers, representando a las siete características del bien (Amor, Sabiduría, Fuerza, Pureza, Justicia,  Paz y  Sanación), se enfrentarán a seres oscuros y malignos que buscan dominar, sojuzgar, al universo y, tratarán de vencerlos… cueste lo que cueste por el bien de la humanidad.

Esta batalla del bien contra el mal da cabida al amor, a las decepciones, a las penas, a las alegrías que viven los integrantes del grupo de Light Troopers, desencadenándose relaciones inesperadas y revelándose algunos secretos.

El estilo del libro sigue siendo el de un manga no orientado a niños ya que narra algunas situaciones de temática adulta.

Leer primer capítulo

 

Primer capítulo

~~CAPÍTULO I: INTEGRACIÓN
A finales de septiembre, el doctor Velástegui  citó a Mina, a Andrés y a Camilo en su consultorio.
—¡Es increíble! Sólo casi un  mes y medio después del atentado contra ustedes en ese banco, ¡su estado de salud es casi normal! ¡Incluso crecieron! El tiempo usual de recuperación  en casos similares a los suyos es más  de cinco meses.  —dijo el doctor Velástegui.
—Creemos que nuestra recuperación se la debemos a la energía que nos transforma en: V Trooper y  los Light Warriors.  —comentó Mina.
—Sé que después del atentado, V Trooper y los Light Warriors aparecieron dos veces ¿Por qué hicieron eso si apenas podían moverse?
—La aparición en televisión era necesaria para que la gente vea que estamos vivos, y así  evitar que nuestro país sea invadido por caza recompensas.  –dijo Andrés.
—Y detuvimos a esos criminales porque debíamos demostrar que nosotros todavía podíamos proteger a la ciudad.  —añadió Camilo.
—Sea como sea, su estado de salud actual les permite asistir al colegio o la universidad con normalidad, si es lo  que quieren.  —manifestó el doctor Velástegui.
—¡Claro que queremos! Hemos estado encerrados por mucho tiempo.  –respondieron los tres en coro.
—Doctor, por favor, podría decirnos cuánto crecimos. –pidió Andrés.
El doctor Velástegui revisó la hoja clínica de Andrés y dijo —: Ahora mides 1.75 m.
Andrés guardó silencio.
—Estimo que cuando te conocí medias 1.68 m. Luego que empezaste a enderezar tu espalda calculo que llegaste a medir 1.71 m. Ahora mides 1.75 m. –dijo Mina.
—¿Crecí cuatro centímetros en un mes?
—Así es, Andrés. –dijo el doctor.
—¿Cuánto mido yo? –preguntó Camilo.
—Tú mides 1.8 m.
—¿Cuánto crecí? –preguntó Camilo regresando a ver a Mina.
—Tú creciste cinco centímetros. –respondió Mina.
—¿Quieres saber cuánto creciste, Mina? –pregunto el doctor Velástegui.
—Yo no crecí nada. Las mujeres dejamos de crecer a los quince.
—Aunque no lo creas, creciste tres centímetros a tus dieciséis.
—¡¿Ahora mido 1.58 m?!
—Así es, sobrina.
Mina se puso de pie y pregunto emocionada —: ¡¿Puedo medirme?!
—Sí.
Ella se quitó los zapatos y se subió a una balanza que a más de pesar medía la estatura.
El doctor Velástegui realizó la medición y dijo —: En efecto, mides 1.58 m.
Mina regresó a ver para poder leer la lectura y exclamó —: ¡Ya no soy tan pequeña!
—¡¿Querías ser más alta de lo que eres?! –preguntó asombrado Camilo.
Ella se bajó de la balanza y dijo —: Siempre quise ser un poco más alta de lo que soy a pesar que mi estatura era normal para las mujeres.
—Mina, los mejores perfumes vienen en envases pequeños –comentó Andrés— ¿Te acuerdas que mi mamá es pequeña?
—Sí. Tú mamá no debe medir más de 1.5 m. Es una mujer muy bonita.
—Tú también eres muy bonita. Si hablamos de sus cualidades, a las dos les sobran.
Mina abrazó a Andrés,  le dio un tierno beso en la mejilla y, dijo —: Gracias por ser mi amigo.
—Ahora debes medir lo  mismo que Katy y a ella no se le ve pequeña. –opinó Camilo.
Mina sonrió, dio un beso en la mejilla a Camilo y, dijo: —Gracias.

El día de la  graduación de Andrés en el teatro con forma de nave espacial hecha de roca de la Escuela Politécnica Nacional fue el fin de  una parte de su vida, el colegio. En ese día, el colegio dejó de ser su realidad, su presente, y se convirtió en parte de su pasado, dejándole infinidad de recuerdos, aventuras, alegrías y tristezas. En ese día quedaron atrás las aventuras que pasó con sus amigos que conoció en tercer curso. Solo DIOS sabe si volverá a verlos, si sus caminos volverán a cruzarse. En ese día quedaron atrás los romances, quedó atrás lo que sintió por Venezia, quedó atrás el fuego de pasión que causó Regina dentro de él, quedó atrás el dulce amor que Guadalupe sembró en él. Rogaba a DIOS que permita que su camino se cruce nuevamente con el de Guadalupe.

En el primer lunes de octubre, muy temprano por la mañana (6H50), Andrés se encontraba en la puerta sur de la Escuela Politécnica Nacional. En aquel momento, la EPN dejó de ser su futuro para convertirse en su presente, para convertirse en promesa de nuevos retos, nuevas aventuras, nuevos amigos, nuevos romances, nuevas penas, nuevas alegrías.

La Escuela Politécnica Nacional es la universidad técnica más prestigiosa del Ecuador. Fundada en 1869 por el gobierno de Gabriel García Moreno en afán de poner al servicio del país un centro de investigación y formación de profesionales en ingeniería y ciencias. Su campus, llamado “José Rubén Orellana” en honor de uno de sus más ilustres rectores, está ubicado en la Vicentina, tras la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, está formado por varios edificios que cumplen con las funciones pedagógicas, administrativas y de investigación, además cuenta con extensos espacios verdes y canchas deportivas.

Andrés cruzó la puerta e inició su camino hacia el Instituto de Ciencias Básicas. Todos los nuevos estudiantes que persiguen el sueño de convertirse en ingenieros inician sus carreras en ese edificio. El primer paso que la gran mayoría de aquellos estudiantes debe tomar es iniciar y aprobar  el primer nivel de prepolitécnico. Andrés era uno más de esa mayoría. Pasó al frente de un edificio sin pintar de arquitectura moderna. Caminó por  un parqueadero empedrado. Pasó al frente del  gran edificio gris de varios pisos de alto de la facultad de Ingeniería Civil el cual  estaba decorado con un mural de un indígena montado sobre un caballo blanco. Pasó frente al edificio de un piso color crema del Laboratorio de Energía Atómica. Bajó por unas pocas gradas que llegaban a un camino adoquinado (decorado por varias fuentes de agua cubiertas por adoquín celeste, varias jardineras hermosamente cultivadas y varios faroles de corte clásico) que se internaba en la Politécnica. Pasó frente a un edificio sin ventanas que parecía una caja color gris decorado con un mural de un engranaje color amarillo. Pasó frente al gran edificio color blanco, de grandes ventanales, de varios pisos que pertenecía a la administración. El camino adoquinado estaba flanqueado a su derecha por arbustos y árboles y, a su izquierda por el muro que separa la EPN de la  PUCE. En aquel muro existían varios murales de distinta temática que demostraban que los estudiantes de tecnología, además de estudiar, también se dedicaban al arte. Al fin Andrés llegaba a su destino, un ancho edificio color blanco de seis pisos de alto, cruzado de lado a lado por delgadas franjas color gris pálido (una por piso), lleno de ventanales. Pudo observar que cada ventanal, separado de otro por una franja vertical color gris oscuro que cruzaba de arriba abajo al edificio, correspondía a lo que podía ser un aula. Supuso que al otro lado debía haber igual cantidad de ventanales. Se sorprendió al pensar en la gran cantidad de personas que debían estudiar en ese edificio. En medio del edificio había un bloque color blanco decorado por dos franjas verticales formadas por pequeñas ventanas de forma cuadriculada, una franja era más gruesa que la otra. Pensó que si se veía al edificio desde arriba, tendría forma de una “T”, más ancha que alta.

A Andrés le habían dicho que debía buscar su nombre en las listas publicadas en los muros del ICB. Vio que una gran cantidad de jóvenes  estaban pugnando por buscar sus nombres en las listas de  los cursos. El estado de salud en el que se encontraba él le impedía meterse en ese caos, por lo que decidió esperar el mejor momento para averiguar la información que buscaba.

A las 8H40 muy poca gente veía las listas. Se acercó para buscar su nombre en las listas del primer nivel de prepolitécnico. Vio que estaba en el paralelo F1. No sólo encontró su nombre en esa lista, también encontró a Adriana, ella sería su compañera. En el paralelo E1 estaba Carlos Cueva, uno de sus mejores amigos del colegio.

En un cuadro adjunto debía ver su horario de clases y la ubicación de su curso. Se sorprendió al ver su horario de clases, vio que la hora de clases no era como la del colegio, de cuarenta y cinco minutos, era de sesenta minutos. Cada día recibiría clases durante seis horas y tendría tres materias, es decir, cada clase duraba dos horas, ciento veinte minutos. Clases tan largas, durante todos los días de la semana, iba a ser nuevo para él. En la otra lista vio que el paralelo F1 estaba en el aula 601 y tenía clases por la mañana.

Cruzó la puerta que estaba en un lado del bloque adosado al edificio y se resignó a subir a pie los seis pisos.

Después de diez minutos entraba prácticamente sin aliento en el curso al cual estaba asignado. Se dio cuenta que varios chicos estaban recibiendo clases de pie, en el fondo del aula apoyando sus cuadernos en el alfeizar de la ventana. Se imaginó que le iba tocar hacer lo mismo que esos chicos, pero Adriana dijo al verlo—: ¡Hola Andrés! A pesar de que llegaste tarde, tenía la seguridad de que no perderías tu primer día de clases  —ella quitó la mochila que estaba en el asiento adelante de ella—. Siéntate en este lugar, te lo estaba guardando.
Andrés tomó asiento y recuperó un poco el aliento.
—Gracias amiga ¿Cómo sabías que vendría hoy a clases?
—Hierba mala nunca muere.
—¡¿Así nos llevamos?!
—No te molestes, es sólo una broma. Ayer me encontré con Mina en el Recreo. Ella me contó que hoy venías a clases.
"Es bueno tener a Adriana  como  amiga." pensó Andrés.
 No se imaginaba como Adriana había logrado mantener aquel puesto reservado.
Ese día de clases transcurrió con normalidad.

Al siguiente día  Andrés llegó a tiempo y pudo ganar asiento frente a Adriana. La primera asignatura del día era la misma que inició la jornada del día anterior, física.
Cuando el profesor entró en el aula, fijó su vista en Andrés y dijo—: ¿Usted es el señor para el cual la señorita… —vio una hoja de papel—   Román guardó un asiento ayer?
—Sí.
—Guardar un asiento el primer día de clases del primer nivel de prepolitécnico es una tarea un tanto heroica. Es más heroico todavía que haya logrado que le permitiera a ella mantener ese asiento reservado ¿Usted llegó a clases ayer?
—Sí. Entré a la segunda clase debido a que mi estado de salud…
—Sí me explicó ella que su salud está delicada ¿No sería mejor que se quede en casa recuperándose y vuelva a clases el próximo semestre?
—No es necesario que haga eso. Voy a asistir a clases con normalidad y voy a aprobar todas las materias, especialmente física porque me gusta mucho esa ciencia.
—¡¿Ah sí?! Dígame su nombre, por favor.
—Andrés Fernández.
El profesor anotó el nombre en la hoja que leyó el apellido de Adriana.
—Veamos si cumple su palabra, señor Fernández. Voy a decirle lo que dije ayer a sus compañeros de clase. La primera prueba de física es asesina. Hace que el veinte o treinta por ciento de los estudiantes se retire. Me interesa que se queden los que realmente quieren estudiar en esta universidad.
—Ese es mi caso, ingeniero.
—Esperemos a la primera prueba para ver si eso es cierto. Comencemos la clase de hoy.

La matadora clase de física terminó a las 8H45. El tiempo que faltaba para la siguiente clase Andrés lo usó para visitar a Carlos en su curso, en el quinto piso.
—¿Tú aquí? ¡Estabas muy enfermo!  —dijo Carlos.
Parecía que Carlos había visto un fantasma.
—Hola amigo. Gracias por alegrarte que esté bien.  –dijo Andrés con un ligero tono de sarcasmo.
—Disculpa. Cuando fui a visitarte en tu casa apenas podías levantarte de la cama. Pero, ¡mírate ahora! ¡Caminaste desde la calle algunos cientos de metros para llegar a este edificio y subiste a pie seis pisos! Es un milagro, Dios te cuida. —dijo asombrado. Recuperó la serenidad—  Lastima que no seamos compañeros.
—No te preocupes, sólo nos separa un piso.
—¡Me olvidaba! Nosotros no somos los únicos  de nuestro colegio aquí. También está aquí Rubén, el Garabato. Él está en el paralelo D1.
—Vamos a visitarlo.
Fueron al aula continua.
—Yo me inscribí en las dos politécnicas más importantes de Quito, en ésta y en la ESPE. Estaré en las dos mientras me decido por una.  —dijo Rubén.
Carlos y Andrés  trataban de convencerlo que se quede en la Politécnica Nacional.

Del curso de Rubén salió una chica muy linda.  Su piel era blanca con  una tonalidad ligeramente aceitunada, es decir, era ligeramente trigueña. Su rizado pelo negro caía sobre sus hombros. El cuerpo de la chica recordaba a Andrés el de Guadalupe y era tan alta como ella, es decir, medía 1.8 m. Dejó en el aire un dulce aroma a sandia que simplemente fascinó a Andrés.
—Esa chica es la más linda de mi curso.  —dijo Rubén.
Andrés no escuchó lo que dijo su amigo.
Andrés  la seguía con la mirada. Cuando ella tomó el pasillo que lleva a las escaleras, lo miró con sus hermosos ojos de miel. Andrés no pudo evitar fijarse en los labios de ella, no pudo evitar pensar que probarlos sería como degustar la más dulce de las ambrosías. Andrés quedó encantado con la nariz de ella. Andrés pensaba que aquella nariz era perfecta.
De pronto Andrés sintió que una corriente eléctrica recorría su cuerpo.
"¡De nuevo esta sensación! La primera vez que sentí esto fue cuando vi por primera vez a Mina hace un año." pensó él.
—¡Este Andrés! Segundo día de clases y empieza a buscar chicas.  —dijo Carlos.
—No se conforma con las que tiene: Lupe y la linda chica rubia de pelo largo.  —comentó Rubén.
—¿Por qué  mencionas a Lupe?  —preguntó Andrés.
—Todos nos dimos cuenta que Guadalupe estaba enamorada de ti. Todos  los vimos besándose en el paseo de graduación.  —dijo Rubén.
—Pero después del paseo todo volvió a ser como antes.
—Andrés y Guadalupe siguieron siendo amigos, nada más.  —dijo Carlos.
—Pero lo que no me vas a negar es que te gustan las más altas que tú, Andrés –opinó Rubén—. La linda chica que te llamó la atención es tal vez tan alta como Lupe y ella es más alta que tú.
—Creo que tienes razón, amigo. –dijo Andrés con una sonrisa en los labios.
Cambiaron de tema y empezaron a conversar de otras cosas.

Ese mismo día por la noche Andrés llamó a Mina por el comunicador.  La imagen de su amiga en la pantalla tenía algo nuevo, algo que nunca él la había visto. Una diadema violeta que seguía el contorno de su cabeza de lado a lado en forma vertical e, iniciaba y terminaba tras de sus orejas.
—Hola Andrés ¿Qué tal tus dos primeros días de clases?
—Lo más importante que ha pasado es que una chica que vi en la poli me hizo sentir la misma sensación que experimenté cuando te vi por primera vez a las afueras de mi edificio.
—Tal vez conociste a una de las Light Troopers  del otro grupo.
—¿Qué me aconsejas hacer?
—Si quieres, puedes hablar con ella pero sin revelar tu identidad.
—Seguiré tu consejo.
—¿Te estás preguntando por qué uso una diadema?
—Sí.
—Como debes haberte dado cuenta, los fuertes vientos de agosto se pasaron a octubre.
—Entonces, usas la diadema para que te sostenga el cabello a fin de evitar que el fuerte viento te despeine.
—Exactamente.
—La diadema te queda muy bien.
—Gracias amigo.
—Qué pena que por el cambio climático, los niños tampoco pudieron volar sus cometas en agosto.
—Así es amigo. Ahora, dime: ¿Qué te parece si volvemos a la acción?
—Me parece muy bien ¿Cuándo?
—Mañana ¿Estás de acuerdo?
—Sí estoy de acuerdo pero, ¿cómo van tus clases? Me imagino que debes recuperar el mes de clases que perdiste.
—No te preocupes por eso, amigo. Tú sabes que debimos aprender a distribuir el tiempo entre los estudios y las patrullas. Esforzarme un poco más para igualar mis cuadernos y estudiar no es problema.
—Entonces, mañana salimos tú y yo de patrulla.
—Los tres debemos salir, sería como volver a empezar.
—¿Qué opina Camilo?
—Él opina lo mismo que yo al respecto de recuperar el mes de clases.
—Lamentablemente desde este año, el año lectivo también es de diez meses para el ciclo diversificado.
—Para Camilo, para mí, y me imagino que para ti, no es novedad ir a clases desde septiembre. Como sabes, por varios años las escuelas y el ciclo básico tuvieron años lectivos de diez meses.
—Mi colegio, me imagino que por ser vinculado a la Universidad Central, siempre mantuvo el inicio del año lectivo en Octubre. Sólo desde este año, el año lectivo comenzó en septiembre para todos los cursos.
—Cada año lectivo del ciclo básico de Camilo duró diez meses. En cuanto a mí, el año que repetí aquí en Ecuador, tercer curso, duró diez meses.
—¿Repetiste tercer curso?
—En Colombia sólo aprobé primer y segundo curso. Estaba cursando tercer curso cuando ocurrió el atentado del cual les hablé. Como también les comenté, mi padre recibió la orden de trasladarse a vivir acá, a Ecuador. Mis padres me consultaron si no me importaba repetir el tercer curso aquí en Quito ya que ningún colegio me iba a aceptar a mediados del año lectivo. Les dije que no me importaba, viajamos inmediatamente a esta ciudad y repetí, tranquilamente, el tercer curso.
—Pero tú tienes dieciséis años de edad y cursas actualmente el quinto curso. Es lo normal tener dieciséis en quinto curso.
—Mis padres me pusieron en jardín de infantes cuando tenía cuatro años. Eso me dio un año de gracia. Inicié la escuela un año antes de lo normal, inicié el colegio un año antes de lo normal, repetí tercer curso y voy a iniciar la universidad a la edad normal.
—Afortunadamente tuviste ese año de gracia que pudiste usar como comodín. Lamentablemente ese no fue mi caso. Hasta mañana amiga, nos vemos en la patrulla.
—Espera un momento ¿Tú también te jalaste un año? ¿Por qué?
—Es una larga y triste historia. Algún día te la contaré. Nos vemos amiga.
—Hasta mañana.
Cerraron la comunicación.

Al día siguiente por la tarde estaban  peleando con nueve delincuentes que habían asaltado un almacén distribuidor de equipos de computación por la avenida 10 de Agosto cerca a la avenida Naciones Unidas.
V Trooper y los Light Warriors casi no sentían dolor mientras peleaban, pero podía decirse que estaban fuera de forma. Derrotar a seis de los pillos les costó mucho trabajo. Estaban muy cansados para vencer a los otros tres. Estaban sin aliento y casi no se podían mover.
De pronto se produjo un disparo. Héroes y villanos quedaron inmovilizados al escucharlo.
El capitán Rodríguez había llegado con sus agentes. Al darse cuenta que V Trooper y los Light Warriors necesitaban ayuda disparó su arma hacia el techo.
—¡Todos quedan arrestados!, a excepción de V Trooper y los Light Warriors.  –dijo el capitán.
Los tres delincuentes al ver que los policías los superaban en número se rindieron.
—Parece que ya debemos retirarnos.  —dijo V Trooper.
—¡No exageres tanto amiga! Si ocurre alguna cosa que no podamos manejar, los llamaremos. —manifestó el capitán Rodríguez.
—Me refiero que por hoy debemos irnos.
—Si es sólo por hoy, estoy de acuerdo. –dijo el capitán con una sonrisa en los labios.
V Trooper y los Light Warriors se despidieron y se fueron.
—¡Amigos, dentro de pocos meses la policía les dará una gran sorpresa!  —gritó el capitán Rodríguez.
"¿Cuál será la sorpresa?" se preguntó R Trooper.

Mientras tanto en el Salón del Trono del Reino de Oscuridad (mundo paralelo a la Tierra. Es la fuente y depósito de toda la maldad de la Tierra y, origen de los monstruos que se enfrentaron a las Light Troopers), la reina Gloom, regente de todo el Reino de Oscuridad, reclamaba a una de sus súbditos—: ¡Tus agentes de confianza, Pesadilla Mortal y el que puso la bomba en aquel banco, no pudieron acabar con V Trooper y los Light Warriors, tampoco pudiste evitar que se complete el  grupo de Pink Trooper!¡Tarde o temprano ambos grupos de Light Troopers se unirán y se dedicarán a buscar al Sagrado Ojo de Espíritu  y a su Portadora!
—Su Majestad, usted sabe que he hecho mi mejor esfuerzo. Tal vez la policía asesinó por la espalda a Pesadilla Mortal antes que pueda acabar con V Trooper y los Light Warriors, ellos tardarán mucho tiempo en recuperar su nivel debido las lesiones que les provocó la bomba que puso mi agente en aquel banco, casi maté a White Trooper, obtuve  cinco de los siete ojos de cristal y, descubrí que un hombre extraño llamado Máscara Negra siempre ayuda a Pink Trooper. Sin él, ella es una perfecta inútil. Yo planeo destruir primero a ese hombre para luego encargarme más fácilmente de Pink Trooper. Sin ella, podremos quitar fácilmente a las Light Troopers los ojos de cristal que están en su poder y así apropiarnos del Sagrado Ojo de Espíritu.—dijo Viola.
—¿Cuándo puedes poner en marcha tu plan para deshacerte de ese Máscara Negra?
—Enseguida, mi reina.
Blanck se materializó a lado de Viola y manifestó—: Yo tengo un mejor plan. Parece que ese Máscara Negra es poderoso. Si le borramos la memoria, podemos hacer que trabaje para nosotros y destruya a Pink Trooper ¿Se imagina mi reina? Pink Trooper moriría a manos de su protector.
—Tu plan es mejor, llévalo a cabo. Viola, ayuda a Blanck en lo que te pida.
—¡Así lo haremos mi reina!  —dijeron los dos y se desvanecieron.

La reina Gloom era una mujer blanca de cabello negro que le que le llegaba hasta las corvas, sus ojos y labios negros eran un reflejo de la oscuridad de su corazón. Su vestido negro sin mangas era tan largo que le cubría los pies al caminar, su pronunciado escote llegaba hasta su cintura. Su corona era una tiara tan oscura como el vacío.

Viola y Blanck era los últimos miembros del grupo  llamado “Señores del Reino de Oscuridad”.
Viola era  una mujer blanca, más bien pálida, de cabello rojo bien corto y grandes ojos color violeta. Su traje estaba formado por un pantalón negro muy ceñido al cuerpo,  una blusa negra que solo cubría sus voluptuosos senos dejando al descubierto su abdomen y, zapatos y cinturón color violeta.
Blanck era un hombre de piel blanca. Su cabello, que le llegaba hasta los hombros, y sus grandes ojos eran de color blanco. Su traje era formado por un pantalón negro ceñido al cuerpo y una camisa negra que dejaba medio torso desnudo. Sus zapatos y cinturón eran de color blanco.

A inicios de la siguiente semana un banco era asaltado. Antes que los pillos, tres en total armados hasta los dientes, logren escapar, un cerco policial, comandado por el capitán Rodríguez, les obstaculizaba el paso.
—No tienen oportunidad de escapar ¡Salgan con las  manos en alto! –dijo el capitán Rodríguez usando un megáfono.
Como respuesta obtuvo ráfagas de metralleta provenientes del interior del banco que obligaron a todos a ponerse a cubierto.
—¡No intenten nada, chapas hijos de puta, o mataremos a los rehenes! –gritaron desde dentro.
El capitán Rodríguez alzó a ver a los edificios circundantes y vio apostado a su equipo de francotiradores. Llamó a su mejor agente y le pidió —: Averigua al líder de los francotiradores si puede hacerse cargo de los delincuentes sin matarlos.
La agente mediante su radio habló con el líder de los francotiradores.
—Señor, los delincuentes están usando como escudos a los rehenes. –informó ella.
—Si entramos disparando, pueden caer heridos nuestros hombres y los rehenes.
—Así es, señor.
—Tenemos que recurrir de nuevo a…
No pudo terminar su frase ya que un destello rosa y plata pasó junto a él e ingresó en el banco.
—¡¿Qué fue eso?! –preguntó el capitán Rodríguez.
—No lo sé ¿Llamo a V Trooper y los Light Warriors?
—No todavía. Tengo una idea de qué se trata el destello rosa y plata que entró en el banco.
En el banco los pillos estaban poniéndose nerviosos.
—¡Ya me quiero largar de aquí! –exclamó uno de ellos.
—Tranquilo, ya encontraremos la salida. –dijo el segundo.
—¡Nuestra salida será demostrando a los pacos que no estamos jugando! –exclamó el tercero y apuntó con su arma a la cabeza de uno de los rehenes.
Antes que dispare, un corazón de energía lo impactó de lleno dejándolo fuera de combate.
Los otros dos buscaron con la mirada a su alrededor y encontraron a una mujer de cabello rubio rizado peinado con cola de caballo vestida con un traje de batalla formado por una mini falda y botas que le llegaban a la rodilla color rosa, blusa  y guantes color gris metálico como la plata. En el frente y espalda de la blusa, y en la parte externa e interna de los guantes tenía una especie de llamas rosa. Tenía una diadema plateada en la cual estaban dos ojos rosa sobre las orejas.
—¡¿Quién eres tú?!
—¿No la reconoces? Ella es Pi…
El pillo no pudo terminar lo que quería decir porque la mujer se les fue encima.

Carlos y Andrés tenían un poco de tiempo libre antes de iniciar la última clase de ese día.
—¿Quieres ir a la Asociación de Estudiantes de Primer Curso y Prepolitécnico?  —preguntó Carlos.
—Si te refieres a la AEPRIP, vamos. –dijo Andrés en tono divertido.
En ese lugar estaba encendido un televisor. En el canal que estaba sintonizado presentaron avances informativos.
—La bella Pink Trooper colaboró con la policía para detener un asalto a un banco. Más detalles en el noticiero del medio día.  —dijo el locutor.
En la escena que presentaron se vio a Pink Trooper  hablando con la prensa mientras la policía se llevaba a los pillos.
—¿Qué te parece? Quito cuenta con cuatro vigilantes.  —dijo Carlos.
En esos momentos Andrés no sabía que decir.
—¡Tú no cambias! Siempre que vez a una linda chica pierdes el habla.

Después de clases Andrés llegó a casa  para llamar a Mina con el comunicador lo más pronto posible.
— Por favor, libera la recepción de hologramas. –dijo Andrés al ver el hermoso rostro de su amiga en la pantalla del comunicador.
—Listo.
Él envió su holograma y liberó la recepción de los mismos. Frente a él apareció la imagen holográfica de su querida amiga.
—¡Te tengo una noticia bomba!  —exclamó Andrés agitando sus manos.
—Creo que sé cuál es. Pink Trooper detuvo a un delincuente.
—¿Verdad que es extraño?
Apareció el holograma de Camilo.
—Esa tipa es una irresponsable ¡Parece que tiene envidia de nuestra fama!  —exclamó Camilo. Un gesto de enfado se dibujaba en el rostro de su holograma.
—Camilo tiene razón. Nos dijiste que debíamos unirnos a Pink Trooper para ayudarle a buscar el Sagrado Ojo de Espíritu y a su Portadora. Ahora ella se cansó de ese trabajo y quiere ser vigilante. –opinó Andrés.
—Tranquilos muchachos. Debemos conocer más a fondo esta situación en vez de dar juicios apresurados.  —manifestó Mina.
Apareció el holograma de Argos y comentó—: Mañana es día feriado, pueden aprovecharlo  para caminar por las calles de la ciudad y tratar de descubrir algo.
—Es una buena idea ¿Qué opinan ustedes?  —preguntó Mina.
—Yo también pienso que es buena idea. —respondió Camilo.
—Sugiero que caminemos por el sector comprendido por la Avenida Amazonas y sus alrededores. –dijo Andrés.
—Si todos estamos de acuerdo, mañana nos reunimos en casa de Camilo a las 10H00.  —manifestó Mina.

Al día siguiente, y después de recorrer por una hora la Avenida Amazonas, se sentaron en la vereda cerca a un cruce de calles. 
Un joven trigueño de cabello negro corto, nariz respingona y chispeantes ojos negros llamado Gabriel Zaldumbide estaba pasando el feriado en una cafetería cercana, estaba leyendo una novela acompañado por una taza de café y un sanduche caliente de jamón y queso. Se había sentado a una mesa a las afueras de la cafetería.

Mientras tanto, dos chicas estaban viendo las vitrinas de los almacenes cercanos.
—¡Envidio que ya estés en la Escuela Politécnica Nacional! —exclamó Katherine.
—¡¿Por qué usas esa palabra tan fea, “envidiar”?! —reclamó Lorena.
—Porque tuviste todo septiembre para descansar, no como nosotras que tuvimos que estudiar durante todo ese mes. Recién el día de hoy puedo descansar un poco ¡La loca de Ágata me ha tenido estudia y estudia todos los días! Dice que no quiere que de nuevo pase con las justas el año.
—Descansé septiembre pero, desde que iniciaron las clases no he parado de estudiar. Algunas noches he ido a la cama pasada la media noche.
Katherine sonrió y dijo—: No creo que te pases todo el tiempo estudiando, Lore. Creo que también te habrás fijado si hay chicos guapos en la Escuela Politécnica Nacional.
—Te aseguro que ninguno es tan guapo como Andrew.
—¡Tan guapos no! Pero debe haber alguien que te llame la atención.
—Tal vez un chico rubio.
—¿Él es guapo?
—Si alguna vez lo veo sin sus lentes, tal vez pueda responder a tu pregunta.

Katherine era una chica blanca,  rubia, cabello ensortijado, peinada con una larga cola de caballo que le llegaba casi hasta la cintura,  dulces ojos azules, fina nariz y pequeña boca de rubí.

El tráfico en la Avenida Amazonas estaba detenido por la luz roja del semáforo. Empezó a fluir cuando la luz cambió de color y de pronto se escuchó un fuerte estruendo. Mina, Andrés y, Camilo se pusieron de pie y vieron que un camión que aparentemente se había pasado la luz roja del semáforo envistió a un auto, golpeándolo por su costado derecho, y lo arrastraba hacia los autos que estaban detenidos por la luz roja.

“V Trooper y Light Warriors, por favor, aparezcan para que salven a la señora que está dentro del auto que es arrastrado por ese camión.” pensó Katherine.
“¡No hay ningún lugar en el que podamos transformarnos!” pensó Lorena mientras veía a su alrededor.
Mina y sus amigos estaban tan cerca y a la vez tan lejos. Estaban cerca del accidente pero lejos de algún lugar en el  cual puedan transformarse.

De pronto Pink Trooper apareció atrás del camión, agarró la defensa trasera y detuvo el camión. Fue al lado izquierdo del auto, arrancó la puerta del conductor y sacó a la señora. Después de dejarla en el suelo en un sitio seguro puso una especie de sábana de hielo sobre el auto que sofocó el pequeño incendio que empezaba a formarse.
—¡Bravo Pink Trooper! ¡Eres una mujer increíble!  —decían los curiosos.
Ella agradeció los halagos realizando una ligera inclinación de cabeza y se fue.

Gabriel había visto toda la escena. Le llamó la atención ver que no había nadie en la cabina del camión. Se sorprendió al recordar que a ningún momento hubo alguien en la cabina del camión y que éste apareció de la nada antes de envestir al auto.
 “Este accidente fue provocado” pensó Gabriel. “Iré tras de Pink Trooper, tal vez ella tenga algo que ver con lo que acaba de ocurrir."
Gabriel pagó la cuenta, salió a la calle y, empezó a seguir la pista a aquella mujer.

—Esta Pink Trooper vale para todo.  –dijo Andrés.
—Nosotros sólo detenemos criminales. Ella hace eso, rescata gente y pelea contra monstruos.  —comentó Camilo.
—Es más fuerte que Green Trooper y como que maneja un poder de hielo como Red Trooper. –manifestó Andrés.
—Lo más extraño es que ella llegó justo a tiempo, casi como sincronizada.  —opinó Mina.
—Muchachos, todo esto es una trampa.  —dijo Argos.
Él se había dado cuenta el camión apareció de la nada sin un conductor.

La chica rubia de ojos azules se sentó en el piso y  empezó a llorar.
—Si esa chica es Pink Trooper, ¡¿yo qué soy?! —se lamentaba.
—Cálmate Katy. Debemos llamar a Biga y a Diana para ir tras ella.

Mina regresó a ver sobresaltada a su derecha.
—¡¿Qué ocurre?! —preguntó Andrés.
—Creo que hemos encontrado a una Light Trooper del otro grupo, tal vez a la verdadera Pink Trooper.  —respondió Mina.
Andrés y Camilo  vieron hacia la dirección que marcaban los ojos de Mina.
—¿Te refieres a la llorona?  —preguntó Camilo.
—La misma. Si se concentran percibirán su energía.
Ambos cerraron los ojos y enfocaron sus mentes en la chica que lloraba sentada en el piso.
—Tienes razón. Tengo una sensación extraña. Es lo mismo que sentí al verte por primera vez. –dijo Andrés.
"Y es lo mismo que sentí al ver por primera vez a la chica que la acompaña." pensó él.
La amiga de la llorona era la hermosa chica del aula de Rubén. Andrés había averiguado que el nombre de ella es Lorena Fernández y que nació en Tulcán.
—¿Y ahora qué hacemos?  —preguntó Camilo.
La llorona se puso de pie y ambas empezaron a caminar.
—¡Vamos tras ellas sin que se den cuenta!  —ordenó Mina.
Mina y sus amigos empezaron a seguirlas sin que las chicas se dieran cuenta.

La falsa Pink Trooper pasó frente a Blanck. Él estaba parado sobre el techo de una casa. Ella se dirigía hacia el sur de la ciudad en línea recta pasando  sobre las construcciones que le impedían el paso.
— Ayer fue una perdedera de tiempo.  Espero que hoy las Light Troopers y Máscara Negra ya estén tras de mi Pink Trooper. Ellos son los únicos que pueden seguirla. —dijo él.

Las dos chicas caminaban a buen paso, todo lo opuesto a Mina, Andrés y, Camilo. Mina empezó a arrastrar un poco la pierna izquierda, Andrés empezó a sentir que un dolor en su costado izquierdo se agudizaba más  y más con cada paso que daba y, Camilo empezó a sentir que le faltaba el aire.
—Se han reunido las cuatro ¡No debemos perderlas!  —dijo Mina.
—¡Necesitamos ruedas para seguirlas!  —comentó Andrés.
—¡Mis padres se llevaron el auto!  —se lamentó Camilo.
—Muchachos, deben esforzarse un poco.  —dijo Argos.
—Se subieron a un taxi ¡Detengan uno!  —exclamó Mina.
Andrés hizo la seña a un taxi para que se detenga. Cuando se detuvo se subieron los cuatro.
—Señor, siga, por favor, al taxi que va allá.  —dijo Mina mientras señalaba el taxi que tomaron las cuatro chicas.

El taxi de las chicas tomó rumbo sur. 
Al cabo de un buen tiempo se detuvo en algún lugar de la avenida Maldonado. Las chicas se bajaron y siguieron su camino a pie.

Mina y sus amigos desembarcaron y empezaron a seguirlas a pie.

Empezaba a anochecer. Las cuatro chicas se dieron modos para entrar al Beaterio, centro de acopio de combustible, ubicado en el sur de la ciudad. El rastro de la falsa Pink Trooper las había conducido hacia el interior de aquel lugar.
—Vi a la falsa Pink Trooper en las noticias, ella no es como la verdadera. –dijo Abigail.
—La verdadera debería ser tan eficiente como la falsa.  —comentó Lorena.
—¿Qué tratas de insinuar?  —preguntó Katherine.
—Sea como sea, creo que debemos pensar que la impostora es una enemiga.  —opinó Diana.
—Pero, ¿por qué?   —preguntó Abigail.
Ella miró a la gata angora negra y de ojos color ámbar que las acompañaba y preguntó—: Ágata, ¿ella será una  Light Trooper independiente?
—¿Una Light Trooper independiente a los grupos de Pink Trooper y de V Trooper? No sé, tal vez.
La gata tenía una mancha que parecía un signo menos “—“ color blanco en su lomo.
—¡Lo importante de todo esto es que ella está usando mi nombre sin mi permiso! Debería cobrarle regalías.  —dijo Katherine.
—Katy, por favor.  —dijo Lorena.
—Katy, ya cállate, ¿sí? –pidió Abigail— No es momento para pensar en eso.
—Katy, tal vez esa Pink Trooper es alguien que desea llamar la atención y contactarse con nosotras. Tal vez sea una fan que no sabe cómo demostrarnos la admiración que siente por nosotras. Tal vez sea alguien a quien le inspiramos a ser más de lo que es o le despertamos su vena creativa. Tal vez sea una especie de cosplayer con poderes especiales. —dijo Diana.
De repente se escuchó un grito de terror que rompió el silencio de ese lugar.
—¡Vamos a ver qué pasa!  —exclamó Ágata.
Las cinco fueron al lugar en donde se originó el grito.

Abigail era una  chica de  piel oscura, prácticamente negra, labios delgados, ojos negros rasgados, nariz fina y cabello negro lacio que le llegaba hasta la cintura.

Diana era una joven indígena otavaleña de rasgos finos, ojos color café, cabello negro peinado como guango, trenza firmemente sujeta por una faja multicolor, que le llegaba hasta la mitad de la espalda. Siempre usaba la vestimenta tradicional de su pueblo.  Aquella vestimenta tradicional está formada por: una blusa blanca bordada en colores claros, dos faldas o anacos (uno blanco y otro negro), dos fajas (una ancha llamada Mama Chumbi y otra delgada o Guagua Chumbi), huashcas (collar hecho de pequeñas esferas de vidrio soplado que daba vueltas alrededor de su cuello) y alpargatas o sandalias de cuero. Cuando sentía frío se cubría con una fachalina, chal, color blanco. Si había mucho sol, se cubría la cabeza con una huma huatarima, una especie de lienzo.

Mina, Andrés, Camilo y, Argos  llegaron al beaterio. Eran las 19H00.
—¡Espero que éste sea el lugar!  —dijo Mina.
—Ojalá lo sea ¿Podemos descansar un momento? ¡Esas chicas nos tuvieron dando vueltas y vueltas por un buen rato! —dijo Andrés.
—Es... urgente...que descansemos, no puedo... seguir... de pie.  –manifestó Camilo casi sin poder hablar.
—Descansen un rato, tú también Mina. Se lo merecen.  —dijo Argos.
Los tres se dejaron caer al piso.

Las cuatro chicas vieron a la falsa Pink Trooper atada de manos y pies metida dentro de una jaula colgada de un andamio  y a un fornido hombre blanco de más de dos metros de altura, de cabello largo color blanco vestido de negro parado sobre un gran depósito esférico de combustible.
—Fíjense en la pequeña columna de humo que se desprende de la cuerda que sujeta la jaula. Tal vez la esté carcomiendo un agente corrosivo como ácido sulfúrico.  —explicó Diana.
—Ese hombre parece ser del Reino de Oscuridad. Creo que él capturó a la falsa Pink Trooper.  —opinó Lorena.
—No podemos dejar que él la trate así, debemos rescatarla.  —dijo Katherine.
—Sí, debemos hacer eso.  —dijeron las tres.
—Entonces, transformémonos.  —ordenó Katherine.
Las cuatro sacaron sus ojos de transformación.
Katherine colocó su ojo de transformación en frente de su pecho y dijo—: Por el Amor.
Diana colocó su ojo de transformación sobre su frente y dijo—: Por la Sabiduría.
Abigail colocó su ojo de transformación en frente de su garganta  y dijo—: Por la Fuerza.
Lorena colocó su ojo de transformación en frente de su entrepierna y dijo—: Por la Pureza.

Blanck estaba absorto viendo las luces de la ciudad.
—Tanta luz hiere mis ojos, pero no siempre será así ¡Pronto llegará el día en que la oscuridad reine en este mundo!  —dijo él.
— Somos las Light Troopers que luchan por el Amor, soy Pink Trooper.  —se escuchó.
—Yo soy Yellow Trooper.
—Yo, Blue Trooper.
—Y yo, White Trooper.
—No permitiremos que la oscuridad domine el mundo y no te perdonaremos que hayas metido a una linda chica como si fuera un canario en una jaula que en cualquier momento va a caer.  —dijo Pink Trooper.
—¡Libérala o serás castigado!  —dijeron las cuatro.
Blanck salió de su ensimismamiento y vio a las  cuatro Light Troopers en el suelo, frente al depósito en el que estaba parado.
—Las estaba esperando, Light Troopers. Mi nombre es Blanck, soy uno de los cuatro señores del Reino de Oscuridad. Esta noche acabaré con ustedes ¡Disfruten la belleza de la oscuridad!
Él estiró sus brazos hacia los lados.
El piso sobre el que ellas estaban de pie desapareció y, se precipitaron hasta dar con el fondo a cuatro metros de profundidad. Se dieron cuenta que estaban en un oscuro agujero de dos cientos metros cuadrados.
Objetos explosivos empezaron a llover sobre ellas. Las Light Troopers sólo podían correr para evitar ser alcanzadas.
Blue Trooper dijo—: ¡Estoy cansada de correr!   —se detuvo, juntó sus manos sin llegarlas a unir y las colocó al lado derecho de su cuerpo—. Fuego Poderoso....  —entre sus manos apareció una pequeña chispa la cual rápidamente se convirtió en una pequeña bola de fuego—   enciéndete.
Mientras decía la última palabra, estiró sus brazos  y  abrió sus manos sin separar las muñecas.
La pequeña bola de fuego se convirtió en una enorme flama dirigida hacia Blanck pero, no pudo salir del agujero ya que una especie de cubierta de energía que lo cubría neutralizó la flama.
—¡Es mi turno ahora! –exclamó White Trooper.
Puso su mano derecha sobre la izquierda,  las colocó frente a su pecho y dijo—: Relámpago Purificador...  —un pequeño destello apareció entre sus manos y su pecho y, se convirtió en una gran cantidad de energía eléctrica que chisporroteaba sobre sus brazos—  resplandece.
Mientras dijo la última palabra abrió sus brazos.
Con eso la energía eléctrica contenida entre sus manos y su pecho se convirtió en un  relámpago dirigido hacia Blanck pero, tampoco pudo salir del agujero.
—¡¿Eso es todo lo que pueden hacer?! ¡Prepárense para morir!  —dijo Blanck.
Él se agachó, puso sus manos en el piso con las palmas hacia arriba y poco a poco empezó a levantarlas.
El aire que estaba dentro del agujero empezó a ser extraído lentamente.
—¡Intentaré de nuevo!  —dijo White Trooper.
Su nuevo intento fue igual de inútil que el anterior.

Mientras tanto, afuera del Beaterio.
—¿Están listos para entrar en acción?  —preguntó Mina.
—¡Por supuesto que sí!  —respondieron Andrés y Camilo.
—Entonces, ¡transformémonos!  —ordenó Mina.
Los tres cogieron sus ojos de transformación.
—Esperen un momento ¿Qué le pasó a mi ojo?  —preguntó Camilo.
—Mi ojo también está diferente.  –dijo Andrés.
El iris del ojo de Camilo ya no era azul, era verde y la pupila era negra. El iris del ojo de Andrés era rojo y la pupila también era negra. El iris del ojo de Mina era violeta.
—No se entretengan ¡Transfórmense!  —dijo Argos.
Andrés y Camilo levantaron sus ojos de trasformación como era su costumbre.
—¡Ya no los levanten así!  —exclamó Argos.
—Entonces, ¡¿Qué hacemos?! —preguntó Andrés algo molesto.
—Andrés, pon tu ojo frente a la boca de tu estómago. Camilo, colócalo frente a tu entrecejo. Yo colocaré el mío frente a mi bajo vientre, en otras palabras, mi ombligo.  —dijo Mina.
Ella puso su ojo en el lugar que dijo y apareció  algo que  llamó la atención de Andrés.
—Mina, ¡la pupila de tu ojo de transformación se iluminó con un remolino de Luz Violeta que gira en sentido anti horario, es decir, hacia la izquierda!  —exclamó él.
—¿En el mío también aparece un remolino?  —preguntó Camilo y se puso su ojo de transformación en medio del entrecejo.
—Veo un remolino de Luz Verde que gira en sentido horario –Andrés puso su ojo frente a la boca de su estómago— ¿En el mío hay un remolino?
—Sí, es de Luz Roja bien clara que gira en sentido horario. –respondió Camilo.
—Mina, ¿por qué tu remolino gira al revés que los nuestros?  —preguntó Andrés.
—Creo que es obvio.
—No, no lo creo.  —opinó Camilo.
—Gira en sentido anti horario porque soy mujer.
—Ah.  –dijeron Camilo y Andrés.
No entendían porqué sus remolinos giraban en sentido contrario al del remolino de Mina, es más, no entendían que eran esos remolinos.
—Muchachos, no se queden como bobos. Transfórmense de una vez.  —manifestó Argos.
—Por la Justicia.  —dijo Mina.
—Por la Paz. –dijo Andrés.
—Por la Sanación. —dijo Camilo.
Sus cuerpos se transformaron en Luz.
De la pupila del ojo de Mina salió una  cinta color violeta que subió sobre su cabeza  y empezó a bajar haciendo espirales alrededor de su cuerpo. Cuando la cinta llegó al suelo se produjo un destello luminoso, después del cual apareció V Trooper con las manos apoyadas a ambos lados de la cintura. Los colores del traje de batalla habían cambiado. Su minifalda y botas eran ahora de color violeta. Su blusa era ahora color gris metálico como la plata y tenía dibujadas en su pecho y espalda flamas color violeta que parecían nacer de la falda. Sus guantes eran ahora color gris metálico como la plata y tenía dibujadas en la parte externa e interna del brazo (estando el brazo en reposo) flamas color violeta que nacían de dos círculos color violeta  alrededor de sus muñecas, Todavía tenía el antifaz violeta.

De la pupila del  ojo de Andrés salió una nube roja que se colocó sobre su cabeza. De la nube empezó a caer una nieve roja sobre él. Cuando estuvo completamente cubierto, la nieve se evaporó y R Trooper apareció en guardia, sin lentes y con vista perfecta. Los colores de su traje de batalla también eran diferentes. Su pantalón y botas eran ahora color rojo. Su camisa era ahora color gris metálico como la plata y tenía dibujadas en  pecho y espalda flamas color rojo que parecían nacer del pantalón. Sus protectores de brazos eran ahora color gris metálico como la plata y tenía dibujadas en la parte externa e interna del brazo  flamas color rojo que nacían de dos círculos color rojo que rodeaban sus muñecas. El círculo de alrededor de la muñeca izquierda era su comunicador. Aún seguía con su máscara color rojo.

De la pupila del ojo de Camilo salió un rayo que  se convirtió en un anillo de energía el cual rodeó su cabeza y se transformó en un cilindro. Cuando su cuerpo estuvo  completamente dentro del cilindro, se produjo un destello de luz y apareció G Trooper con los brazos cruzados sin sus lentes. Su traje era similar al de R Trooper. En los lugares que el traje de R Trooper era rojo, el suyo era verde. Aún seguía con su máscara color verde.
—Desde hoy en adelante ustedes ya no serán V Trooper y los Light Warriors  —dijo Argos—.   Serán Violet Trooper, Red Trooper y Green Trooper; tres Light Troopers que luchan por el Amor y la Justicia.
—¿Qué dijiste?  —preguntaron Red Trooper y Green Trooper.
—Ustedes saben que siempre hemos sido Violet Trooper, Red Trooper y Green Trooper  —manifestó Violet Trooper—. El nombre de V Trooper y los Light Warriors lo usamos en nuestra antigua misión: vigilar las calles como justicieros. Ahora es el momento de empezar nuestra nueva y verdadera misión: buscar el Sagrado  Ojo de Espíritu y a su Portadora. Nosotros siempre hemos luchado por el Amor, por el amor a nuestro prójimo. Queríamos, de corazón, que nuestro mundo sea un lugar más bueno, más pacífico, más justo. Con el cambio de misión vamos a trabajar con mayor intensidad en ese objetivo, considerando nuestra verdadera motivación: el Amor.
—De acuerdo amiga.  –dijo Red Trooper.
—¿Y qué hacemos ahora?  —preguntó Green Trooper.
—Esperar.  —respondió Violet Trooper.
Red Trooper cruzó los brazos y no sintió la cicatriz en su costado izquierdo.
—Mi cicatriz, ¡desapareció!  —dijo él.
Violet Trooper miró su pierna izquierda y Green Trooper se tocó la espalda, cerca de su hombro izquierdo.
—¡Las nuestras también!  —dijeron los dos.
Ella pisaba con fuerza en el piso con su pie izquierdo y dio un gran salto, se elevó hasta los cuatro metros de altura. Cayó apoyada en la pierna izquierda y no perdió el equilibrio.
—¡Me siento mejor que nunca! ¿Y ustedes?  —dijo ella.
R Trooper movió con fuerza su cintura de un lado a otro, saltó y dio dos mortales invertidos en el aire. Cayó de pie.
—Yo me siento igual que tú.  –dijo él.
Green Trooper inhaló y exhaló varias veces con total normalidad. Sostuvo el aire momentáneamente y descargó un golpe con su brazo izquierdo en la pared de la entrada con tal fuerza que la rompió en mil pedazos.
—¡Estoy más fuerte que nunca!  —exclamó él.
—Se nota.  —dijeron Violet Trooper, Red Trooper y, Argos.
—Todo está bien pero, siento algo extraño en mi frente bajo la máscara.  —dijo Green Trooper.
Lo mismo sentía Red Trooper.
Ambos se quitaron las máscaras y se miraron mutuamente.
—¡Tienes una tiara color plata en la frente!  —exclamaron a la vez.
—Tu tiara es recta con tres surcos horizontales color verde. En medio tiene una especie de ojo color verde que está sobre los surcos. –dijo Red Trooper.
—La tuya también es recta con tres surcos horizontales los cuales son de color rojo. En medio tiene una especie de ojo color rojo que está sobre los surcos. —dijo Green Trooper.
Ambos vieron a Violet Trooper. Ella se quitó el antifaz y se pudo ver que tenía una diadema plateada.
—¡Te salieron ojos color violeta sobre las orejas!–exclamó Red Trooper.
Violet Trooper se sacó la diadema.
—Ah, los ojos están pegados a la diadema.
Violet Trooper se puso la diadema y dijo —: Desde ahora en adelante pelearemos sin máscara o antifaz.
—¡Nos van a reconocer!   —manifestó Green Trooper.
—¡Además perdemos la protección en la cabeza!   —exclamó Red Trooper.
—No se preocupen. Las tiaras protegerán sus cabezas y mantendrán en secreto su identidad.  —explicó Argos—. La misma función tiene la diadema de Violet Trooper.
 “¿Cómo?” pensó Red Trooper.
Él miró su muñeca izquierda y dijo—: Mi comunicador es ahora color rojo ¡Miren!  —puso su muñeca izquierda frente a su cara.
—El mío es ahora verde.   —dijo Green Trooper y  puso su muñeca izquierda frente a su cara.
Ambos vieron a Violet Trooper.
Ella sonrió y sacó de su falda su comunicador. Era de color violeta.

En esos momentos, Máscara Negra corría entre las tuberías de combustible.
Él se detuvo al ver a la falsa Pink Trooper metida en la jaula.
—Es más claro que el agua que esto es una trampa, pero no puedo dejarla ahí.   –dijo él.
De un sólo salto llegó hacia la jaula y con su espada abrió la puerta y sacó a la falsa Pink Trooper justo a tiempo. Cuando ellos cayeron al piso la jaula se precipitó al vacío. Al tocar suelo, la jaula provocó un gran estruendo.
—¡Ya estás a salvo!  —exclamó Máscara Negra mientras le desataba las manos.
—Gracias, eres mi héroe.
La falsa Pink Trooper lo abrazó. Ella sin que él se dé cuenta materializó un puñal y lo clavó en la espalda de Máscara Negra.
—¿Por qué…me… apuñalaste?   —preguntó Máscara Negra.
Ella saltó sobre una tubería. Sujetó con su mano derecha su blusa y con un sólo movimiento se quitó el traje de batalla, quedando completamente desnuda. Su cuerpo aumentó de tamaño hasta ser casi de dos metros, sus senos aumentaron de tamaño, sus ojos se volvieron violetas y, su pelo se hizo corto y rojo. Finalmente apareció  una ropa completamente negra formada por un pantalón negro ceñido al cuerpo, blusa negra que solo cubría sus senos y, cinturón y zapatos violetas.
—¡Viola!
—Sí, soy Viola. Máscara Negra, prepárate a morir.
Ella materializó una espada y saltó sobre él. Él se esquivó y escapó. Ella fue tras él. Ninguno de los dos se dio cuenta que el golpe de la jaula con el suelo ocasionó unas chispas que provocaron un pequeño incendio junto a un tanque de almacenamiento de combustible.

Violet Trooper, Red Trooper y Green Trooper esperaban el momento de entrar en acción.
—Tus botas ahora son más largas, te llegan hasta la rodilla. Te quedan bien pero, ¿cómo las sientes?  —preguntó Red Trooper.
—A pesar de ser más largas que las que tenía antes, las siento cómodas.  —respondió Violet Trooper.
—Afortunadamente las mías son como las anteriores. Me llegan hasta la canilla. No sé si me sentiría cómodo con unas más largas.  —comentó Green Trooper.
Se había levantado  la vasta derecha del pantalón hasta descubrir por completo la bota. Efectivamente le llegaba hasta la canilla.
Red Trooper levantó su vasta izquierda hasta descubrir su bota. Sus botas eran similares a las de Green Trooper, le llegaban hasta la canilla.
—La forma de mi traje cambió hasta adaptarse al de las otras Light Troopers, ellas tienen las botas hasta la rodilla. El de ustedes prácticamente se mantiene igual, sólo es más colorido. –dijo Violet Trooper.
—Tu falda es más corta.  Ya no te llega como antes, un poco más abajo de la mitad del muslo. Ahora te llega sólo un poco más arriba de la mitad del muslo. Además, parece que es aún más corta en los costados. Me gusta cómo te queda tu nueva faldita. –dijo Red Trooper.
Se escuchó un terrible estruendo dentro del Beaterio.
—¡Deja de verme las piernas y vamos a ver qué pasa!   —ordenó Violet Trooper.
Los tres entraron en el beaterio. Argos no fue tras ellos, entró por otro lado.

Viola saltó de nuevo sobre Máscara Negra. Él se defendió con su espada pero cayó al piso.
—¡Quiero ver tu rostro antes de matarte!  —dijo ella, y le quitó la máscara y el tapabocas.
—¡No puede ser él!  —dijo la reina Gloom al ver el rostro de Máscara Negra.
Ella veía todo a través de los ojos de Viola.
Viola levantó sobre su cabeza su espada y exclamó—: ¡Morirás!
Violet Trooper, Red Trooper y Green Trooper se pararon sobre una tubería cercana a ellos.
V Trooper apoyó su   mano derecha en medio de su bajo vientre con el dedo índice estirado, el cual empezó a brillar con una luz violeta.
Red Trooper estiró su brazo derecho hacia delante con los dedos estirados como garras de águila y apoyó su otro brazo sobre la articulación del codo.
—Rayo Justiciero. —dijo Violet Trooper mientras colocaba su brazo derecho en posición horizontal hacia delante, sujetaba su muñeca con la otra mano y, estiraba su dedo pulgar hacia arriba.
—Hielo Paralizante. –dijo Red Trooper.
El Rayo Justiciero destruyó la espada de Viola a escasos centímetros sobre la cabeza de Máscara Negra. La Niebla Paralizante asfixió el pequeño incendio junto a un tanque de almacenamiento.
—¡¿Quiénes son ustedes?! —preguntó Viola al ver a los tres Light Troopers.
—En otra ocasión, contestaremos a tu pregunta.  —dijo Green Trooper.
Cuando Viola regresó a ver a Máscara Negra, él ya no estaba. Cuando dirigió su vista hacia el lugar en el que se encontraban los tres Light Troopers, vio que habían desaparecido.
—¡Me la pagarán! ¡Los destruiré por meterse en mis asuntos, sea quienes sean ustedes!  —gritó ella.

Argos se reunió con los tres Light Troopers nuevamente y dijo—: Vengan muchachos, las Light Troopers están en peligro. Necesitan ayuda.
Los tres corrieron tras él.

Blanck estaba junto al agujero con las manos al nivel de sus ojos.  Viola se reunió con él.
— Máscara Negra y otros enemigos nos rodean.  —dijo ella.
—Parece que ellos lograron vencerte.
—No todavía.
—Ella avanzó unos pasos y gritó —: ¡Máscara Negra, entrégame los dos ojos de cristal que tú tienes o ellas morirán!
El aire dentro del agujero se hacía cada vez más escaso.
—Máscara Negra, tus protegidas morirán si no te rindes.  —dijo Viola.
Las cuatro Light Troopers se desmayaron debido a la falta de aire.
Máscara Negra se puso su máscara y se tapó la boca con su tapabocas.
—Está bien, me rindo.  —dijo y salió de su escondite.
—Muy bien, entrégame los ojos que están en tu poder.  —dijo Viola al verlo.
—No, no lo hagas ¡Nunca debes rendirte aunque la lucha parezca estar perdida! —exclamó Violet Trooper.
—Todas las personas que luchan contra el mal nunca deben rendirse ¡Siempre deben mantenerse firmes!   —manifestó Red Trooper.
—¡Siempre deben mantener la esperanza de que la ayuda llegará a tiempo!  —dijo Green Trooper.
—¡De nuevo esas voces!  —gritó Viola.
—¿Dónde están ustedes?  —preguntó Blanck.
—Acá arriba.  —dijo Violet Trooper.
Los tres estaban parados sobre el cuarto de control. Desde aquella ubicación habían visto el desarrollo de los acontecimientos.
Saltaron y cayeron de pie.
Violet Trooper se quitó el antifaz y, Red Trooper y Green Trooper se quitaron las máscaras.
—Soy Violet  Trooper y, mis amigos son:
—Red Trooper.
—Y yo, Green Trooper.
—¡Estamos aquí para salvar a las Light Troopers!  —exclamó Violet Trooper.
Como V Trooper y los Light Warriors habían luchado con seres humanos, usaban sus poderes sin fuerza letal. Como Light Troopers iban a pelear con los enemigos de Pink Trooper, seres no humanos, por lo que debían usar sus poderes con fuerza destructiva.
V Trooper dio un paso hacia delante, apoyó su   mano derecha en medio de su bajo vientre con los dedos índice y medio estirados, los cuales empezaron a brillar con una luz violeta.
Red Trooper dobló su brazo izquierdo hasta colocar su puño cerca del hombro
Green Trooper giró su cintura hacia la derecha mientras doblaba su brazo derecho hasta colocar su puño cerca del hombro.
—Rayo Justiciero Incrementado.  —dijo Violet Trooper mientras colocaba su brazo derecho en posición horizontal hacia delante, sujetaba su muñeca con la otra mano y, estiraba su dedo pulgar hacia arriba.
—Hielo Congelante.  –dijo Red Trooper mientras estiraba hacia delante su brazo.
—Anillo de Ataque.  —dijo Green Trooper mientras hacía lo mismo que Red Trooper pero con su brazo derecho y giraba su cintura hacia la izquierda.
El Rayo Justiciero surgió de ambos dedos con mayor intensidad, del  puño de Red Trooper brotó un rayo de hielo y del de Green Trooper emergió un disco de energía.
Los tres poderes se entrelazaron formando un rayo que golpeó a Blanck y lo arrastró por el suelo varios metros. Las Light Troopers fueron expulsadas del agujero y éste desapareció.
—Blanck, ¿estás bien?  —preguntó Viola. Ella estaba arrodillada junto a él.
Ella se puso de pie, gritó—: ¡Yo me encargaré de ustedes!  —y empezó a atacar a los tres Light Troopers con una gran cantidad de cuchillos que salían de sus manos.
Ese ataque era demasiado rápido para los nuevos Light Troopers. Sólo se esquivaban  a duras penas.

De repente, de la nada apareció un enorme gato colmilludo color gris, parecía un tigre dientes de sable, el felino más grande de todos los tiempos. El tamaño del gato gris era al menos un cincuenta por ciento más grande que del tigre moderno, el felino más grande actualmente. En su lomo tenía dos manchas que parecían el  símbolo más menos “±”, el más era negro y el menos era blanco. Tenía un ojo azul y el otro ámbar. El enorme gato esquivaba los cuchillos mientras corría hacia Viola. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, saltó sobre ella y la tiró al suelo. El ataque se detuvo. El gato tenía sus garras delanteras sobre el cuello de ella.
—No intentes nada, o me como tu cabeza.  —dijo el gato con una voz reverberante, que parecía la mezcla de la voces de un hombre y una mujer.
Los nuevos Light Troopers estaban listos para utilizar de nuevo sus poderes de ataque en caso que haga falta.

Una imagen de una mujer blanca de cabello negro puesta un vestido largo color negro de pronunciado escote apareció en el aire. Esa imagen era una mezcla de belleza y gran maldad. Belleza física y maldad interior.
—Blanck, Viola, ¡regresen!  —dijo la imagen.
—¿Por qué mi reina?   —preguntó Blanck.
—No preguntes insensato ¡Obedece!
—La próxima vez que nos encontremos, ¡los destruiré a todos!  —dijo Blanck.
Viola y él  desaparecieron.

Las Light Troopers recuperaron la conciencia,  se pusieron de pie y fijaron su mirada en los nuevos Light Troopers.
—¿Ustedes son V Trooper y los Light Warriors?  —preguntó Pink Trooper.
—Ellos eran V Trooper y los Light Warriors, Light Troopers de Paz y Justicia. Ahora son: Violet Trooper, Red Trooper y Green Trooper. Ellos son Light Troopers que lucharán, al igual que ustedes,  por el Amor y la Justicia.  —dijo el gato.
—Eso significa un cambio en nuestro lema.  —dijo Yellow Trooper.
—Gato, ¿quién eres tú?  —preguntó Violet Trooper.
—Soy ni masculino ni femenino, ni positivo ni negativo, ni día ni noche   —dijo el gato—.  Soy todo eso. Soy Yinyan. Ustedes me conocen como... 
Un destello emanó de “él”, aumentó de intensidad hasta hacerse cegador y disminuyó de intensidad hasta desaparecer.
En lugar del enorme gato llamado Yinyan estaba  Argos junto a una gata angora negra con ojos color ámbar que tenía en su lomo una mancha que parecía  un menos color blanco.
—Argos.  —dijo el gato.
—Y Ágata.  —dijo la gata.
—Nosotros somos más de lo que parecemos.  —añadió Argos.
—Nosotros formamos un todo que...  —intentó explicar Ágata.
—¡Máscara Negra, ¿dónde estás?! —empezó a gritar  Pink Trooper.
Al ver que todo estaba bien, él se había ido.
—Esta niña nunca va a cambiar.  —se lamentó Ágata.
—Pink Trooper, no te preocupes por él. Lo importante es que estamos a salvo gracias a nuestros nuevos amigos.  —dijo White Trooper.

Ambos grupos salieron del beaterio y se  colocaron uno frente al otro.

Pink Trooper era una chica blanca de cabello rubio ensortijado  peinado con una gran cola de caballo que le llegaba casi hasta la cintura, sus ojos eran de color azul.  Yellow Trooper era una chica de piel cobriza, de cabello negro peinado con una trenza primorosamente hecha que le llegaba hasta casi la mitad de la espalda, sus ojos eran de color café. Blue Trooper era una chica casi negra (la piel de ella no era tan negra como la de las mujeres afroecuatorianas que Red Trooper conocía) de rasgos orientales con cabello negro lacio que le llegaba hasta la cintura. White Trooper era una chica casi blanca, de cabello negro ensortijado y ojos color café.
Sus mini faldas, blusas, botas, diademas y guantes eran iguales a las de Violet Trooper. En los lugares que el uniforme de Violet Trooper era violeta, ellas lo tenían con su color.
Además, la flama externa del brazo izquierdo  de Pink Trooper parecía nacer de un pequeño corazón rosa que estaba sobre su muñeca. Además, ella era la única que tenía la blusa escotada. El escote no permitía ver ni siquiera un detalle de sus senos. El escote moría justo en el lugar que sus senos nacían.
La más alta de las chicas era White Trooper. Era tan alta como Green Trooper, ella debía medir 1.8 m. Blue Trooper medía lo mismo que Red Trooper, es decir, 1.75 m. Pink Trooper medía cinco centímetros más que Violet Trooper, es decir, medía 1.63 m. La más pequeña del grupo era Yellow Trooper quien medía máximo 1.5m
Red Trooper no pudo evitar pensar como Igor y Fernando, sus amigos del colegio. La más sexy, la que tenía el cuerpo más lindo, era White Trooper. Tenía el cuerpo parecido al de Guadalupe. La que tenía más trasero era Blue Trooper. Las mujeres de raza negra se caracterizan por tener más trasero que una blanca. La que tenía mejores piernas era Violet Trooper. Los amigos de colegio de Red Trooper pensaban que las piernas de Violet Trooper eran las mejores de la ciudad, Red Trooper debía admitir que ellos tenían razón. Yellow Trooper era la más delgada, sus senos y trasero eran pequeños, tenía el cuerpo parecido al de Venezia.
Se veía que un filo gris sobresalía de las faldas de ellas. Red Trooper supuso que se trataba de su ropa interior la cual debía ser un bóxer de licra como lo era la de V Trooper.
—Siete Light Troopers y dos gatos se han reunido. El equipo está completo.  —dijo  Argos.
—V Trooper, no, Violet Trooper. —dijo White Trooper.
—Y los Light Warriors.  —dijo Blue Trooper.
—Red Trooper y Green Trooper.   —corrigió Yellow Trooper.
Red Trooper y Green Trooper tenían los brazos cruzados y Violet Trooper tenía la mano derecha apoyada en la cintura y el otro brazo en reposo.
Los tres mantenían sonrisas amigables.
—Violet Trooper, ¿eres tú la Portadora del Sagrado Ojo de Espíritu? Y ustedes dos, ¿son sus guarda espaldas?  —preguntó Pink Trooper.
—No, soy sólo otra Light Trooper al igual que tú.  —respondió Violet Trooper.
—Green Trooper y  yo somos dos chicos afortunados que ayudamos a Violet Trooper en su misión.  –dijo Red Trooper.
“Mina nos lo hubiera dicho si fuera la Portadora” pensó Red Trooper.
—Y ahora nuestra misión es la misma de ustedes, buscar el Sagrado Ojo de Espíritu y a la Portadora. Va a ser agradable tener por compañeras a cinco hermosas chicas.  —comentó Green Trooper.
—Estamos felices de conocerlas.  —dijeron los tres mientras extendían las manos hacia ellas.
—Igualmente.  —dijeron ellas e hicieron lo mismo.
Los nuevos Light Troopers empezaron a estrechar las manos de cada una de ellas. Se produjo un enredo de manos que causó risa a todos.
—¡No tenemos tiempo para juegos!  —dijo Argos—  Debemos cumplir una misión. Mañana hablaremos al respecto en el Museo Japonés.
—Entonces nos vemos mañana a las 17H00.  —dijo Violet Trooper.
Ella y Argos saltaron hacia el techo de una construcción que estaba tras de los tres nuevos Light Troopers.
—Hasta mañana, amigas.   –dijeron Red Trooper y Green Trooper, e hicieron lo mismo que Violet Trooper y Argos.
Casi inmediatamente se perdieron de vista.
—Esos cuatro tienen mucha prisa.  —dijo White Trooper.
—Violet Trooper contagia su impaciencia a esos dos.  —comentó Blue Trooper.
—Se han unido dos grupos con dos jefas ¿Quién será la jefa del nuevo grupo?  —preguntó Yellow Trooper.
—Creo que Pink  Trooper.  —respondió Ágata.
—Ella es muy buena y agradable. Ambos chicos son simpáticos ¡Nunca me imaginé que tendría por compañeros a chicos tan guapos!—dijo Pink  Trooper.
Ella estaba ajena a la conversación que mantenían sus amigas.
—Ágata, ¿el nombre de ese gatote dentón tiene que ver con el Yin y el Yan?  —preguntó Blue Trooper.
—Digamos que sí.
—Si tú, una gata negra con una mancha que parece un menos color blanco en el lomo, nos diste los poderes de Light Trooper, nosotras somos las negativas y oscuras. —opinó White Trooper.
—No es así. Mi obligación era vigilar, mejor dicho, dar los poderes al grupo de Light Troopers formado sólo por chicas. Argos debía dar los poderes al grupo de Light Troopers formado en su mayoría por chicos. Es simple.
—¿Por qué dijiste vigilar? —preguntó Yellow Trooper.
—¡Mejor vámonos a casa! Ya es muy tarde.
Empezaron el camino de regreso.

Después de recorrer 30 Km. en media hora, en línea recta y saltando sobre los techos de los edificios que les cortaban el paso, Violet Trooper, Red Trooper y Green Trooper se detuvieron en la parte sur del parque Bicentenario.
—Nosotros tendremos una reunión previa en mi casa a las 15H00.  —dijo Violet Trooper.
—¿Qué vamos a tratar en esa reunión?  —preguntó Red Trooper.
—Ustedes deben conocer algo más sobre las otras Light Troopers y sobre ustedes mismos. —respondió Argos.
—¿Sobre nosotros? ¿Qué?  —preguntó Green Trooper.
—Todo será aclarado mañana.  —respondió Violet Trooper.
Ella  regresó a ver a Red Trooper  y dijo con una sonrisa en los labios— : Me imagino que ya decidiste cual es la más sexy del grupo y cuál es la que tiene las piernas más lindas. También te diste cuenta que la ropa interior de ellas es como un bóxer de licra igual al mío.
Red Trooper quedó boquiabierto.
Violet Trooper y Argos se despidieron y  tomaron el camino que va por la derecha del Parque.
—Estabas pesando lo mismo que yo pero, parece que eres un libro abierto para ella.   —comentó Green Trooper.
Red Trooper y Green Trooper fueron  hacia la avenida Mariscal Sucre.

Después de pocos minutos se detuvieron frente a la tienda para mascotas que tiene un perro orejón de perfil en su fachada.
—Yo también creo que va a ser agradable trabajar con ellas en su misión, especialmente con White Trooper.  –dijo Red Trooper.
—La misión de ellas es también la nuestra. Creo que Mina nos explicará algo más sobre la misma mañana.  —dijo Green Trooper.
Se despidieron y Green Trooper se desvió para ir a su casa. Red Trooper siguió adelante hacia su edificio.

Al rayar el alba Gabriel abrió la puerta de  su departamento y vio a alguien sentado en el sofá de la sala.
—Hola Máscara Negra ¿Cómo está tu herida?  —dijo Viola.
—¡¿Cómo me encontraste?!
—Fue fácil dar contigo. Para mí es muy  sencillo vincular un rostro a un nombre y a una dirección.
—¿Qué deseas?
—Primero que respondas a mi pregunta.
Él puso su mano derecha en su espalda bajo su hombro izquierdo, se tocó y le mostró la mano a Viola.
—Tu mano está manchada de sangre. Espero que no mueras… antes que hablemos.
—No te preocupes. No planeo morir… hoy.
—Pero puedes desmayarte. Toma asiento, por favor. Estás en tu casa.
Gabriel se dejó caer en un sillón y dijo —: Te escucho.
—Quiero que peleemos por los Ojos de Cristal. Si me vences, te doy los que están en nuestro poder y viceversa.
—De acuerdo ¿Dónde y cuándo?
Apareció una imagen holográfica de un edificio de veinte pisos de alto color negro que tenía en su terraza un ojo dentro de un triángulo.
—Nos encontraremos hoy tarde en ese lugar.
—¿Quieres que peleemos en la torre de Saurón? –preguntó Gabriel mientras mantenía una sonrisa burlona en sus labios.
—¡Esa es nuestra Torre Oscura! ¡Fíjate que el Ojo está en medio de un triángulo!
Gabriel la miró fijamente y exclamó —: ¡Ustedes son las fuerzas oscuras que se han apropiado de los símbolos sagrados!
—Ahora nosotros somos las fuerzas oscuras que tienen en su poder los símbolos sagrados.
—¿Dónde está ese edificio?
—Está en el Parque Metropolitano.
—¡Estaré ahí sin falta hoy por la tarde!
—¿Podré confiar en tu palabra? ¿Tendré que llevarme a alguien cercano a ti para asegurarme que te presentarás? –preguntó Viola en tono burlón.
—No tengo a nadie.
Viola, después de fijar un par de minutos su atención en Gabriel, dijo —: Veo que te sientes el hombre más solitario del mundo porque tus padres murieron cuando eras niño. Tendré que confiar en tu palabra.
—Estaré ahí. No dudes de mí.
—Nos vemos entonces.
—Al suplantar a Pink Trooper, tú das a entender que los imitadores son malos
—Los imitadores son fans o personas que se inspiran para ser algo más de lo que son.
Viola desapareció.
Una menuda chica pelinegra y trigueña de máximo trece años de edad irrumpió abruptamente en la sala y exclamó —: ¡¿Qué es eso que te sientes el hombre más solitario del mundo?! ¡¿Aún no te convences que mi papá es tu tío y que soy tu prima?!
—Julieta, vas a despertar a tu papá.— dijo Gabriel dulcemente.
—¡¿No te hemos demostrado que te queremos mucho?!
—¿Viste con quien estaba?
—Sí, con una mujer que se esfumó en el aire.
—Ella no debía saber que tengo familiares porque podría hacerles daño.
—¡¿Por qué?! ¿Acaso es una especie de ser maligno o algo así?
—En efecto. Es una mujer muy peligrosa.
Julieta no sabía qué decir.
—¿Escuchaste como ella me llamó?
—Te dijo, te dijo –Julieta desorbitó los ojos— ¡Te llamó….!
—No grites, por favor.
—Máscara Negra –dijo casi en un murmullo—. Tú eres el novio de Pink Trooper.
—¿Novio de Pink Trooper?
—Así dicen ¿Te gusta ella?
—Sí.
—¿Qué pasó con Abigail?
—Creo que vamos a terminar.
Julieta sacudió la cabeza y se puso de pie.
—¿A dónde vas? –preguntó Gabriel.
—Voy a buscar el botiquín de primeros auxilios para al menos limpiarte esa herida. Quiero hacer lo posible para evitar que esa mujer tenga ventajas sobre ti.
Julieta fue al baño.

A Andrés le costó levantarse para ir a clases, pero lo logró. Durante esa mañana se mantenía alejado del quinto piso. Lorena Fernández, White Trooper, estudiaba en ese piso. Él no quería encontrarse con ella antes de que los presenten formalmente en la reunión de ese día por la tarde.
—Andrés, acompáñame, por favor, a la AEPRIP. Necesito sacar unas copias.  —dijo Adriana.
—Vamos a la copiadora que se encuentra en el primer piso.
—No, es muy lejos y hay mucha gente. Solo bajemos un piso.
—Yo me quedo aquí entonces.
—Está bien ¡Nos vemos más tarde!  —dijo algo molesta.
Adriana bajó las gradas, entró en el quinto piso y, se encontró a Lorena.
—¿Eres amiga de Andrés Fernández?  —preguntó Lorena.
—Puede decirse que sí. Él se quedó en el curso. Si quieres, puedes ir a buscarlo. Nuestro curso es el aula 601.
—No. Gracias por tu ayuda. Adiós.
Lorena se fue a su curso.
—¿Qué se traerán esos dos entre manos?  —se preguntó Adriana.
Ella siguió su camino hacia la AEPRIP.

Lorena se sentó en su pupitre.
"Estoy casi segura que Andrés Fernández es Red Trooper. Quisiera encontrarme con él para ver si sus ojos son verdes al igual que los de mi nuevo compañero, pero se oculta en su curso. Tal vez  sepa que soy una Light Trooper." pensó.

Por la tarde Andrés fue a casa de Mina de acuerdo a lo planeado.
—Ustedes deben conocer los verdaderos nombres de sus compañeras. La primera Light Trooper del otro grupo y jefa del mismo es Pink  Trooper   —dijo Argos—.   Su verdadero nombre es Katherine Ibeth Martínez Godoy. Ella tiene quince años de edad, nació en Quito y está en tercer curso del Colegio Anderson. Ella es una chica muy emotiva y romántica. Obtuvo sus poderes a inicios de este año, casi al mismo tiempo que apareció el  primer juego sobre ustedes. Ella peleó sola contra algunos monstruos llamados Engendros. En la mayoría de las peleas, Máscara Negra, el joven vestido de negro que rescataron en el beaterio, le proporcionaba ayuda. Ella lo admira tanto que se enamoró de él.
—Por eso ella es el Soldado  Rosa.  –comentó Andrés.
—Puede decirse que sí.  —dijo Mina.
—La segunda Light Trooper en aparecer fue Yellow Trooper   —dijo Argos—.   Su verdadero nombre es Diana Rosa Chiliquinga. Ella acaba de cumplir quince años, es una indígena otavaleña y  está en cuarto curso del colegio Anderson. Diana es la chica más inteligente de todo el hemisferio occidental. Digo esto porque ella ganó fácilmente el concurso intercolegial en el cual participaron  los mejores estudiantes de todo nuestro continente y además, tiene el IQ más alto de toda América. Por eso, Ágata, la gata negra, creyó que Diana era un Engendro y casi hace que Pink  Trooper peleé contra ella. Afortunadamente las cosas fueron aclaradas y Diana obtuvo su ojo de transformación.
—Por sus cualidades ella es el Soldado  Amarillo.  —comentó Camilo.
—Sí, amigo.  —dijo Mina.
—La tercera Light Trooper es Blue Trooper  —continuó Argos—.   Su verdadero nombre es Akemi Abigail Nakazato Chalá. Nació en Quito, es hija de padre japonés y madre afro ecuatoriana, tiene dieciséis años de edad y está en quinto curso del colegio Simón Bolívar. Ella  vive con su bisabuelo en el Museo Japonés ya que sus padres murieron en un accidente de tráfico cuando ella era pequeña. Abigail, Biga para sus amigos,  ayuda a su bisabuelo en el Museo Japonés que él construyó en el sector nororiental de esta ciudad. Abigail tiene un carácter muy fuerte, casi temperamental. Ella es muy enérgica. Las tres Light Troopers descubrieron que su enemigo era Azu, uno de los señores del Reino de Oscuridad. Ellas pelearon contra él con la ayuda de Máscara Negra en la ensambladora de autos que está al norte de la ciudad ¿Recuerdan? Luego tuvieron que enfrentarse contra un nuevo enemigo, Amaretto, otro de los señores. Ellas no tuvieron que destruirlo ya que de eso se encargó Viola porque, según la gente del Reino de Oscuridad, él demostró debilidad al enamorarse de Ingrid, la mejor amiga de Katherine.
—Y antes de que interrumpan, por su  forma de ser, Abigail es el Soldado  Azul.  —dijo Mina.
—Yo continúo –dijo Andrés—.  La cuarta Light Trooper es White Trooper. Su verdadero nombre es Nadia Lorena Fernández Chamorro. Ella nació en Tulcán, tiene casi dieciocho años de edad y está en el primer nivel de prepolitécnico de la Escuela Politécnica Nacional. Vive con su hermano mayor que sigue Electromecánica en el Instituto de Tecnólogos de la misma universidad. Tengo entendido que ella siempre procura hacer lo correcto para ella sin afectar los intereses de los demás. Es una persona que vive sin culpa porque evita hacer cosas que le generen ese sentimiento. Es la misma persona en todas las circunstancias.  En otras palabras, vive la pureza de espíritu.
—Eso hace que ella sea el Soldado  Blanco.  —dijo Mina.
—Lo que no sabes es que ella obtuvo sus poderes en la pelea por el primer ojo de cristal contra Viola y contra la primera de las Siete Bestias de Piedra. Por poco esa fue su primer y única pelea como Light Trooper ya que estuvo a punto de morir a manos de Viola ¿Has hablado con ella?  —dijo Argos.
—No, tengo mis informantes ¿De qué Bestias de Piedra hablas? ¡¿Por qué estuvo ella a punto de morir?! —dijo Andrés.
—Luego les hablaré algo acerca de esos dos temas.
—Bueno   —Andrés vio a Mina— . Como nos unimos al grupo de Pink Trooper, la quinta Light Trooper es Violet Trooper. Su verdadero nombre es Mina Valeria Velástegui Duarte. Nació en Cali hace dieciséis años. Está en quinto curso del colegio 24 de Mayo. Ella fue V Trooper, la hermosa vigilante que cuidó las calles de Cali y de Quito. Llegó a ser la jefa del grupo llamado: V Trooper y los Light Warriors. El mayor ideal de ella es que la Justicia, la igualdad y el respeto reinen en el mundo. Su ideal se ve reflejado en su forma de ser. Eso la califica como el Soldado  Violeta. Además, si no me equivoco, ella también transmuta las cosas, cambia lo malo por bueno. A mí me transmutó prácticamente en un Latin Lover. Antes era muy tímido.
—A mí también me transmutaste Mina. Ahora soy muy valiente. Antes tenía miedo hasta  de la oscuridad.  —comentó Camilo
—El sexto Light Trooper es Red Trooper  —dijo Mina mientras  miraba a Andrés—. Su verdadero nombre es François Andrés Fernández Vásquez. Tiene diecinueve años de edad. Nació en Quito. Estudia en el primer nivel de prepolitécnico de la Escuela Politécnica Nacional. Él fue el Light Warrior conocido como R Trooper. Cuando obtuvo sus poderes, él era un chico muy tímido, como tú lo dijiste. Ahora es, por su propio esfuerzo, un gran guerrero, una gran persona y, un gran amigo. Él es un chico muy tranquilo y apacible, la mayoría de las veces, cuando no está alabando a sus amigas o averiguando la vida de las chicas que le interesan. Si trabaja mucho se convertirá en el chico rojo del grupo. Tengo que darte un consejo: Creo que la confianza que tienes en ti mismo te motiva decir que eres un Latín Lover. Esa auto confianza no la uses sólo para conquistar chicas, úsala en todos los aspectos de tu vida. Úsala en tu educación, y saldrás bien. Úsala en tu vida profesional, y tendrás un buen trabajo. Si confías siempre en ti mismo, conseguirás todo lo que tú quieras,  sin importar cuán difícil sea o sin importar que pienses que no estés listo.
—Gracias amiga por hablar así de mí y por aconsejarme.
—¡Es lo menos que puedo hacer por ti! Si alguien me dijera que Andrés Fernández era un chico muy tímido, muy callado, con baja autoestima, no le creería.
—El séptimo Light Trooper, no por eso el menos importante, es Green Trooper. Anteriormente conocido como G Trooper   —dijo Camilo—.  Su verdadero nombre es Camilo Ramón Fernández Godoy. Nació en Quito. Tiene diecisiete  años de edad y está en sexto curso del colegio San Gabriel. G Trooper fue el Light Trooper más fuerte de su grupo. Nunca se imaginó que  pelearía contra malhechores. Él vio en su misión la oportunidad para lograr su ideal: ayudar a su prójimo. Eso lo ha hecho y espera seguir haciéndolo. Por eso él es el Soldado Verde.
—Hablaste muy bien. Has conseguido trabajo para ciento sesenta personas.  Si alguna vez fuiste miedoso, ahora eres extremadamente valiente.  —dijo Mina.
—¿No eres primo de Pink Trooper? –preguntó Andrés en tono bromista.
—No, al igual que no lo soy de White Trooper ni de ti –sonrió pícaramente— ¡Espero que no seas primo de ella!
—Lo mismo espero, lo mismo espero.
—Muchachos, ustedes pueden hablar con todas las Light Troopers usando sus comunicadores. Todas las teclas han sido activadas ¿Vieron cuando se encendieron con diferentes destellos?  —dijo Argos.
—Así que los comunicadores no solo cambiaron de color.  –opinó Andrés.
“¿A qué rato se encendieron las teclas?” pensó él.
Camilo estaba presionando algunas teclas de su comunicador.
—¿Pueden prestarme sus comunicadores?  —preguntó Camilo.
Mina y Andrés hicieron lo que les pidió.
Camilo separó las cubiertas laterales del comunicador de Mina y quitó  las correas al de Andrés  y al de él. De cada costado del comunicador de Mina sacó un par de alambres. Conectó dos en cada uno de los otros comunicadores.
—Las instrucciones dicen que conectados así forman la Central de Comunicaciones de los Light Troopers, CCLT en siglas. La función de rastreo ha sido mejorada. Con ella se puede localizar a cualquier Light Trooper sin importar el lugar en el que se encuentre y entrega signos vitales apretando un botón. Se representa a cada Light Trooper por su color característico. También puede proporcionar cualquier información obtenida de los satélites.  —explicó Camilo.
Él activó la función de rastreo. A Katherine se representó por un pulso rosa, ella estaba por el estadio olímpico Atahualpa. Camilo apretó un botón y aparecieron lecturas de pulso y  temperatura corporal. Las lecturas indicaban que ella estaba agitada por correr a toda prisa. Diana fue representada por un pulso amarillo, Lorena por un pulso blanco. Ambas estaban en sus casas. Abigail fue representada por un pulso azul, ella estaba en el Museo Japonés. Mina, Andrés y Camilo fueron representados por pulsos violeta, rojo claro y verde  que estaban en un mismo lugar.
—Es importante que sepan algo.  —dijo Mina.
Camilo puso la central de comunicaciones en la cama de Mina sin desconectar el sistema de rastreo.
—Ustedes dos, yo y las demás chicas trabajamos como un solo equipo anteriormente. La misión de cuidar y proteger a la Portadora del Ojo  no es nueva para nosotros. Éramos un grupo élite de la guardia real en el Reino de Luz de la Tierra.
Andrés y Camilo  la vieron estupefactos.
—Recuerden que la existencia que tenemos ahora no es la única. Un ser cuando muere no deja de existir. Sólo cambia de situación cuando nace o cuando muere. Una de nuestras existencias la vivimos en el Reino de Luz de la Tierra, junto con las demás Light Troopers y con la Portadora. No sé porqué ese reino tenía ese nombre.
—Antes de seguir, nos gustaría saber qué son los remolinos que aparecieron en nuestros nuevos Ojos de Transformación.
—Andrés, ¿has leído todos los libros que te presté?
—Sí, Mina.
—Entonces, tú sabes qué son esos remolinos.
Después de mantenerse un par de minutos en silencio, Andrés preguntó —: ¿Esos remolinos son chacras?
—Sí.
—Pero los chacras que están en el bajo vientre, boca del estómago y entrecejo no son de ese color.
—Piensa que ahora nuestros Ojos de Transformación son lentes que permiten manifestar el poder de esos tres chacras, los cuales, se dice, están vinculados a las características que representamos. El color depende del lente con que se mire. Mi Ojo de Transformación hace que mi chacra del bajo vientre, mejor dicho, de mi ombligo, sea visto de color violeta para vincularlo con la llama de la Justicia y Transmutación.
Andrés y Camilo la miraron estupefactos.
—Cuando tengamos un poco más de tiempo, les puedo explicar mejor.
—El motivo de la reunión de hoy tarde es...  —dijo Argos.
Argos fue interrumpido por un sonido inquietante emitido por la CCLT.
Camilo la recogió y exclamó—: ¡Una señal ha desaparecido!
—¿De quién?  —preguntó Argos.
—De Katherine. Voy a aumentar la potencia para tratar de localizarla –apretó algunas teclas— ¡Parece que desapareció del planeta!
—Sólo existe una manera para que algo semejante ocurra. —dijo Mina.
—El Reino de Oscuridad la ha capturado ¿Dónde se encontraba ella antes de desaparecer?  —preguntó Argos.
—Estaba en el Parque Metropolitano.  —respondió Camilo.
—¿Sabes a dónde iba ella?  —preguntó Andrés.
—Según el noticiero, apareció de la nada en ese parque un edificio de veinte pisos.
Mina se puso de pie y dijo—: Es posible que ese lugar haya sido construido por el enemigo. Debemos reunir a todo el equipo para ir a salvarla. Chicos, voy a cambiarme de ropa. Esperen afuera por favor.
Andrés y Camilo salieron.

Después de cinco minutos, ella salió.
Andrés se asomó  hacia dentro y vio el uniforme de ella tirado en el piso y todos los cajones de su armario abiertos.
—Vámonos ya, curioso.  —dijo Mina.
—No te preocupes, mi cuarto siempre luce igual.  –comentó Andrés
Salieron a la calle y se subieron en un bus para ir hacia el Museo Japonés.

Katherine había estado en el parque la Carolina y corría hacia la avenida 6 de diciembre.
—¡Que desgracia! Justo en el día en el que todos me esperan tuve que hacer trabajo comunitario en el parque la Carolina después de clases por haberme portado mal en el colegio. Ya sé lo que Biga va a decirme: "¡Eres una irresponsable! ¿Crees que siempre debemos esperarte?"  —se lamentaba Katherine mientras corría.
Más adelante vio que Gabriel caminaba pesadamente. Ella se acercó  silenciosamente y le palmeó en la espalda. Él disimuló el dolor que sintió.
—¡Hola!  —dijo Katherine efusivamente.
—Hola Katy. Tú siempre tan jovial. –dijo él tristemente.
—Claro. Soy una chica joven, muy jovial, y despreocupada, en cambio ¡tú eres un tipo muy amargado!
—Sigue así Katy, no cambies.
Gabriel siguió su camino.
La actitud de Gabriel dejó desconcertada a Katherine. Ella se dio cuenta que la mano con la que le palmeó la espalda estaba manchada de sangre.
—¡Gabriel está sangrando! Tal vez se lastimó ¡No me importa lo que le pase!  —dijo Katherine.

Al poco rato Gabriel estaba en el Parque Metropolitano.
De pronto él sintió que alguien le ponía una mano en el hombro derecho. Instintivamente se puso en guardia.
—¿Qué te pasa? ¡¿Estás loco?!
—Katy, ¿qué haces tú aquí? ¿No crees que sea peligroso estar aquí? Por eso la policía está controlando la entrada al parque ¡No puedo creer que me hayas seguido hasta aquí! Los policías nos pueden meter presos si se percataban que entramos en el parque a hurtadillas.
—Estaba preocupada por ti ¡Deberías ver a un doctor para que te cure!
—Más tarde lo haré ¡Tú quédate aquí!
Gabriel la dejó sola.
"¿Quién se cree que es?" pensó Katherine.
Ella fue tras él.

Cuando Gabriel estaba cerca de la Torre Oscura, una extraña niebla de color negro lo rodeó y se escuchó una risa malvada de mujer.
—¡Viola!
—¿Qué es esto? ¡Tengo miedo!  —gritó Katherine.
—¿Por qué me segui...? —preguntó Gabriel.
Ambos se desvanecieron dentro de esa niebla.
—¡¿Vio capitán?! –preguntó una mujer policía.
—Lo vi. Una joven pareja se esfumo dentro de una niebla oscura. Este asunto se complica cada vez más. –respondió el capitán Rodríguez.
—¿Llamo a V Trooper y a los Light Warriors?
—Aún no.

Rato después Mina, Andrés, Camilo y, Argos  llegaron al Museo Japonés sin que se dieran cuenta las chicas del otro grupo de Light Troopers que estaban ahí reunidas.
—Katy está tardando mucho ¿Dónde estará?  —dijo Abigail.
—Puedo decir que no está en su casa ya que, antes de venir para acá la llamé por teléfono y su madre me dijo que todavía no llegaba.  —dijo Lorena.
—Yo he intentando llamar a su comunicador pero parece que no funciona.  —dijo Diana.
—La razón por la cual el comunicador de Katherine no funciona es que ella ha sido capturada por el Reino de Oscuridad.  —explicó Mina.
Todas regresaron a ver al grupo de Mina. Ellos estaban parados al filo de las escaleras.
—¿Quiénes son ustedes?  —preguntó Abigail.
—¿No me reconocen?  —preguntó Argos.
Diana lo vio y dijo—: Tú eres Argos. Entonces, la chica es Violet Trooper, el chico rubio de lentes es Red Trooper y el de pelo negro de lentes es Green Trooper.
—Mi verdadero nombre es Mina Velástegui, el chico rubio se llama Andrés Fernández y el otro se llama Camilo Fernández, sin parentesco entre los dos. Podremos conocernos mejor en otra ocasión ¡En este momento no podemos perder más tiempo!  —dijo Mina.
—Perdí la señal de Katherine en el Parque Metropolitano.  —explicó Camilo.
—Creemos que ella iba hacia ese edificio que apareció en ese parque. –manifestó Andrés.
—Es posible  que ese edificio haya sido construido por el  Reino de Oscuridad.  —explicó Mina.
—No debería preocuparme por Katy.  —dijo Ágata.
Las tres chicas no decían nada, pero se podía ver reflejada en sus rostros  la desconfianza que sentían.
Mina dio media vuelta e hizo el ademán de irse. Andrés y Camilo hicieron lo mismo.
—¡¿Vienen o no?! Debemos salvarla.  —dijo Mina aplomadamente.
Las otras chicas decidieron ir con los tres y se encaminaron hacia el Parque Metropolitano.

El Parque Metropolitano, ubicado al norte de ciudad, al oriente del estadio Atahualpa, mide 557 hectáreas. Es considerado el pulmón de la ciudad. Es un lugar lleno de arboles con varias zonas de esparcimiento en donde se puede practicar varios deportes, incluidos el ciclismo de montaña ya que cuenta con una gran pista construida para ese fin.

Gabriel recobró la conciencia. Él se dio cuenta que estaba en el primer piso de la Torre Oscura. Katherine estaba a su lado, todavía inconsciente. Ellos no estaban solos.
—Al fin despertaste.
—¡Viola! ¡No metas a la chica en este lío!
—Coloca tus ojos junto a los nuestros y nada le pasará a ella.
En la mitad de la distancia que los separaba aparecieron cinco ojos hechos de piedras preciosas.
—Está bien.  —dijo Gabriel.
Él colocó los dos ojos que tenía junto a los otros y volvió junto a Katherine.
—Eres un ingenuo  —dijo Viola y levantó la voz— ¡Blanck, tengo las siete piedras!
Blanck apareció y las recogió.
—Gracias por ser un idiota confiado.  —dijo Blanck.
Gabriel le lanzó un dardo de treinta centímetros de largo  pero Blanck desapareció.
El dardo siguió su camino.

El grito de dolor de Viola despertó a Katherine. Ella vio sangrar el rostro de su enemiga.
—¡Desgraciado! ¡Te atreviste a atacarme! Acepta tú derrota ¡El Sagrado Ojo de Espíritu será nuestro!  —dijo Viola.
"¿Por qué Gabriel sabe del Sagrado Ojo de Espíritu?" pensó Katherine.
—¡Traten de llegar al último piso!  —exclamó Viola y se esfumó en el aire.

Mientras Gabriel y Katherine miraban a su alrededor buscando una manera de subir, el piso sobre el cual estaban de pie desapareció y, empezaron a descender en caída libre.
Se le levantó la falda a Katherine hasta taparle la cara. Ella empezó a luchar por bajársela. Ella no se esperaba estar en la situación en la que se encontraba, cayendo sin control en un profundo agujero. Lo único que podía hacer era tratar de cubrir su ropa interior.
En tanto, Gabriel trataba de buscar una manera de salir del agujero que debía medir alrededor de doscientos metros de diámetro.
Después de eternos segundos, él divisó una saliente  y en el lado opuesto una cadena que colgaba de una viga horizontal de metal pegada a la pared del agujero.
Estiró su mano izquierda para agarrar una de las manos de Katherine.
—¡¿Qué haces?! –preguntó ella.
—Dame una mano.
Ella sujetó la mano de Gabriel con su derecha instantes antes que él sujete la cadena y empezaron a columpiarse como si se trataran de un péndulo. Dado que la cadena no era lo suficientemente larga para llevarlos a la saliente, Gabriel orientó su movimiento hacia la saliente. Cuando su movimiento pendular llegó a su máxima elongación se soltó y puso su cuerpo bajo el de Katherine. Cayeron en la saliente y se resbalaron hasta chocarse con la pared del agujero.
—¿Estás bien? –preguntó él adolorido.
—¡¿Estás loco?! ¡Tú estás herido! –exclamó ella mientras se ponía de pie.
Ella le ayudó a que se sentara.
—Quítate la camisa. –dijo ella.
Él se quitó el saco y la camisa.
—¡Te está sangrando la herida! —exclamó ella.
—No debe ser nada.
Ella abrió su mochila y sacó una botella.
—¿Qué vas a hacer? —preguntó él.
—Voy a lavarte la herida con agua.
—¿Siempre traer una botella de un litro de agua?
—Sí. Recuerda que debemos tomar ocho vasos de agua al día.
Ella empezó a regar agua sobre la herida.
—¡La herida parece profunda! –exclamó ella.
—No está tan mal como parece.
Ella dejó a su lado la botella vacía y empezó a sacar pedazos de su falda.
—¿Por qué destrozas tu falda?
—Necesito tela para vendarte.
Ella dobló el pedazo más limpio y lo puso sobre la herida. Con el resto de tela envolvió parte del torso de Gabriel.
— Si tuviera aunque sea agua oxigenada, te curaría mejor. —dijo ella.
—Muchas gracias, Katy. —dijo él mientras trataba de ponerse la camisa.
—Tratar de curarte es lo menos que puedo hacer. Tú me salvaste la vida.
Él empezó a tocar la pared.
—¿Qué estás haciendo? –preguntó ella.
—Buscando una manera de salir.
Después de recorrer la pared con sus manos se agachó y empezó a buscar en la saliente.
Metió una mano en un pequeño agujero y levantó una tapa.
—¿Qué es eso? –preguntó ella.
—Parece ser una especie de panel de control.
Él apretó un botón y la saliente empezó a subir.
Salieron del agujero.
Cuando veían los árboles del parque Metropolitano a través de una ventana que parecía llegar hasta el techo del edificio, ella dijo —: Estamos a salvo.
—No lo creas.
De pronto   el vidrio se oscureció completamente y alrededor de la saliente aparecieron paredes hechas de una sustancia que olía a podredumbre, a infección, a corrupción, a maldad, a la más pura maldad.
Katherine dirigió su atención hacia Gabriel para evitar ver el escenario aterrador en el que se encontraban.
—¿Cómo hiciste que se mueva la saliente?
—Mira. El panel tiene un botón con forma de flecha hacia arriba. –dijo Gabriel mientras lo señalaba.
—¿Qué sabes tú del Sagrado Ojo de Espíritu? Si no quieres, no me respondas.   –dijo ella.
Él sonrió y respondió—: Cuando era niño, fui víctima de un accidente de tránsito en el cual murieron mis padres y perdí la memoria. Desde ese día he tratado de saber quién soy porque no recuerdo nada antes del accidente. Un hombre que se identificó como mi tío me dio abrigo y me dijo que mi nombre era Gabriel Zaldumbide. Él tiene una hija que me llama primo. Hace tres años lo convencí de venir a Ecuador.
—¿Dónde vivías?
—En Canadá. Según el hombre que dice ser mi tío, nuestra familia es ecuatoriana. Él me contó que mi padre y él obtuvieron residencia canadiense para sus familias y viajaron a Canadá a probar suerte. Mi vida ha sido relativamente tranquila en Quito, me he sentido en casa, hasta que empecé a soñar con una linda joven negra vestida con una túnica blanca. Ella me pidió que busque algo llamado el Sagrado Ojo de Espíritu. Creo que si encuentro ese objeto recuperaré mi memoria y sabré quien soy realmente.
—¿Viste mi ropa interior?
—De reojo, sí.
—¡Voy a contarle a Biga que lo hiciste!
—Tú debes saber que lo nuestro no funcionó y que vamos a terminar. Creemos que es lo mejor para los dos.
—Yo creía que tú eras  el hombre más repugnante del mundo.  Pero, ahora creo, que eres... el segundo hombre… más repugnante… del mundo.  —dijo Katherine mientras se sonrojaba.
Gabriel sonrió y vio hacia el vidrio oscurecido.

Mientras tanto, los demás miembros del grupo de Light Troopers subían hacia el Parque Metropolitano desde el estadio Atahualpa.
—Tienes dos buenos amigos.  —dijo Lorena.
—Sí, Mina y Camilo.   –respondió Andrés.
—No me refiero a ellos, sino a Rubén y a Carlos. Hace algunos días empezaron a interrogarme. Yo les prometí que respondería a sus preguntas si me decían algo de ti, ya que sabía que son tus amigos. Me imagino que sabes que soy de Tulcán y que me llamo Lorena Fernández. Lo que no sabes es que me gusta que mis amigos me llamen Lore. Tú, Mina y Camilo son mis nuevos amigos, así que me pueden llamar así.
—Gracias. Debo confesarte algo. Cuando te vi por primera vez, fui atraído hacia ti de dos maneras: eres una chica muy linda y sentí que una energía extraña emanaba de ti. La primera vez que experimenté algo así fue cuando vi por primera vez a Mina.
Al llegar a la entrada del parque vieron un cerco policial.
Mina se acercó a los oficiales y dijo —: Por favor, nos podrían indicar que está pasando aquí.
—Está restringido el paso, señorita. –manifestó un policía.
—¿Por qué?
—¿Ven ese edificio que está por allá? – dijo el policía mientras señalaba.
—¿Se refiere a ese que tiene ese ojo raro en su parte más alta?
—Sí, señorita. Apareció de la noche a la mañana. El GOE está a pocos metros del edificio tratando de ver la manera de entrar.
—Gracias, señor oficial.
Mina empezó a caminar. Los demás la siguieron.
—Debemos ocultarnos para transformarnos.— dijo ella.
Cuando estaban fuera del alcance de la vista de los policías se escondieron y sacaron sus ojos de transformación.
Mina colocó su ojo de transformación en frente de su bajo vientre y dijo—: Por la Justicia.
Andrés colocó su ojo de transformación frente a la boca de su estómago y dijo—: Por la Paz.
Camilo colocó su ojo de transformación en frente de su entrecejo y dijo—: Por la Sanación.
Diana colocó su ojo de transformación sobre su frente y dijo—: Por la Sabiduría.
Abigail colocó su ojo de transformación en frente de su garganta  y dijo—: Por la Fuerza.
Lorena colocó su ojo de transformación en frente de su entrepierna y dijo—: Por la Pureza.
Sus cuerpos fueron transformados en Luz.

De la pupila del ojo de Diana salió una burbuja amarilla que absorbió a su cuerpo. La burbuja estalló como pompa de jabón y ella apareció vestida con el traje de Yellow Trooper con los brazos doblados en ángulo recto, los codos pegados a su cuerpo y las manos cerradas.

La pupila del ojo de Abigail cayó al suelo y se convirtió en una llamarada de fuego azul  que la devoró. Ese fuego desapareció  y ella apareció vestida con el traje de Blue Trooper apoyada en su pierna izquierda (la derecha estaba doblada), con los brazos estirados hacia arriba,  las muñecas dobladas hacia delante y las manos abiertas con las palmas hacia abajo.

De la pupila del ojo de Lorena salió una nube que flotó sobre su cabeza. De la nube emergió un relámpago que cayó sobre ella y provocó un gran destello, después del cual apareció vestida con el traje de White Trooper y en guardia cerrada hacia la izquierda, es decir con el brazo derecho pegado a su pecho.

Se acercaron a la Torre Oscura sin que los agentes del GOE  los vean.
Yellow Trooper sacó su comunicador y lo abrió como agenda electrónica. Apretó un botón y se proyectó en el aire frente a  sus ojos una pantalla color azul.
—Katherine y Gabriel están en una plataforma flotante entre el quinto y sexto piso. No detecto ninguna entrada.  —dijo Yellow Trooper.
—¡No se me ocurre nada!  —se lamentó Blue Trooper.
—Debe haber alguna entrada por alguna parte.  —opinó Violet Trooper.
—Muchachos, hagan algo ¡No podemos dejar sola a Katherine!  —manifestó Ágata.
—Algo se nos ocurrirá.  —dijo Argos.
—La única manera es abrirnos paso.   –comentó Red Trooper.
—¿Cómo? ¿Rompiendo alguna pared?  —preguntó Green Trooper.
White Trooper puso su mano derecha sobre la izquierda y las colocó frente a su pecho.
—Relámpago Purificador... dijo ella.
Un pequeño destello apareció entre sus manos y su pecho. Rápidamente esa chispita se convirtió en una gran cantidad de energía eléctrica que chisporroteaba sobre sus brazos
—resplandece.  —dijo al abrir sus brazos.
Con eso la energía eléctrica contenida entre sus manos y su pecho se convirtió en un  relámpago que fue hacia una pared.

Al otro lado de la  Torre Oscura y a prudente distancia estaba un pelotón de agentes del GOE.
—Capitán Rodríguez, hemos analizado todo el contorno de este edificio y no hay forma de entrar. –dijo una agente.
—Es muy extraño toda esta situación. Según los reportes, este edificio apareció de la nada en la madrugada de hoy. Si hubiera una manera de entrar a investigar…
De repente escucharon un estruendo al otro lado del edificio.
—¡Vamos a ver qué pasó! –ordenó el capitán Rodríguez.
Todos empezaron a correr.

El relámpago de White Trooper impactó a la pared y abrió un hueco de dos metros de alto por dos metros de ancho.
—¡Síganme!  —exclamó White Trooper y entró en la Torre Oscura.
Los dos gatos y las tres chicas fueron tras ella.
—¿Eso responde a tu pregunta?   —preguntó Red Trooper mirando a Green Trooper.
Ambos las siguieron.
"Lore es una chica muy interesante." pensó Red Trooper.

Blanck y Viola estaban de pie en el techo del edificio y vieron entrar a los Light Troopers comandados por Violet Trooper.
—Yo me haré cargo de ellos. Véngate de Máscara Negra. Él debe sufrir por haber herido tu hermoso rostro.  –manifestó Blanck.
—Así lo haré.   —dijo Viola y desapareció.

Los Light Troopers sólo pudieron avanzar tres metros dentro de la Torre Oscura.
—No podemos ir más adelante –dijo White Trooper—. Adelante nuestro hay un profundo agujero.
Los seis Light Troopers y los dos gatos se pararon al filo del agujero y empezaron a buscar con la mirada una manera de subir.

El capitán Rodríguez y sus agentes llegaron al otro lado del edificio.
—Capitán, hay un hueco en el muro. –dijo una agente.
—Ahí está nuestra entrada –dijo el capitán Rodríguez—. Vamos.
Él y sus agentes empezaron a correr hacia el hueco en el muro.

Blanck colocó sus brazos en cruz y dijo—: ¡Vamos a mi mundo! ¡Vamos al Reino de Oscuridad!
Cerró sus brazos hasta que las palmas de sus manos se golpearon.
Antes que el capitán Rodríguez y sus hombres pongan un pie en la Torre Oscura, ésta se desvaneció en el aire llevándose consigo a todos sus ocupantes.
—¿Y ahora qué hacemos, capitán?
—Montemos guardia. Un edificio no aparece y desaparece de la nada así por así.

De repente se produjo un fuerte temblor que destrozó el piso sobre el cual estaban parados los seis Light Troopers y los dos gatos y, empezaron a caer.
—¡Sujétense de mí! –exclamó Green Trooper.
Cuando los cinco Light Troopers y los dos gatos se sujetaron como más pudieron de él, estiró su brazo derecho hacia arriba con la palma de su mano abierta y dijo —: Anillo envolvente.
De su mano abierta surgió un anillo sujeto a una cuerda de energía.
Cuando él sintió que el anillo se colgaba de algo, cerró la mano e instantes después dejaron de caer.
Green Trooper gritó de dolor.
—¡¿Qué tienes?! –exclamó Violet Trooper.
—¡Por poco el tirón me arranca el brazo!
Red Trooper pensó que Green Trooper no podía hacer nada más.
—Por la Paz, conviértete en… –Red Trooper se soltó— un arnés sujeto a una cuerda elástica.
—¡Red Trooper! –gritó Violet Trooper al ver que su amigo se perdía dentro de la negrura del agujero.
De pronto una cuerda semi transparente apareció disparada hacia arriba, la cual después de pocos segundos aparentemente fue estirada.

Después de unos momentos apareció Red Trooper quien llevaba puesto un arnés el cual colgaba de la cuerda.
—Hola. –dijo él.
—¡¿Estás loco?! –preguntó molesta Violet Trooper.
—Era un riesgo que debía correr. Green Trooper no puede sacarnos a todos. Yo saco a dos de ustedes. Green Trooper, ¿puedes sacar a dos?
—Sí.
Red Trooper abrió los brazos Las cuatro chicas se miraron y, Violet Trooper y Yellow Trooper se pasaron a Red Trooper.
Ellas se sujetaron del cuello de Red Trooper quien las abrazó.
—Ojalá no quieras tocar algo. –dijo Violet Trooper con una sonrisa picarona en la boca.
—No, Violet Trooper. Tú sabes que soy un muchacho bueno y tranquilo. –respondió él en igual actitud.
Argos saltó hacia el hombro de Red Trooper.
—¿Eres gato o canario, Argos? –preguntó Red Trooper.
—¡Chistoso! –exclamó el gato —¿Ya podemos salir?
—¿Qué dices, Green Trooper? –preguntó Red Trooper.
—Sin dificultad puedo subir a White Trooper, Blue Trooper y Ágata.
—Entonces, vamos.
Green Trooper empezó a subir.
—Sube.— dijo Red Trooper y la cuerda empezó a jalarles hacia arriba.

Después de un par de minutos, Blue Trooper gritó —: ¡Se está cerrando el agujero!
—¡Sube más rápido! –exclamó Red Trooper y aumentó la velocidad con la que subían.
Green Trooper subía con igual velocidad.

Al poco rato, Yellow Trooper gritó —: ¡No lo vamos a lograr!
—¡Más rápido, más rápido! –exclamó Red Trooper y aumentó aún más la velocidad de ascenso.

Con las justas pasaron por el agujero ya que éste se cerró por completo casi inmediatamente después que ellos pasaron.

Las cuerdas desaparecieron cuando pusieron sus pies en el suelo.
—¡¿Dónde estamos?! –preguntó White Trooper al darse cuenta que las paredes estaban hechas de una sustancia mohosa, pútrida, fantasmagórica y que las ventanas habían desaparecido dejándolos en una densa oscuridad.
—No importa –respondió Violet Trooper—. Recuerden el objetivo de la misión: rescatar a Katherine. Debemos encontrar una manera de subir.
El resto de Light Troopers sólo podía obedecer las órdenes de Violet Trooper.

Mientras tanto en la saliente móvil.
—Qué extraño. No estaba anunciado un corte de luz para este sector.  —dijo Katherine al sentir que se detenía la plataforma.
—No creo que este apagón sea causado por los racionamientos de energía eléctrica. Es más, últimamente no se han producido racionamientos de energía. Además, no creo que esta “saliente” funcione con electricidad.

Viola estaba parada en el último piso de la Torre Oscura junto a un agujero desde el cual se podía ver a la plataforma que llevaba a Katherine y Gabriel. Puso sus brazos frente a ella con las palmas de las manos abiertas. Entre ellas se formó una gran lengua de fuego que se dirigió hacia la plataforma.
La intensidad del fuego iluminó los rostros de Gabriel y Katherine.
"Si no hago algo, moriremos carbonizados. Pero, ¿qué? ¿Transformarme? ¡No puedo hacer eso! Revelaría mi identidad a Gabriel." pensó Katherine.
La llamarada estaba casi sobre ellos.
—¡No me importa que lo sepa!   —gritó ella.
Sacó su ojo de transformación, lo colocó frente a su pecho y dijo—: Por el Amor.
Su cuerpo se transformó en Luz.
De la pupila de su ojo salió  un corazón que creció hasta que cubrió por completo el cuerpo de Katherine. Ese corazón se desvaneció y ella apareció con el traje de Pink Trooper con el perfil hacia la izquierda, su brazo derecho estirado hacia su costado, el izquierdo sobre su cabeza y miraba hacia su brazo derecho.
—¡¿Eres Pink  Trooper?!  —preguntó Gabriel sin creer en lo que veía.
Ella sujetó a Gabriel y saltó con él instantes antes que la llamarada haga contacto con la plataforma.
—Diré a mi reina que murieron en un accidente.  —dijo Viola.
—¿Accidente? ¡¿Desde cuándo un intento de homicidio es un accidente?! ¡Tú trataste de matarnos! Por eso Pink  Trooper te castigará en el nombre del Amor…  y la Justicia.
—¿Pink  Trooper? Lástima que hayas venido aquí para morir junto a Máscara Negra.
—¿Máscara Negra? ¿Dónde está él?
—Atrás de ti, mi hermosa Pink  Trooper.  —dijo Gabriel con un  tono de voz diferente. Aquel tono de voz era el que usaba Máscara Negra
—¡Increíble!  —exclamó Katherine mientras daba media vuelta para verlo.
Él sacó de uno de los bolsillos de su saco un anillo. Cuando se lo puso  emanó de él una radiación que lo envolvió e hizo aparecer el traje de batalla de Máscara Negra: pantalón, camisa, zapatos, máscara y tapa bocas color negro. Al lado derecho de su cintura colgaba una funda llena de dardos y a su izquierda colgaba una espada.
—Has sido toda una heroína. Deja que me haga cargo.  —dijo Máscara Negra mientras le daba un beso en la mejilla.
Él caminó hacia Viola.
—¿Estás lista para pelear conmigo?   —preguntó Máscara Negra.
—Siempre. Pero en forma justa, limpia y caballerosa. Espero que tu herida ya haya sanado. –respondió Viola mientras una criatura de pesadilla armada con arco y flecha apareció atrás de Pink Trooper. La criatura apuntó y disparo hacia ella.
Máscara Negra se dio cuenta de la traición, lanzó un dardo hacia la criatura  e interpuso su cuerpo. El dardo convirtió en ceniza a la criatura y la fecha se clavó en el cuerpo de Máscara Negra quien  cayó al piso.
—No ¡No te mueras por favor!  —gritó Pink  Trooper mientras se arrodillaba y colocaba la cabeza de Máscara Negra sobre sus piernas.
—No llores. Lo importante es que estés a salvo.   —dijo Máscara Negra.

Los Light Troopers llegaron al último piso y vieron a Máscara Negra acostado en el regazo de Pink  Trooper. Él tenía una fecha clavada en el estómago.
—¡Es demasiado tarde!  —exclamó White Trooper.
—¡Máscara Negra ha muerto!  —exclamó Blue Trooper.

Una lágrima muy brillante brotó de los ojos de Pink  Trooper.

Blanck estaba en su guarida rompiéndose la cabeza tratando de descubrir la forma de unir los Ojos de Cristal para formar el Sagrado Ojo de Espíritu, cuando de pronto éstos se elevaron y fueron hacia Pink  Trooper. Frente a ella se colocaron verticalmente con el siguiente orden de abajo para arriba: blanco, violeta, rojo, rosa, azul, verde y, amarillo. Cada uno brilló con una luz cegadora de su color. Luego que amainaron sus luces, se vio en lugar de los cristales un gran ojo color gris, de iris multicolor y pupila negra.  Cada uno de los Ojos de Cristal se había convertido en un segmento del iris del Sagrado Ojo de Espíritu. Una cadena de plata apareció tras el ojo y flotó hacia Pink Trooper. La cadena pasó alrededor de la cabeza de ella y el ojo descansó sobre su pecho. Pink Trooper levitó. Su traje de batalla fue cambiado por una larga túnica  blanca, sus botas fueron cambiadas por sandalias de igual color. Su piel se volvió negra. Su pelo se hizo negro, se encogió hasta los hombros  y fue recogido en un moño en su nuca. Su cuerpo brillaba con luces: rosa, amarilla, azul, blanca, violeta, roja y verde que se mezclaban entre sí.
—¿Qué está pasando aquí?  —preguntó Yellow Trooper.
Esa misma pregunta se hacían los demás Light Troopers.

La linda negra en la que se convirtió Pink Trooper se posó suavemente en el piso junto al cuerpo de Máscara Negra.
—Portadora, al fin despertaste.  —dijo Ágata.
—¿Pink Trooper es la Portadora del Ojo?  —preguntaron todos.
V Trooper y los Light Warriors se habían unido a las Light Troopers para buscar a la Portadora del Ojo. Un día después de conocerlas, descubrían que la Portadora era una de ellas.
"Esta misión terminó ¿Qué haremos nosotros entonces?" pensó Red Trooper.
La Portadora del Ojo quitó a Máscara Negra su máscara y tapabocas, y lo besó en la frente.
—Miren a Máscara Negra ¡Es Gabriel!   —dijo Yellow Trooper.
Los ojos de Blue Trooper se llenaron de lágrimas al escuchar eso.

Viola reaccionó y dijo—: Portadora del Ojo, ¡te destruiré!
Ella lanzó  una gran oleada de energía oscura  que pasó a través de la joven sin hacerle daño. Ella cogió el Ojo de Espíritu  y lo puso sobre su frente. Del Ojo emanó una radiación multicolor (compuesta por los colores: rosa, amarillo, azul, blanco, violeta, rojo y verde) que lanzó hacia atrás a Viola. Ella quedó inconsciente al impactar con una columna.
La Portadora del Ojo apoyó de nuevo la cabeza de Máscara Negra sobre sus piernas y volvió a llorar.
Una lágrima cayó sobre la mejilla de Máscara Negra y él recobró la consciencia.
—Katherine, recordé, recordé que fui Augusto, el comandante del ejército  de la Tierra Siniestra.
—Yo también recordé que fui Agnes, una Portadora del Ojo.

Ambos entraron en trance y se vieron en el Reino de Luz cerca a un  hermoso castillo. Augusto estaba vestido con traje militar. Agnes con túnica blanca.
—Mi amada Agnes, ten esto como muestra de mi amor.  —dijo Augusto.
Él le entregó una cajita.
—¡¿Qué es?! —preguntó ella sorprendida y emocionada.
—Abre la caja y lo verás.
Ella abrió la caja y encontró una hermosa cadena de oro puro primorosamente trabajada.
Ella no sabía qué decir.
—¿Te gusta?  —preguntó él.
—¡Me gusta mucho! Es... es hermosa ¡Gracias mi amor!
Ellos se abrazaron y se besaron tiernamente en la boca. Él le puso la cadena alrededor de su cuello y empezaron a bailar.
De pronto ruidos de batalla se escucharon en el castillo.
—Agnes, debo ir a pelear.
Se besaron por última vez y él entró en el castillo.
—¡Augusto!  —gritó la Portadora mientras lloraba.
Ese fue el final de la visión.

La Portadora del Ojo abrió los ojos y vio a su amado.
—Augusto, mi amado Augusto.  —musitó ella.
Se extinguieron las luces que la rodeaban, la túnica blanca fue reemplazada por el traje de Pink Trooper, su pelo creció hasta llegarle casi a la cintura, volvió a ser rubio, y a estar peinado con  cola de caballo, su piel se hizo blanca nuevamente y ella cayó inconsciente sobre su Gabriel. La cadena de plata de la cual colgaba el Sagrado Ojo de Espíritu se transformó en un hermoso collar de oro puro.
—¡Pink Trooper!  —gritaron las Trooper: Yellow, Blue y White y, corrieron hacia ella.
Los demás, después de quedarse estupefactos unos segundos, corrieron tras  las demás Light Troopers.
Yellow Trooper apoyó la cabeza de Pink Trooper sobre sus piernas y Violet Trooper le tomó el pulso.
—Pink Trooper está bien. Solo se desmayó.  —dijo Violet Trooper.
Green Trooper le tomó el pulso a Máscara Negra y dijo—: Él no está bien ¡Sus signos vitales son casi imperceptibles!
—Debemos ver la manera de sacarle esa flecha. –opinó Red Trooper.
—Deberíamos hacerlo con mucho cuidado porque lo podríamos matar.— comentó Yellow Trooper.
Algunas lágrimas brotaron de los ojos de Blue Trooper.
—Yo creo que Pink Trooper se desmayó por haber recordado todo.  —dijo Argos.

Viola se puso de pie con dificultad. Frente a ella se materializó Blanck.
—Amado mío, apareció la Portadora del Ojo.  —dijo ella.
—Sí, lo sé. Ella formó el Sagrado Ojo de Espíritu con los ojos de cristal. No te preocupes, el Ojo pronto será nuestro.
Los Light Troopers vieron a sus enemigos y, Blue Trooper, White Trooper, Violet Trooper, Red Trooper y Green Trooper se pusieron de pie protegiendo a las restantes Light Troopers y a Máscara Negra.
—Si quieren pelea, ¡la tendrán! —dijo Red Trooper.
Blanck se rió y dijo—: Por el momento debo atender asuntos más importantes.
Estiró su brazo derecho hacia delante con la palma de su mano hacia los Light Troopers  y disparó una energía oscura que pasó sobre ellos e hizo desaparecer el cuerpo de Máscara Negra.
— ¡Disfruten sus últimos momentos de vida!—exclamó y desapareció con Viola.
La oscuridad que  envolvía a los Light Troopers se hizo tan densa, que no podían ver sus manos al ponerlas frente a sus rostros.
—¿Qué pasará ahora?  —preguntó Blue Trooper.

Viola y Blanck aparecieron frente al trono de la reina Gloom en el Reino de Oscuridad.
—Blanck, tú me has fallado ¡Permitiste que la Portadora del Ojo despierte y que te quite el Sagrado Ojo de Espíritu! –exclamó la reina Gloom.
—Por favor, perdóname mi reina, dame otra oportunidad. Ella es una Portadora principiante, todavía no puede manejar adecuadamente el poder del Sagrado Ojo de Espíritu.
—Está bien, tendrás tu oportunidad. Pero Viola, te atreviste a desobedecerme ¡Yo te pedí que trajeras con vida a Máscara Negra, Augusto, pero tú trataste de matarlo!
—Perdóname mi reina, por favor.
—Tendrás tu castigo.
La reina Gloom apuntó a Viola con su cetro.
—¡Yo asumo toda la responsabilidad! ¡Yo le dije que se vengara! —exclamó Blanck.
Del cetro de la reina Gloom surgió una lengua de fuego que convirtió a Viola en un montón de cenizas en pocos segundos.
—¡Deshazte de sus restos!  —ordenó la reina Gloom.
—Obedeceré sus órdenes.  —dijo Blanck mientras lágrimas salían de sus ojos.
Blanck colocó las cenizas de Viola en una vasija y desapareció.

La reina Gloom colocó el cuerpo casi inerte de Augusto a los pies de la Energía Oscura, una masa de energía maléfica dentro de un enorme contenedor esférico que estaba sobre una base circular cuyas cuatro patas parecían las garras de bestias salidas de las más terribles pesadillas.
La reina Gloom se arrodilló frente a ella y dijo—: ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo hacer? La nueva Portadora del Ojo, mí enemiga, está en el plano terrenal. Inspírame, por favor, Energía Oscura.
Cerró los ojos y se mantuvo en silencio.
Al cabo de unos minutos se puso de pie y manifestó—: Debo mantenerme en el  plan de Blanck: lavarle el cerebro a Augusto y hacer que él la destruya.

Blanck apareció flotando sobre el mar.
Abrió la vasija y dijo —: Vengaré tu muerte destruyendo a los Light Troopers. 
Esparció las cenizas sobre las olas.

Después de algún tiempo indeterminado la oscuridad cedió lo suficiente para que los Light Troopers puedan darse cuenta que  el lugar en el que se encontraban parecía ya no ser el último piso de la Torre Oscura. Parecía que estaban en otro lugar, un lugar oscuro que aparentaba ser muy extenso. De alguna manera estaban ahí y de alguna manera debían regresar.
White Trooper cargó en su espalda a Pink Trooper y empezaron a caminar.

Después de un rato de andar sin rumbo, sin encontrar nada, Violet Trooper preguntó—: ¿Existirá alguna salida?
—Sí, sólo es necesario buscarla.  —respondió Yellow Trooper.
Ella abrió su comunicador como si fuera una agenda electrónica, apretó un botón y apareció una pantalla azul frente a sus ojos.
—¿Sabes dónde estamos?  —preguntó Red Trooper.
—Parece que estamos en un espacio inter dimensional, fuera de nuestro mundo de tres dimensiones. Estamos en un lugar en el que las leyes físicas no se cumplen aparentemente.
—No te entendí, pero trataré de ayudarte. Violet Trooper, Red Trooper, ¿me pueden dar sus comunicadores?  —dijo Green Trooper.
Violet Trooper  sacó su comunicador del bolsillo de su mini falda,  Red Trooper se quitó el suyo y,  los entregaron a Green Trooper.
Él los unió y empezó a apretar teclas.
—¿Qué es eso?  —preguntó Blue Trooper.
—Eso es la central de comunicaciones de los Light Troopers. Si quieren la pueden llamar CCLT.—explicó Violet Trooper.
—No sirve de nada. Para que esto trabaje es necesario contactarse con algún satélite y tener un punto de referencia conocido. En este mundo arriba es lo mismo que abajo, adelante lo mismo que atrás y la derecha lo mismo que la izquierda, y por más que intento no logro conectarme con algún satélite. Ni siquiera puedo obtener nuestros signos vitales. —dijo Green Trooper y empezó a desconectar los comunicadores para devolverlos a sus dueños.
—Sólo dependemos de Yellow Trooper.  —comentó Ágata.
—¿Se pueden dar prisa? Estoy cansada.  —dijo White Trooper.
—¿Te ayudo con Pink Trooper?  —preguntó Green Trooper.
Pink Trooper recobró la conciencia y preguntó—: Máscara Negra, ¿dónde estás?
—Yo creo que ella ya está bien, gracias.  —dijo White Trooper.
Pink Trooper se puso de pie.
—Katy, los enemigos se lo llevaron. Él estaba apenas con vida.  —contó Blue Trooper.
—¡Oh Dios!  —exclamó Pink Trooper.
—Ya que la Portadora Agnes se manifestó, es tiempo de que conozcan la verdad. Ágata, ¿supongo que todos los recuerdos han regresado a tu mente?  —dijo Argos.
—Así es.
—¿De qué están hablando?  —preguntó White Trooper.
—Creo que de nuestras vidas pasadas.  —respondió Violet Trooper.
—Hace mucho tiempo, en este planeta existió un hermoso lugar conocido como el Reino de Luz. Era un  paraíso de Amor, Sabiduría, Fuerza, Justicia, Pureza, Paz y Salud, es decir, en él se manifestaba todas las características del Creador de todo el Universo. Aquel reino estaba en lo que hoy conocemos como el desierto del  Sahara. —contó Ágata
—El resto de la Tierra era un nido de demonios conocido como la Tierra Siniestra   —explicó Argos—. Ellos deseaban el Sagrado Ojo de Espíritu que estaba en nuestro poder para dominar el universo e invadieron el Reino de Luz. Nosotros usamos el Sagrado Ojo de Espíritu para derrotarlos. Lamentablemente nuestro reino fue destruido, fue convertido en el desierto que es ahora.
—En esa batalla luchó contra el ejército de la Tierra Siniestra un grupo formado por siete miembros llamado “Los Ángeles de Luz”. Ese grupo es conocido ahora como “Los Light Troopers”.  —dijo Ágata.
—No entiendo. Entonces, ¿nosotros nacimos en ese Reino de Luz?  —preguntó White Trooper.
—Sí, pero ahora nacimos en esta era y las personas que llamamos padres, sí son nuestros padres. —explicó Violet Trooper.
—La Principal Portadora del Ojo deseaba que cada uno de ustedes viva en épocas tranquilas en las cuales puedan existir en Paz.  —dijo Ágata.
—Así fue, hasta ahora, ya que en esta época despertó a la Energía Oscura.  —dijo Argos.
—La Energía Oscura es el corazón del Reino de Oscuridad.  —comentó Yellow Trooper.
—Así es. Fue necesario que  la Portadora del Ojo Agnes y los demás Light Troopers nazcan todos en esta época, vivan en un mismo lugar y, recobren sus poderes para evitar que el Sagrado Ojo de Espíritu caiga en manos enemigas y sea usado para el mal.  —dijo Ágata.
—Por eso, nuestra misión desde hoy en adelante será: evitar que el Sagrado Ojo de Espíritu caiga en manos del Reino de Oscuridad mientras la Portadora Agnes se adiestra en su uso. Ella y el Ojo podrán destruir al Reino de Oscuridad.  —manifestó Violet Trooper.
—Estoy de acuerdo con la misión.  –dijo Red Trooper.
—Nosotras también.  —dijeron las Trooper: Yellow, Blue y White.
—Pueden contar conmigo.  —dijo Green Trooper.
—Pero no conmigo.  —dijo Pink Trooper.
—¡¿Qué dices?! —preguntaron todos.
—Yo no quiero seguir peleando. Ya no quiero sufrir más.
—¿Sufrir? ¡Tú no sabes lo que es sufrir! ¡Nunca te han disparado! —dijo Red Trooper.
—¡No me importa lo que digas! He perdido a Gabriel. No quiero sufrir por ustedes. No soportaría que algo le pase cualquiera de ustedes.
—Ese no es el comportamiento de una Portadora del Ojo.  —dijo Violet Trooper.
—¡¿Cuál Portadora?! Yo no soy la Portadora. Yo no entiendo nada de vidas pasadas. Solo sé que soy Katherine Ibeth Martínez Godoy, no Agnes ¿Me entienden? ¡Me llamo Katherine Martínez!
Blue Trooper le dio una fuerte bofetada en la cara y le gritó—: ¡Reacciona!
—¡Tú no te metas!
—¡No puedo creer que Máscara Negra haya arriesgado su vida para salvar la vida de una chica débil y cobarde como tú!
—Sí, tienes razón ¡Soy débil y cobarde! No soy como tú...
Pink Trooper calló al ver que el rostro de su amiga estaba lleno de lágrimas.
—Si damos un poco de tiempo a Katherine, ella volverá a ser la misma de siempre.  —opinó White Trooper.
—Yo creo que los amigos deben ayudarla a superar este trance.  –opinó Red Trooper.
—Sabes Ágata, creo que sé cómo salir de aquí.  —informó Yellow Trooper.
—¡Sácanos de aquí!  —ordenó Violet Trooper.

Después de caminar una distancia indeterminada tras de Yellow Trooper, apareció Blanck flotando en el aire frente a los Light Troopers.
Seis Light Troopers cubrieron a Pink Trooper.
—Muy bien Light Troopers, encontraron la manera de salir de aquí. –dijo Blanck.
—Exactamente, Blanck. Descubrimos que la flama negra a tus espaldas nos mantiene en tu mundo, el Reino de Oscuridad. Si apagamos esa flama, volveremos a nuestro mundo. —manifestó Yellow Trooper.
Una flama negra ardía sobre un pebetero sostenido por un trípode que parecía formado por garras de bestias demoniacas.
Red Trooper pensó que Yellow Trooper era muy humilde al decir que todos descubrieron todo lo que dijo ella. En lo que a él respecta, no se imaginaba como ella descubrió todo eso.
—¡Bravo Yellow Trooper! Eres una niña muy inteligente. Lástima que debas morir al igual que tus amigos.
Una esfera semitransparente de oscuridad apareció alrededor de él.
—Argos, saca de aquí a Ágata.  —ordenó Violet Trooper.
—Está bien.
Ambos gatos se fueron.
—No será fácil acabar con nosotros.  —dijo Violet Trooper.
—Estoy contigo, Violet Trooper.
—Gracias Lore.
White Trooper puso su mano derecha sobre la izquierda y las colocó frente a su pecho.
—Relámpago Purificador...  —dijo ella.
Un pequeño destello apareció entre sus manos y su pecho. Rápidamente esa chispita se convirtió en una gran cantidad de energía eléctrica que chisporroteaba sobre sus brazos.
—resplandece.  —dijo al abrir sus brazos.
Con eso la energía eléctrica contenida entre sus manos y su pecho se convirtió en un  relámpago que fue hacia Blanck.
Lamentablemente el Relámpago Purificador fue absorbido por la esfera de oscuridad que rodeaba a Blanck.
—¡Increíble! Mi poder ni siquiera lo rozó.  —dijo White Trooper.
—¡Prueba esto!  —exclamó Violet Trooper.
Ella dio un paso hacia delante, apoyó su   mano derecha en medio de su bajo vientre con los dedos índice y medio estirados, los cuales empezaron a brillar con una luz violeta.
—Rayo Justiciero Incrementado.  —dijo mientras colocaba su brazo derecho en posición horizontal hacia delante, sujetaba su muñeca con la otra mano y, estiraba su dedo pulgar hacia arriba.
El Rayo Justiciero fue neutralizado por la esfera protectora de Blanck.
—Él puede absorber cualquier cantidad de energía.  —comentó Yellow Trooper.
—¿Eso es todo lo que pueden hacer?  —preguntó Blanck.
Él regresó el relámpago de White Trooper  hacia ella. La chica recibió el impacto y cayó de espaldas. También le regresó el poder a Violet Trooper y ella cayó al piso de frente.

Red Trooper y Green Trooper corrieron hacia ellas. Vieron que no daban signos de vida.
—¡Ataque Doble!  —ordenó Red Trooper.
Red Trooper dobló su brazo izquierdo hasta colocar su puño cerca del hombro.
Green Trooper giró su cintura hacia la derecha mientras doblaba su brazo derecho hasta colocar su puño cerca del hombro.
—Hielo Congelante.  –dijo Red Trooper mientras estiraba su brazo hacia delante.
—Anillo de Ataque.  —dijo Green Trooper mientras estiraba hacia delante su brazo y giraba sus cintura hacia la izquierda.
El rayo de hielo y el disco se entrelazaron y fueron hacia Blanck pero la esfera protectora absorbió toda esa energía.
—¡Ni siquiera su ataque triple rompería mi protección!  —dijo Blanck.
Los poderes de Red y Green Trooper les fueron devueltos. Sintieron  en carne propia la fuerza de sus poderes. Fueron arrojados al piso quedando sus cuerpos  cubiertos por una ligera capa de hielo.

Los gatos estaban viendo la batalla.
—¡Blanck está acabando con los Light Troopers!  —manifestó Ágata.
Argos la regresó a ver y exclamó—: ¡Ágata!
Ella lo miró y dijo—: Entiendo.
Ambos gatos se pararon frente a frente y se fijaron la vista mutuamente.
—Masculino, Positivo, Día.  —dijo Argos.
—Femenino, Negativo, Noche.  —dijo Ágata.
—Opuestos pero complementarios. Unidos forman un todo armónico.  —dijeron los dos en coro.
Un destello apareció entre ellos e incrementó su brillo y tamaño hasta hacerse cegador y cubrir por completo a los gatos.

—Voy a pelear con él  —dijo Blue Trooper—.  Yellow Trooper, cuídala por favor. Pink Trooper,  ¡no olvides quien eres!
—Te estoy esperando.  —dijo Blanck.
Blue Trooper se paró junto a los cuerpos de sus compañeros.
Ella juntó sus manos sin llegarlas a unir y las colocó al lado derecho de su cuerpo.
— Fuego Poderoso....  –dijo ella.
Entre sus manos apareció una pequeña chispa la cual rápidamente se convirtió en una pequeña bola de fuego.
—enciéndete.  —dijo mientras estiraba sus brazos  y  abría sus manos sin separar las muñecas.
La pequeña bola de fuego se convirtió en una enorme lengua de fuego que rebotó en la esfera protectora de Blanck y regresó hacia ella arrojándola al piso.
—Solo quedan ustedes dos.  —dijo Blanck y avanzó hacia las dos Light Troopers que quedaban de pie.
Yellow Trooper cubrió con su cuerpo a Pink Trooper.
Un gato gris parecido a un tigre dientes de sable, Yinyan, saltó sorpresivamente sobre Blanck y atravesó la esfera protectora y golpeó a Blanck con toda su fuerza. Blanck cayó al piso y fue arrastrado varios metros. El gato cayó al piso y corrió  hacia él.
—¡No me sorprenderás otra vez!  —gritó Blanck y levitó.
Yinyan estaba cerca de él y saltó nuevamente.
Blanck hizo aparecer su esfera protectora más oscura que antes y Yinyan entró en ella. El gato fue detenido en el aire y aulló de dolor.
—¿Creíste que podrías vencerme?  —dijo Blanck y estiró su brazo derecho hacia Yinyan.
Una especie de viento maligno salió de la mano de él y lanzó al gato a varios metros de distancia.
Yinyan cayó al piso y se produjo un destello cegador después del cual aparecieron los gatos tirados en el piso.
—¿En qué me quede?  —dijo Blanck— Ah, sí.
Él levitó hacia las Light Troopers en pie.
Blanck arrojó hacia ellas una especie de viento maligno.
Yellow Trooper logró soportar aquel ataque.
"Yellow Trooper es más fuerte de lo que pensé." pensó Blanck.
Repitió su ataque con el doble de energía. Esta vez Yellow Trooper no pudo soportarlo y cayó sobre Pink Trooper. Ambas terminaron en el piso.
—Yellow Trooper, Diana, ¡por favor, reacciona!  —gritó Pink Trooper.
Yellow Trooper estaba aparentemente inconsciente.
—Portadora del Ojo, prepárate a ser destruida.  —dijo Blanck.
"¡No sé qué puedo hacer!" pensó Pink Trooper.
—Tú lo sabes, sólo confía en ti.  —escuchó la dulce voz de una mujer en su mente—. Debes luchar contra el enemigo sin temor.
 “¿Cómo puedo vencerlo?" pensó Pink Trooper.
—Usa el Sagrado Ojo de Espíritu  –dijo la dulce voz de mujer—. Tú eres la única que puede canalizar su poder.  Tú eres la elegida. 
"¡Usaré el Sagrado Ojo de Espíritu!" pensó Pink Trooper.
Ella colocó el Sagrado Ojo de Espíritu frente a su pecho, se puso de pie y exclamó—: ¡Confíen en mí, amigos!
—Portadora, estás sola. Será fácil terminar contigo. – dijo Blanck y arrojó hacia ella una gran cantidad de viento maligno.
"Sagrado Ojo de Espíritu, por favor, ayúdame a derrotarlo." pensó Pink Trooper.
Una Luz multicolor que surgió del Ojo formó una esfera alrededor de Pink Trooper. Aquella esfera la defendió del ataque y aumentó su tamaño venciendo el poder de Blanck. Viéndose derrotado, él escapó hacia su guarida. La esfera apagó la flama negra y, los siete Light Troopers y los dos gatos desaparecieron.

En el lugar que había estado la Torre Oscura hubo una emanación de energía, que mandó a volar a los policías los cuales quedaron tirados en el suelo, luego de la cual aparecieron los Light Troopers y los gatos.

—No entiendo esto ¿Cómo es posible que ella sepa manejar tan bien el Sagrado Ojo de Espíritu?  — se preguntó Blanck una vez que apareció en su escondite.

Pink Trooper fue a examinar a los policías.

La luz del Sol del amanecer despertó a los Light Troopers.
—¡Estamos vivos!  —exclamó Red Trooper.
—Es un milagro.  —dijo White Trooper.
—¿Y Pink Trooper?  —preguntó Yellow Trooper.
—Vamos  a buscarla. —ordenó Violet Trooper.
Ellos sabían que de alguna manera Pink Trooper les había salvado la vida.
La encontraron tomándole el pulso al capitán Rodríguez. Ella se puso de pie y dijo —: Los policías sólo están inconscientes. Todos están respirando y su pulso es normal… creo.
—Gracias por salvarnos la vida, Pink Trooper. Eres mi nueva amiga.  —dijo Violet Trooper.
—Me harías muy feliz si permites que te llame amiga.  –opinó Red Trooper.
—Yo opino lo mismo.  —manifestó Green Trooper.
—Gracias chicos. Desde hoy en adelante seremos un grupo muy ameno formado por cinco chicas lindas y por dos jóvenes  apuestos.  Juntos lucharemos por un mismo ideal, proteger a nuestro planeta. Si quieren me pueden llamar simplemente Katy. —dijo Pink Trooper.
—A mí me pueden llamar Biga. Es más rápido que Abigail.  —dijo Blue Trooper.
Pink Trooper volvió su mirada hacia el horizonte para manifestar—: Sé que estás vivo en alguna parte, Máscara Negra ¡Yo te salvaré! Confía en mí.
—Creo que debemos solucionar un asunto importante.  —comentó Yellow Trooper.
Todos la regresaron a ver, a excepción de Pink Trooper quien mantenía la vista perdida en el horizonte.
—¿Cuál asunto?  —preguntó Green Trooper.
—Debemos decidir quién será el jefe de los siete Light Troopers.
—Creo que la jefa del grupo debe ser Pink Trooper, ella es la Portadora del Ojo y por ende el miembro más importante.  —opinó Violet Trooper.
—Si Mina así lo cree, Pink Trooper debe ser la jefa del grupo.  –manifestó Red Trooper.
—Estoy de acuerdo con mis amigos.  —comentó Green Trooper.
—Ustedes chicas, ¿están de acuerdo? —preguntó Argos.
—Sí.  —respondieron las Trooper Yellow, Blue y White.
—¿Pink Trooper, escuchaste?  —preguntó Ágata.
Pink Trooper mantenía su vista fija en el horizonte.
—¡Katherine!  —gritó Ágata.
—¡¿Qué… Qué pasa?!  —preguntó Pink Trooper sobresaltada.
—Has sido elegida como la jefa de los Light Troopers.
—Muchas gracias, amigos. Haré mi mejor esfuerzo.
—¿Qué hacemos ahora, jefa?  —preguntó Yellow Trooper.
—No sé.
—Creo que debemos ir a casa antes que los policías despierten.  —opinó Violet Trooper.
—Ah, sí. Vamos a casa.  —ordenó Pink Trooper y empezó a caminar hacia la entrada del parque.
Los demás fueron tras ella.
“¿Cómo  nos irá con esta jefa tan despistada?” pensó Red Trooper sin poder evitarlo.

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